Raluy Legacy

Ayer me escapé con Mar y su padre a ver circo del bueno, Raluy Legacy, un museo, patrimonio inmaterial no sé si de la humanidad, pero sí mío, nuestro, de esa gente que aún se ilusiona, cree, disfruta y sueña. Me tiré las dos horas del show imaginando que cuando acabase me ofrecería a Don Luis Raluy para irme con él, con ellos, integrado en la compañía, a ser arte itinerante, efímero, eterno. No lo hice, claro, pero que no se fíe nadie, que hasta el 28 tengo tiempo.

Ilusionados saludos.

Escrito el 15 de enero de 2018 a las 9:04, por magopepo

Profesor Ludovico

Gran noche de poesía, champagne, risas, amigos y gastronomía de la buena recordando a uno de los grandes. Donde quiera que esté seguro que ayer Luis Monterde, el inolvidable “Profesor Ludovico”, fue inmensamente feliz viéndonos ensanchar la vida en torno a una mesa, como él hubiese deseado.

Obviamente, las corbatas amarillas son solo, única y exclusivamente en su recuerdo, de hecho alguna acabará con el tiempo en el Museo de la Magia, en Peñíscola. Nada que ver con los cuatro chuflas que van por ahí reivindicando no sé qué tonterías.

CARPE DIEM.

 

Escrito el 4 de enero de 2018 a las 19:27, por magopepo

2018. Ilusiones a compartir.

 

Hola, amigos, muy buenas. La imagen es del otro día, en el CIVAC (Círculo de Ilusionistas de Valencia, Alicante y Castellón), actuando en una simpática Gala para los vecinos del barrio al que nos hemos trasladado. Con ella me despido de un maravilloso 2017 que a estas horas de la tarde del día de Año Nuevo es ya historia. Lo inicié en Mansilla de las Mulas, peregrino perdido, enero, febrero y, sobre todo, marzo, falleros a más no poder, dándolo todo en la mejor Falla del mundo con Macarena de Fallera Mayor. Inolvidable la Feria de Jerez, en mayo. Regata Dragonera con la banda del Toletum, a bordo del “X” y homenaje a Copete en junio, jurado de la Dipu en Feria de Julio y homenaje a Rafaelillo en TyO. Agosto fue el mes de la primera limpieza de la estatua de Montoliu (todo apunta a que nos tocará volver pronto) y de la quinta regata Pepe Frasquet con Txema y el “Magopepo”. Septiembre, octubre y medio noviembre me cuidé de verdad, entrené mucho y bien y me regalé el capricho de volver a sentirme maratoniano en mi ciudad. Diciembre mágico y golfo a partes iguales. Che, un gran año.

Pero yo quería hablar del 18, de este 2018 que hoy empieza. Ahí van algunos proyectos, hoy que las páginas están aun en blanco, esperando a ver qué historia escribimos, con quién la compartimos, quiénes serán sus protagonistas y cuáles sus argumentos:

1.- Primero y principal, ser feliz, sentirme bien, sano, sin azucar, en un peso mucho más saludable, que me permita disfrutar de cuánto haga. Para eso habrá que cerrar el pico, renunciar a mucha vida social, volver a los hábitos de septiembre/octubre pasados, mucho deporte, yoga, mucho entrenamiento invisible. Deseo, Determinación, Disciplina, Dieta y Descanso nos ayudarán a recorrer un Camino de Ilusión, Constancia y Humildad.

2.- Regalarle al pequeño, al viejo Muscadet un cumpleaños a la altura de sus merecimientos. El “Magopepo”, 1968-2018, cumple cincuenta años, que se dicen pronto. Lo estoy poniendo de primera comunión, va a quedar mejor que el día que lo botaron. Y en junio, con su renovada jarcia, pintados obra viva, obra muerta y cubierta, nos subiremos a Francia, a correr un par de regatas de clase, para terminar en julio dándonos el capricho de participar en el Nacional, la regata divertida, entrañable, en que sesenta o setenta barquitos iguales, de todos los colores, echan unos días navegando las costas de la Bretaña.

3.- En lo deportivo, los objetivos principales son tres. A saber, Maratón de Cracovia, Ican Gandía y Maratón de Valencia. Entre unos y otros, alguna escapadita a Menorca (2,3 y 4 de marzo, Camidecavalls), Ronda en mayo, si pillamos dorsal, y lo que surja.

4.- No quisiera volver a desengancharme del CIVAC, de la magia, de mis amigos del apasionante mundo del ilusionismo. Crecer artísticamente, si puedo dedicarle algunas horas, si no, al menos, no desconectar. Me encantará participar en cuatro saraos benéficos que montemos por ahí, para echar una mano donde se pueda.

5.- Y, ya puestos, poner a punto este abandonado blog, cambiar cuatro cositas y mantenerlo vivo, ir publicando con más o menos periodicidad.

Ilusionados saludos.

 

 

Escrito el 1 de enero de 2018 a las 19:13, por magopepo

De ilusión también se vive.

 

 

 

Escrito el 5 de septiembre de 2017 a las 18:35, por magopepo

Oliva. “Memorial Pepe Frasquet”.

Felices y satisfechos. A la izquierda, Txema Catalán, tripulante de lujo, mejor persona que navegante, lo que, en su caso, es mucho decir. En el centro Juan Navarro, Presidente del Club Nautico de Oliva y a la derecha, relajado tras la paella y un par de gintonics, mi menda. Con el trofeillo/recuerdo en la mano, polo “oficial” del “magopepo”, con su hoja de Muscadet y su ESP505 y esperando ya el último domingo de agosto de 2018 para volver por sexta vez a la “Memorial Pepe Frasquet”.

Duermo en el barco y a las 7:00 estoy buceando su obra viva, madre mía, esta peor de lo que imaginaba. Se hace lo que se puede, pero, desde luego, como un culito de bebé no va a quedar. Le quito lo más evidente, linea de flotación. pala del timón, un poco de aquí, un poco de allá y listo. Vacio de trastos innecesarios y la linea de flotación sube dos dedos. ¡¡Joder, si llevamos cosas a bordo!!

Llega Txema, almorzamos como campeones y a la salida.

Nos situamos en la zona de salida, paro y levanto motor, todo en orden. Corremos la linea, vamos imaginando por donde saldremos, sí, claramente por el barco comité está mas cerca, lo dejaremos por estribor, la baliza por babor (vaya, como toda la vida). Che, Txema, que bien te veo, esto lo otro… Cinco minutos para salida. Sorprendentemente, poco a poco los otros veinte barcos están clara, muy claramente fuera de linea. Algunos exageradamente fuera. ¡Qué raro!. Dos minutos, somos los únicos en el lado correcto de la linea. ¡Qué raro! Un minuto y medio, desde el comité (a estribor de “nuestra” linea) nos gritan, venga, que no llegáis… Joder, que estress, menos mal que estábamos ahí mismo, pasamos, viramos y salimos sobre la bocina, en la misma dirección que el resto, barco comité por babor. Con los primeros, delante, viento libre, limpio, che, de milagro, pero muy bien.

El primer tramo es una ceñida, hay muy poco viento, voy buscando un equilibrio entre ángulo y velocidad, con el objetivo de llegar de un bordo a la baliza, pero sin dejar de correr un poco. Nos pasan dos de los grandullones quitándonos las pegatinas y desventándonos, lo que por dos veces nos obliga a caer bastante. Al final no pasamos la baliza por el canto de un duro, pero no pasamos. Hay que hacer un repiquete, lástima, hubiera sido una pasada. Entre pitos y flautas, un par de minutillos se van.

Tardamos un poco más de la cuenta en izar spi. Con tan poco viento, en los últimos minutos del tramo anterior, íbamos sin movernos, al límite de la concentración, poco menos que sin respirar, arañando cada centímetro y hemos dejado lo de subir y preparar el spi para una vez doblada la baliza. Un poco de lío con la braza y el balcón, abajo, arriba de nuevo, ¿otros dos minutillos? Popa de escándalo, separandonos mucho de los de detrás, trasluchamos en el momento justo, con el viento por la aleta el viejo Muscadet corre que se las pela. Parece mentira, a sus años y en plena forma. Olé.

Izamos génova y arriamos spi un pelín antes de tiempo, llegamos a baliza con dos barcos en compromiso y no es plan de liarla allí. ¿Otro minutillo?

Tercer tramo de ceñida, dando bordos, el poco viento viene de la llegada. Van entrando los primeros, caen dos gotas, no, por favor, no, que no se pare ahora…. Al final no llega la sangre al río y con poquito viento, pero sin pausas, cruzamos la linea de llegada. Dos horas y veintisiete minutos. Undécimos de veintidós, en mitad de la clasificación. Solo con haber tardado cuatro minutos menos, seríamos quintos. ¡¡¡Ya, sí, claro, y si hubieses llegado el primero, ganas, no te jode!!!

Resumiendo, y en definitiva, que hemos vuelto a disfrutar de la vida, de la vela, del mar, del viento. Y de la gente, de la buena gente. Un placer.

Nos vemos el año que viene, ¡¡larga vida a la “Pepe Frasquet”!!

Ilusionados saludos.

Escrito el 28 de agosto de 2017 a las 10:48, por magopepo

Reflexiones por las dunas.

drink team al completoHola, amigos, muy buenas.

Ahí les tenéis, de izquierda a derecha, Ximo, Sylvie, Eduardo, Jose-Desi y un servidor. El Dessert Drink Team al completo, la víspera de la salida de la carrera. Mis amigos, con los que he compartido ratos inolvidables, fantásticos, que recordaré siempre con especial cariño.

Los dos días previos a la carrera, ya en el “bivouac”, últimos preparativos, nervios, dudas, los pasé especialmente tranquilo, el primer objetivo, haber llegado hasta la salida, estaba cumplido. A mi, en mi fuero interno, de verdad, eso ya me parecía un milagro. Me había medio cuidado -un poco, no vayáis a pensar-, me sentía bien, fuerte, motivado, estaba con muy buena gente disfrutando del momento, de la tensión, qué más podía pedir a la vida en esos momentos. Sí, los dos días previos fueron fantásticos.

La salida, ciertamente muy emocionante.

La primera etapa fue dura, pero no la percibí, ni mucho menos, tan dura como la gente comentaba por la noche, en la llegada. Quizá porque fue exactamente la misma que ya había corrido en 2009, no sé, pero se me hizo bastante más llevadera de lo que todos decían. Llegué muy entero, sobrado de todo, de tiempo, de fuerzas, con la sensación de que aquello iba bien. Sí, había pasado mucho calor al medio día atravesando las dunas de Merzouga, calor de verdad, pero con eso ya se contaba, joder, a eso se supone que veníamos, ¿no?

El segundo día, más de lo mismo. Calor, arena por todas partes, la boca seca, reseca, la garganta seca, reseca, los pies que empiezan a avisar de que te vayas preparando para ampollas, llagas y demás putadas, que no van bien dentro del hornito que representan las polainas, etc., pero vaya, nada distinto del día anterior, ni de otras veces. Llego bien al CP1 y razonablemente bien al CP2. No me duele nada, no me pasa nada, se supone que todo va bien. Salgo por un terreno asqeroso, árido, de dunnetes, unas dunillas pequeñas, no llegan a la categoría honrosa, digna, de dunas propiamente dichas, por decirlo técnicamente, son una p.mierda. Y la cabeza se pone a reflexionar, a darle vueltas a una serie de ideas que, en otro momento, con otra perspectiva, hubiese cortado de raiz. Pero que, sorprendentemente, en lugar de apartarlas de mi, me encontré analizando, considerando y admitiendo que no eran sino la pura, lisa, clara verdad. Que no eran “cantos de sirena”, como otras veces he denominado a la idea de abandonar, sino la más elemental y lógica de las decisiones. De la que, por cierto, ni me arrepentí luego, ni al rato, ni al día siguiente, ni lo he hecho hasta hoy.

Trataré de explicar, ahora, delante de una pantalla, lo que me pasó por la cabeza esa tarde, sobre el km. 30 de la segunda etapa. Eso que estaba haciendo, queiero decir, en lo que realmente consiste correr Sables, esto es, pasar calor infinito, tragar polvo y arena, joderte los pies, sufrir fatiga extrema, cargar con una mochila por las p.dunas, eso no me gusta. Para que nos vamos a engañar, no me gusta ni poco ni mucho. Pero no es que no me guste a mi, es que no creo que le guste a ninguno de los mil y pico que por allí andábamos. Salvo que sea masoca o gilipollas, esas cosas no gustan a nadie. Lo que nos gusta no es correr Sables, es haberla corrido. Haber corrido la Marathon des Sables, eso sí es una experiencia, eso sí es algo bonito, la idea de “haber pasado por ahí” y haber llegado al final, esa es la historia. No nos gusta hacerla, nos gusta haberla hecho. Y ese deseo de haberla completado, ese anhelo de tener tu medalla, tu camistea de finisher, tu gloria infinita, ese es el que puesto en el otro lado de la balanza hace que ni el calor sea extremo, ni la arena pase de una mera anécdota, ni las ampollas sean para tanto. El viejo y sencillo mecanismo de la balanza con sus dos platillos.

Pues bien, el platillo de la derecha se me vació de golpe. Dejó de apetecerme “haberla hecho”. O, mejor dicho, dejó de compensarme lo suficiente para seguir. Era como si me diese igual. Se me quitaron las ganas, no de seguir, de sufrir, de pasar por ahí, que de esas, insisto, nadie que esté cuerdo tiene muchas, sino las otras, las buenas, las de estar del otro lado de la meta.

Seguí un rato dándole vueltas, recordando 2009, a ver si por ahí me venía la inspiración. Y fue justo al revés. De entonces, todos los recuerdos buenos, lo que de verdad me hizo volver encantado, mis mejores vivencias, se concentran mucho más en un par de días en un pueblito, Erfoud, con “mi secretario”, un crío adorable, que realmente en el desierto. Bueno, sí, también en una noche bajo las estrellas y un canuto que me fumé dentro del saco de dormir mientras las admiraba. Pero esta vez no iba a fumar nada y empecé a tener la sensación de que me apetecía mucho, pero mucho mucho, perderme en cuaquier ciudad y estar con la gente, relacionarme. Marrakech, Marrakech, Marrakech, como un mantra, a cada paso, Marrakech, Marrakech, Marrakech, no la conoces, dicen que es preciosa, desde Ouarzazate solo son cuatro horas de taxi, no seas tonto y aprovecha, bla, bla, bla. Marrakech, Marrakech, Marrakech, ya digo, como un mantra.

No me dolía nada, nada especialmente, quiero decir, más allá de la fatiga “lógica”. No me pasaba nada, nada raro. Simplemente, ya había tenido suficiente desierto, Para mi, haber llegado a la salida y haber hecho un par de etapas eran más que razonable resultado. Me apetecía más irme a Marrakech un par de días que “haber corrido Sables”. Y así lo hice. Me retiré, no sin cierto esfuerzo, no me dejaban, no lo entendían, pero si está Vd. bien, si lo que queda es lo más bonito, esto y lo otro. El dialogo final, impagable: “¿Do you need a doctor? No, gracias, un doctor no, lo que necesito es un psicoanalista y me temo que Vd. no me lo puede ofrecer”

Y ya está, c´est tout. Los dos días en Marrakech no los cuento, que este es un blog decente. Inconfesables, de verdad.

Esa tarde, la de las reflexiones durante la segunda etapa, no os extrañe si agún día la recuerdo como uno de esos momentos que te cambian la vida. Además de los tópicos (fracaso es no haberlo intentado, y tal y cual) sí me quedo con la idea del fin de un ciclo, de una manera de ver según qué cosas. Empecé en esto de las carreras en 2001, apuntándome a una maratón. Pero claro, eso “lo hacía cualquiera”, bueno, al año siguiente cinco, luego seis, sí, sí, pero todavía mucha gente, vale, haremos tres en tres semanas (Valencia, Sevilla, Barcelona), sí pero no, es poco, vale, ultrafondo, trails, maratones de montaña, los 101 de Ronda año tras año, y triatlón, eso, eso, pero que sean largos, ¿Qué tal un IM? Es poco, OK, haremos tres, y Sables, y más, y más, a ver si se dan cuenta todos de que somos los mejores, los más grandes, los que no encuentran reto que no puedan …….. Y, de repente, en mitad de una asquerosa dunette de esas te dices, chaval, tu lo que estás es tonto perdido. Gilipollas perdido. Haz lo que te guste en esta vida, disfruta, ensánchala, sé feliz y déjate de chorradas y retos, déjate de andar demostrandole al mundo lo chulo que eres, que ni es verdad ni a ellos les importa una mierda.

Tomo nota, veremos hasta cuando. El dorsal de Ronda lo he regalado. Correré por placer, algún rato, espero, cuando me apetezca, voy a hacer las cosas por el placer que me produzca hacerlas. Insito, “hacerlas”, no “haberlas hecho”, que esa es la historia, voy a seguir ensanchando la vida (*) y tratando de ser feliz.

Esas reflexiones, además de los dos días inconfesables, me traigo del desierto. Ya que lo de Marrakech no, dejadme al menos que las reflexiones sí las comparta con vosotros. Si es que queda alguien ahí, al otro lado de la pantalla, que tampoco está muy claro.

Aprovecho y os cuento también, telegráficamente:

a) Que he aprobado el examen de Capitán de Yate.

b) Que vuelvo a ser Presidente de la Falla, este año, además, con Macarena de Fallera Mayor. Para todo lo demás, Mastercard.

c) Que en Tinto y Oro, donde sigo de Presidente, va todo muy bien. El sábado pasado nos escapamos a Puertolaca, en Santisteban del Puerto (Jaen) a torear unas vacas, con una de ellas, la más fuertecita, disfruté.

d) Que navegar no estoy navegando lo que debiera, pero que nos hemos inscrito a una regata en Julio, la de las 1.000 Millas que espero disfrutar a tope.

Ilusionados saludos.

(*) P.C.: La idea de ensanchar la vida no es mía, la tomo prestada de Antonio Gala. Como nos vamos a morir en cualquier momento, cada uno cuando nos toque, dado que no podemos alargar nuestras vidas, si quieres vivir más, ensánchala. Si haces más cosas cada día, vives más. Yo en esos paseos por las dunas, le he añadido una tercera dimensión. Si además de hacer más cosas las saboreas más, las disfrutas, las vives con más pasión, vuelves a estar viviendo más. Ensancha y profundiza la vida. O, lo que viene a ser lo mismo, CARPE DIEM. Lo que pasa es que muchos lo dicen, pocos se lo creen y menos aún lo practican de verdad.

Escrito el 30 de abril de 2016 a las 12:24, por magopepo

Marathon des Sables 2016

foto sables

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Hola, amigos, muy buenas.

Tras meses de inactividad blogeril, abro esta nueva entrada para confirmar que lo del hombre, la piedra y los tropezones es una verdad como un templo.

Dentro de un rato vuelo a Casablanca y Ouarzate. Vuelvo a Sables, vuelvo al desierto, a correr la madre de todas las carreras, a reencontrarme con los mares de dunas, la fatiga extrema, las mágicas noches, con ese fascinante universo al que me quedé enganchado en 2009. Esta vez voy con cuatro buenos amigos, Sylvie, Hoffman, UVEG y Ximo, junto con mi menda, el “Drink Team”. Ellos están fuertes, han entrenado duro, no tendrán problema en terminarla. Yo apelaré a mi cabeza fría, a algún rato de echarle valor, pundonor y, sobre todo, a una Raidlight cargada hasta arriba de ilusión, de deseo, de sueños. Porque como tenga que apelar a lo que he entrenado, apañados estamos….

De peso voy un poco mejor que otras veces (88kg.), fuerte me noto como nunca, motivado estoy al límite.

Ya os contaré al regreso.

Hoy, más que nunca, Ilusionados saludos.

P.C.: Si siempre es grato tener noticias tuyas, imagina en mitad del desierto, en una haima, reventaito de la etapa del día, cuando a última hora de la tarde pasan repartiendo impresos los emails recibidos para cada competidor.

A partir del 10/04, puedes enviar  mails cada día hasta el 15/04.

Es tan sencillo como ir a la pagina http://www.marathondessables.com, al apartado “Ecrire à un concurrent” o “Write to a competitor”,  y poner mi nombre y apellidos (José Luis Ortiz Pavía) y no olvidar el nº de dorsal (434).

También  puedes seguir la carera en directo dándote de alta en http://live.marathondessables.com .

Escrito el 7 de abril de 2016 a las 8:48, por magopepo

Caminos de Santiago.

Hola, amigos, muy buenas.

Como algunos sabéis, me refiero a los dos o tres fieles seguidores de este semi-abandonado blog, llevo unos años haciendo con Mar el Camino de Levante. Valencia-Santiago de Compostela. Un buen día, al más puro estilo “pensat i fet”, salimos de casa y nos pusimos en marcha. Es verdad que sin la necesaria constancia, a trancas y barrancas, con demasiados tiempos muertos, periodos en que la llamita de la ilusión se debilitaba, pero a nuestra manera, ahí seguimos. Hace un mes, en el puente de la Inmaculada, nos plantamos en la provincia de Toledo, donde lo habíamos dejado hacía cuatro años y le dimos un empujoncito, dos etapas, Tembleque-Mora y Mora-Nambroca. Los dos juntos, como siempre, mano a mano. Ese, digamos, es “nuestro Camino”, el auténtico, el que sale de dónde tiene que salir, de la puerta de casa, de donde durante siglos salieron todos y cada uno de los peregrinos a Compostela. El que nos ha permitido compartir a partes iguales muy buenos ratos y gratificantes dolores y sufrimientos. El que nos une y supone ilusionante proyecto común.

A raíz de la recientemente diagnosticada diabetes, de mis propósitos de cuidarme, de adelgazar, en buena medida motivado por el deseo de quitarme del medio en estas fechas tan dadas a tentaciones y excesos, decidí escaparme unos días al Camino. Yo sólo. De paso, además de para hacer ejercicio y cuidarme un poco, que eso va de suyo, me serviría para pensar en mis cosas, ordenar algunas ideas, esa búsqueda de uno mismo, ese componente espiritual del que todo el mundo habla y tan complicado resulta explicar. Pero, claro, no me podía ir yo solo a Nambroca y seguir a Toledo, hubiese sido poco menos que cargarme el Camino “de Mar”, el que si Dios quiere algún día terminaremos habiéndolo compartido entero. No, eso no era viable.

Decidí que me iría a Roncesvalles y desde allí haría el Camino Francés. El “típico”, el “de toda la vida”, el que se supone que todo peregrino debería hacer. Ese sería “mi Camino”, solo, solito, solo, con mi bordón, mis ilusiones y mis botas.

Pero, mira tú por donde, el hombre propone y tal y tal….El día de Navidad mi hijo Pepe me sorprendió con la pregunta que cambió el Camino de la soledad por otro completamente distinto. ¿Papá, yo podría irme contigo mañana….? Hemos compartido ocho días inolvidables. La experiencia de peregrinar mano a mano con tu hijo de diecinueve años es impagable. Nos hemos descubierto en muchos aspectos, hemos compartido dolores, ampollas, fatigas, sí, pero también chuletones de kilo y pico, pacharanes, cafés irlandeses y algún riojita que otro. Roncesvalles-Zubiri-Pamplona-Puente la Reina-Estella y Los Arcos, hasta donde caminamos juntos, a veces al lado, a veces uno delante, o detrás, pero siempre juntos, son ya para siempre lugares emblemáticos de nuestras vidas. El fin de año en el albergue de Los Arcos, en compañía de cuatro coreanos, un italiano y un catalán, compartiendo sencillas viandas, risas y felicidad, distinto y muy especial. De Los Arcos a Logroño-Navarrete y Nájera Pepe ya no pudo seguir a pie, se lesionó y con el tobillo inflamado no tenía sentido, me esperaba en cada llegada para echar juntos el resto del día. Pero no por ello vivió con menos intensidad mi Camino, mis preparativos cada mañana, mis llegadas, las comidas compartidas, los buenos ratos echados.

Lo dicho, han sido ocho días para recordar toda la vida.

En Fallas volveré a Nájera, para continuar “el mío”, no es probable que Pepe pueda venirse, ya se verá. Quién ya ha anunciado que se apunta, al menos cuatro etapas, hasta Burgos, es mi madre. Tampoco será mala compañía.

Y en Semana Santa, con Mar, a Nambroca, para disfrutar entrando a Toledo en Jueves Santo, uno de los días del año en que más bonita se presenta al peregrino. Desde allí, a Torrijos, y a dónde nos lleve el Camino, supongo que al menos tres o cuatro etapas más.

Ilusionados saludos.

 

 

Escrito el 5 de enero de 2016 a las 13:25, por magopepo

Juan Tamariz.

Hola, amigos, muy buenas.

La semana pasada, la del 30.11 al 06.12, de nuevo siete salidas a correr, bien que en seis días (el miércoles no pude, el viernes hice doblete, para compensar). Todo aparentemente bien, las analíticas mucho mejor, el peso bajando (89,5 el sábado, antes del lío de Tamariz), pero con una agenda absolutamente agotadora, no cené en casa ni un solo día, comer solo comí dos o tres y, claro, así cuesta mucho.

El sábado las neuronas dijeron basta. Habíamos organizado un seminario de teoría mágica en “de Tinto y Oro” a cargo de un genio, del mejor, de Juan Tamariz, amigo, extraordinario mago, mejor persona. Me ocupé de preparar una cena que intenté estuviese a la altura de la ocasión. Y, claro, todo el día comprando, cocinando, organizando, nervios, tensión, finalmente, tras dos semanas y media portándome bien, sucumbí de lleno a las tentaciones. No pasa nada, me hacía falta, me vino bien. Punto. Las doce horas con Juan, de seis de la tarde a seis de la mañana, de las mejores en mucho tiempo. Cuando en ese sitio que tanto quiero, donde se dan cita varias de mis pasiones, tauromaquia, gastronomía, aparece la MAGIA de verdad, el arco iris, el caballito alado y volvemos a sentirnos libres de tensiones y cansancios, los problemas quedaron en la calle y todo vuelve a ser posible solo con imaginarlo, chico, qué más dan cuatro gintonics más o menos. ¿O quizá sí? Es lo mismo, ahora ya está, a lo hecho, pecho. Eso sí, hasta el 24 ni una gota.

Os dejo una foto de Juan explicando como el mago se enfrenta al toro de la razón, de la lógica, lo lidia, lo banderillea, lo pasa de muleta y, finalmente, lo mata de una estocada. Muerta la razón a base de pistas falsas, preguntas obnubilantes, paréntesis de olvido, coberturas y demás, el espectador vuelve a ser un ser libre para creer, sentir, volar. Dios, cuánta belleza en unos conceptos tan claros. GRACIAS, MAESTRO.

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Ilusionados saludos.

 

Escrito el 10 de diciembre de 2015 a las 19:20, por magopepo

7/7

Hola, amigos, muy buenas.

Siete días de siete salí a correr la semana pasada, desde hace más de un año que no lo lograba.

De los siete, me quedo con el sábado, primer entreno “oficial” del DDT (Dessert Drink Team, la banda de descerebrados que nos hemos inscrito como equipo en la MDS del próximo abril). Compromisos varios de algunos, unidos a mi tardía convocatoria, hicieron que al final solo acudiésemos mi amiga Sylvie y yo mismo. Echamos una mañana fantástica por El Saler, 48´por bosque, caminos, playa y dunas que rematamos con un café en una  terraza compartiendo anécdotas de 2009 y sueños para 2016 a partes iguales.

Os dejo una foto chula:

pepo SalerPor lo demás, las analíticas del miércoles ya salieron un poco mejor que la semana pasada, el peso bajando (dos semanas después de Valencia, dos kilos menos), las neuronas en su sitio, esquivando tentaciones múltiples, portándome como en los viejos tiempos.

Lo dicho, que sigo en el camino, fuerte, decidido. El próximo fin de semana me escapo un par de días con Mar a tierras de Toledo, a hacer un par de etapas de ese Camino de Levante que un día empezamos en la puerta de casa y, si Dios quiere, alguna vez nos verá llegar juntos a Santiago.

Ilusionados saludos.

Escrito el 1 de diciembre de 2015 a las 20:04, por magopepo

 

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