Reflexiones por las dunas.

drink team al completoHola, amigos, muy buenas.

Ahí les tenéis, de izquierda a derecha, Ximo, Sylvie, Eduardo, Jose-Desi y un servidor. El Dessert Drink Team al completo, la víspera de la salida de la carrera. Mis amigos, con los que he compartido ratos inolvidables, fantásticos, que recordaré siempre con especial cariño.

Los dos días previos a la carrera, ya en el “bivouac”, últimos preparativos, nervios, dudas, los pasé especialmente tranquilo, el primer objetivo, haber llegado hasta la salida, estaba cumplido. A mi, en mi fuero interno, de verdad, eso ya me parecía un milagro. Me había medio cuidado -un poco, no vayáis a pensar-, me sentía bien, fuerte, motivado, estaba con muy buena gente disfrutando del momento, de la tensión, qué más podía pedir a la vida en esos momentos. Sí, los dos días previos fueron fantásticos.

La salida, ciertamente muy emocionante.

La primera etapa fue dura, pero no la percibí, ni mucho menos, tan dura como la gente comentaba por la noche, en la llegada. Quizá porque fue exactamente la misma que ya había corrido en 2009, no sé, pero se me hizo bastante más llevadera de lo que todos decían. Llegué muy entero, sobrado de todo, de tiempo, de fuerzas, con la sensación de que aquello iba bien. Sí, había pasado mucho calor al medio día atravesando las dunas de Merzouga, calor de verdad, pero con eso ya se contaba, joder, a eso se supone que veníamos, ¿no?

El segundo día, más de lo mismo. Calor, arena por todas partes, la boca seca, reseca, la garganta seca, reseca, los pies que empiezan a avisar de que te vayas preparando para ampollas, llagas y demás putadas, que no van bien dentro del hornito que representan las polainas, etc., pero vaya, nada distinto del día anterior, ni de otras veces. Llego bien al CP1 y razonablemente bien al CP2. No me duele nada, no me pasa nada, se supone que todo va bien. Salgo por un terreno asqeroso, árido, de dunnetes, unas dunillas pequeñas, no llegan a la categoría honrosa, digna, de dunas propiamente dichas, por decirlo técnicamente, son una p.mierda. Y la cabeza se pone a reflexionar, a darle vueltas a una serie de ideas que, en otro momento, con otra perspectiva, hubiese cortado de raiz. Pero que, sorprendentemente, en lugar de apartarlas de mi, me encontré analizando, considerando y admitiendo que no eran sino la pura, lisa, clara verdad. Que no eran “cantos de sirena”, como otras veces he denominado a la idea de abandonar, sino la más elemental y lógica de las decisiones. De la que, por cierto, ni me arrepentí luego, ni al rato, ni al día siguiente, ni lo he hecho hasta hoy.

Trataré de explicar, ahora, delante de una pantalla, lo que me pasó por la cabeza esa tarde, sobre el km. 30 de la segunda etapa. Eso que estaba haciendo, queiero decir, en lo que realmente consiste correr Sables, esto es, pasar calor infinito, tragar polvo y arena, joderte los pies, sufrir fatiga extrema, cargar con una mochila por las p.dunas, eso no me gusta. Para que nos vamos a engañar, no me gusta ni poco ni mucho. Pero no es que no me guste a mi, es que no creo que le guste a ninguno de los mil y pico que por allí andábamos. Salvo que sea masoca o gilipollas, esas cosas no gustan a nadie. Lo que nos gusta no es correr Sables, es haberla corrido. Haber corrido la Marathon des Sables, eso sí es una experiencia, eso sí es algo bonito, la idea de “haber pasado por ahí” y haber llegado al final, esa es la historia. No nos gusta hacerla, nos gusta haberla hecho. Y ese deseo de haberla completado, ese anhelo de tener tu medalla, tu camistea de finisher, tu gloria infinita, ese es el que puesto en el otro lado de la balanza hace que ni el calor sea extremo, ni la arena pase de una mera anécdota, ni las ampollas sean para tanto. El viejo y sencillo mecanismo de la balanza con sus dos platillos.

Pues bien, el platillo de la derecha se me vació de golpe. Dejó de apetecerme “haberla hecho”. O, mejor dicho, dejó de compensarme lo suficiente para seguir. Era como si me diese igual. Se me quitaron las ganas, no de seguir, de sufrir, de pasar por ahí, que de esas, insisto, nadie que esté cuerdo tiene muchas, sino las otras, las buenas, las de estar del otro lado de la meta.

Seguí un rato dándole vueltas, recordando 2009, a ver si por ahí me venía la inspiración. Y fue justo al revés. De entonces, todos los recuerdos buenos, lo que de verdad me hizo volver encantado, mis mejores vivencias, se concentran mucho más en un par de días en un pueblito, Erfoud, con “mi secretario”, un crío adorable, que realmente en el desierto. Bueno, sí, también en una noche bajo las estrellas y un canuto que me fumé dentro del saco de dormir mientras las admiraba. Pero esta vez no iba a fumar nada y empecé a tener la sensación de que me apetecía mucho, pero mucho mucho, perderme en cuaquier ciudad y estar con la gente, relacionarme. Marrakech, Marrakech, Marrakech, como un mantra, a cada paso, Marrakech, Marrakech, Marrakech, no la conoces, dicen que es preciosa, desde Ouarzazate solo son cuatro horas de taxi, no seas tonto y aprovecha, bla, bla, bla. Marrakech, Marrakech, Marrakech, ya digo, como un mantra.

No me dolía nada, nada especialmente, quiero decir, más allá de la fatiga “lógica”. No me pasaba nada, nada raro. Simplemente, ya había tenido suficiente desierto, Para mi, haber llegado a la salida y haber hecho un par de etapas eran más que razonable resultado. Me apetecía más irme a Marrakech un par de días que “haber corrido Sables”. Y así lo hice. Me retiré, no sin cierto esfuerzo, no me dejaban, no lo entendían, pero si está Vd. bien, si lo que queda es lo más bonito, esto y lo otro. El dialogo final, impagable: “¿Do you need a doctor? No, gracias, un doctor no, lo que necesito es un psicoanalista y me temo que Vd. no me lo puede ofrecer”

Y ya está, c´est tout. Los dos días en Marrakech no los cuento, que este es un blog decente. Inconfesables, de verdad.

Esa tarde, la de las reflexiones durante la segunda etapa, no os extrañe si agún día la recuerdo como uno de esos momentos que te cambian la vida. Además de los tópicos (fracaso es no haberlo intentado, y tal y cual) sí me quedo con la idea del fin de un ciclo, de una manera de ver según qué cosas. Empecé en esto de las carreras en 2001, apuntándome a una maratón. Pero claro, eso “lo hacía cualquiera”, bueno, al año siguiente cinco, luego seis, sí, sí, pero todavía mucha gente, vale, haremos tres en tres semanas (Valencia, Sevilla, Barcelona), sí pero no, es poco, vale, ultrafondo, trails, maratones de montaña, los 101 de Ronda año tras año, y triatlón, eso, eso, pero que sean largos, ¿Qué tal un IM? Es poco, OK, haremos tres, y Sables, y más, y más, a ver si se dan cuenta todos de que somos los mejores, los más grandes, los que no encuentran reto que no puedan …….. Y, de repente, en mitad de una asquerosa dunette de esas te dices, chaval, tu lo que estás es tonto perdido. Gilipollas perdido. Haz lo que te guste en esta vida, disfruta, ensánchala, sé feliz y déjate de chorradas y retos, déjate de andar demostrandole al mundo lo chulo que eres, que ni es verdad ni a ellos les importa una mierda.

Tomo nota, veremos hasta cuando. El dorsal de Ronda lo he regalado. Correré por placer, algún rato, espero, cuando me apetezca, voy a hacer las cosas por el placer que me produzca hacerlas. Insito, “hacerlas”, no “haberlas hecho”, que esa es la historia, voy a seguir ensanchando la vida (*) y tratando de ser feliz.

Esas reflexiones, además de los dos días inconfesables, me traigo del desierto. Ya que lo de Marrakech no, dejadme al menos que las reflexiones sí las comparta con vosotros. Si es que queda alguien ahí, al otro lado de la pantalla, que tampoco está muy claro.

Aprovecho y os cuento también, telegráficamente:

a) Que he aprobado el examen de Capitán de Yate.

b) Que vuelvo a ser Presidente de la Falla, este año, además, con Macarena de Fallera Mayor. Para todo lo demás, Mastercard.

c) Que en Tinto y Oro, donde sigo de Presidente, va todo muy bien. El sábado pasado nos escapamos a Puertolaca, en Santisteban del Puerto (Jaen) a torear unas vacas, con una de ellas, la más fuertecita, disfruté.

d) Que navegar no estoy navegando lo que debiera, pero que nos hemos inscrito a una regata en Julio, la de las 1.000 Millas que espero disfrutar a tope.

Ilusionados saludos.

(*) P.C.: La idea de ensanchar la vida no es mía, la tomo prestada de Antonio Gala. Como nos vamos a morir en cualquier momento, cada uno cuando nos toque, dado que no podemos alargar nuestras vidas, si quieres vivir más, ensánchala. Si haces más cosas cada día, vives más. Yo en esos paseos por las dunas, le he añadido una tercera dimensión. Si además de hacer más cosas las saboreas más, las disfrutas, las vives con más pasión, vuelves a estar viviendo más. Ensancha y profundiza la vida. O, lo que viene a ser lo mismo, CARPE DIEM. Lo que pasa es que muchos lo dicen, pocos se lo creen y menos aún lo practican de verdad.

Escrito el 30 de abril de 2016 a las 12:24, por magopepo

Marathon des Sables 2016

foto sables

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Hola, amigos, muy buenas.

Tras meses de inactividad blogeril, abro esta nueva entrada para confirmar que lo del hombre, la piedra y los tropezones es una verdad como un templo.

Dentro de un rato vuelo a Casablanca y Ouarzate. Vuelvo a Sables, vuelvo al desierto, a correr la madre de todas las carreras, a reencontrarme con los mares de dunas, la fatiga extrema, las mágicas noches, con ese fascinante universo al que me quedé enganchado en 2009. Esta vez voy con cuatro buenos amigos, Sylvie, Hoffman, UVEG y Ximo, junto con mi menda, el “Drink Team”. Ellos están fuertes, han entrenado duro, no tendrán problema en terminarla. Yo apelaré a mi cabeza fría, a algún rato de echarle valor, pundonor y, sobre todo, a una Raidlight cargada hasta arriba de ilusión, de deseo, de sueños. Porque como tenga que apelar a lo que he entrenado, apañados estamos….

De peso voy un poco mejor que otras veces (88kg.), fuerte me noto como nunca, motivado estoy al límite.

Ya os contaré al regreso.

Hoy, más que nunca, Ilusionados saludos.

P.C.: Si siempre es grato tener noticias tuyas, imagina en mitad del desierto, en una haima, reventaito de la etapa del día, cuando a última hora de la tarde pasan repartiendo impresos los emails recibidos para cada competidor.

A partir del 10/04, puedes enviar  mails cada día hasta el 15/04.

Es tan sencillo como ir a la pagina http://www.marathondessables.com, al apartado “Ecrire à un concurrent” o “Write to a competitor”,  y poner mi nombre y apellidos (José Luis Ortiz Pavía) y no olvidar el nº de dorsal (434).

También  puedes seguir la carera en directo dándote de alta en http://live.marathondessables.com .

Escrito el 7 de abril de 2016 a las 8:48, por magopepo

Caminos de Santiago.

Hola, amigos, muy buenas.

Como algunos sabéis, me refiero a los dos o tres fieles seguidores de este semi-abandonado blog, llevo unos años haciendo con Mar el Camino de Levante. Valencia-Santiago de Compostela. Un buen día, al más puro estilo “pensat i fet”, salimos de casa y nos pusimos en marcha. Es verdad que sin la necesaria constancia, a trancas y barrancas, con demasiados tiempos muertos, periodos en que la llamita de la ilusión se debilitaba, pero a nuestra manera, ahí seguimos. Hace un mes, en el puente de la Inmaculada, nos plantamos en la provincia de Toledo, donde lo habíamos dejado hacía cuatro años y le dimos un empujoncito, dos etapas, Tembleque-Mora y Mora-Nambroca. Los dos juntos, como siempre, mano a mano. Ese, digamos, es “nuestro Camino”, el auténtico, el que sale de dónde tiene que salir, de la puerta de casa, de donde durante siglos salieron todos y cada uno de los peregrinos a Compostela. El que nos ha permitido compartir a partes iguales muy buenos ratos y gratificantes dolores y sufrimientos. El que nos une y supone ilusionante proyecto común.

A raíz de la recientemente diagnosticada diabetes, de mis propósitos de cuidarme, de adelgazar, en buena medida motivado por el deseo de quitarme del medio en estas fechas tan dadas a tentaciones y excesos, decidí escaparme unos días al Camino. Yo sólo. De paso, además de para hacer ejercicio y cuidarme un poco, que eso va de suyo, me serviría para pensar en mis cosas, ordenar algunas ideas, esa búsqueda de uno mismo, ese componente espiritual del que todo el mundo habla y tan complicado resulta explicar. Pero, claro, no me podía ir yo solo a Nambroca y seguir a Toledo, hubiese sido poco menos que cargarme el Camino “de Mar”, el que si Dios quiere algún día terminaremos habiéndolo compartido entero. No, eso no era viable.

Decidí que me iría a Roncesvalles y desde allí haría el Camino Francés. El “típico”, el “de toda la vida”, el que se supone que todo peregrino debería hacer. Ese sería “mi Camino”, solo, solito, solo, con mi bordón, mis ilusiones y mis botas.

Pero, mira tú por donde, el hombre propone y tal y tal….El día de Navidad mi hijo Pepe me sorprendió con la pregunta que cambió el Camino de la soledad por otro completamente distinto. ¿Papá, yo podría irme contigo mañana….? Hemos compartido ocho días inolvidables. La experiencia de peregrinar mano a mano con tu hijo de diecinueve años es impagable. Nos hemos descubierto en muchos aspectos, hemos compartido dolores, ampollas, fatigas, sí, pero también chuletones de kilo y pico, pacharanes, cafés irlandeses y algún riojita que otro. Roncesvalles-Zubiri-Pamplona-Puente la Reina-Estella y Los Arcos, hasta donde caminamos juntos, a veces al lado, a veces uno delante, o detrás, pero siempre juntos, son ya para siempre lugares emblemáticos de nuestras vidas. El fin de año en el albergue de Los Arcos, en compañía de cuatro coreanos, un italiano y un catalán, compartiendo sencillas viandas, risas y felicidad, distinto y muy especial. De Los Arcos a Logroño-Navarrete y Nájera Pepe ya no pudo seguir a pie, se lesionó y con el tobillo inflamado no tenía sentido, me esperaba en cada llegada para echar juntos el resto del día. Pero no por ello vivió con menos intensidad mi Camino, mis preparativos cada mañana, mis llegadas, las comidas compartidas, los buenos ratos echados.

Lo dicho, han sido ocho días para recordar toda la vida.

En Fallas volveré a Nájera, para continuar “el mío”, no es probable que Pepe pueda venirse, ya se verá. Quién ya ha anunciado que se apunta, al menos cuatro etapas, hasta Burgos, es mi madre. Tampoco será mala compañía.

Y en Semana Santa, con Mar, a Nambroca, para disfrutar entrando a Toledo en Jueves Santo, uno de los días del año en que más bonita se presenta al peregrino. Desde allí, a Torrijos, y a dónde nos lleve el Camino, supongo que al menos tres o cuatro etapas más.

Ilusionados saludos.

 

 

Escrito el 5 de enero de 2016 a las 13:25, por magopepo

Juan Tamariz.

Hola, amigos, muy buenas.

La semana pasada, la del 30.11 al 06.12, de nuevo siete salidas a correr, bien que en seis días (el miércoles no pude, el viernes hice doblete, para compensar). Todo aparentemente bien, las analíticas mucho mejor, el peso bajando (89,5 el sábado, antes del lío de Tamariz), pero con una agenda absolutamente agotadora, no cené en casa ni un solo día, comer solo comí dos o tres y, claro, así cuesta mucho.

El sábado las neuronas dijeron basta. Habíamos organizado un seminario de teoría mágica en “de Tinto y Oro” a cargo de un genio, del mejor, de Juan Tamariz, amigo, extraordinario mago, mejor persona. Me ocupé de preparar una cena que intenté estuviese a la altura de la ocasión. Y, claro, todo el día comprando, cocinando, organizando, nervios, tensión, finalmente, tras dos semanas y media portándome bien, sucumbí de lleno a las tentaciones. No pasa nada, me hacía falta, me vino bien. Punto. Las doce horas con Juan, de seis de la tarde a seis de la mañana, de las mejores en mucho tiempo. Cuando en ese sitio que tanto quiero, donde se dan cita varias de mis pasiones, tauromaquia, gastronomía, aparece la MAGIA de verdad, el arco iris, el caballito alado y volvemos a sentirnos libres de tensiones y cansancios, los problemas quedaron en la calle y todo vuelve a ser posible solo con imaginarlo, chico, qué más dan cuatro gintonics más o menos. ¿O quizá sí? Es lo mismo, ahora ya está, a lo hecho, pecho. Eso sí, hasta el 24 ni una gota.

Os dejo una foto de Juan explicando como el mago se enfrenta al toro de la razón, de la lógica, lo lidia, lo banderillea, lo pasa de muleta y, finalmente, lo mata de una estocada. Muerta la razón a base de pistas falsas, preguntas obnubilantes, paréntesis de olvido, coberturas y demás, el espectador vuelve a ser un ser libre para creer, sentir, volar. Dios, cuánta belleza en unos conceptos tan claros. GRACIAS, MAESTRO.

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Ilusionados saludos.

 

Escrito el 10 de diciembre de 2015 a las 19:20, por magopepo

7/7

Hola, amigos, muy buenas.

Siete días de siete salí a correr la semana pasada, desde hace más de un año que no lo lograba.

De los siete, me quedo con el sábado, primer entreno “oficial” del DDT (Dessert Drink Team, la banda de descerebrados que nos hemos inscrito como equipo en la MDS del próximo abril). Compromisos varios de algunos, unidos a mi tardía convocatoria, hicieron que al final solo acudiésemos mi amiga Sylvie y yo mismo. Echamos una mañana fantástica por El Saler, 48´por bosque, caminos, playa y dunas que rematamos con un café en una  terraza compartiendo anécdotas de 2009 y sueños para 2016 a partes iguales.

Os dejo una foto chula:

pepo SalerPor lo demás, las analíticas del miércoles ya salieron un poco mejor que la semana pasada, el peso bajando (dos semanas después de Valencia, dos kilos menos), las neuronas en su sitio, esquivando tentaciones múltiples, portándome como en los viejos tiempos.

Lo dicho, que sigo en el camino, fuerte, decidido. El próximo fin de semana me escapo un par de días con Mar a tierras de Toledo, a hacer un par de etapas de ese Camino de Levante que un día empezamos en la puerta de casa y, si Dios quiere, alguna vez nos verá llegar juntos a Santiago.

Ilusionados saludos.

Escrito el 1 de diciembre de 2015 a las 20:04, por magopepo

Resiliencia.

 

Hola, amigos, muy buenas.
Resiliencia. Según la wikipedia, “la capacidad de afrontar la adversidad saliendo fortalecido y alcanzando un estado de excelencia profesional y personal”.

Pues eso, que, sin saberlo, resulta que estoy resiliente perdido. Nunca un aparente fracaso, abandono en la maratón de Valencia hace una semana, va a tener más y mejores consecuencias. El miércoles me hice análiticas varias. Con el resultado que ya imaginaba, colesterol, transaminasas, tensión y cuatro cosas más comme ci, comme ça, ni muy bien, ni muy mal, pero la glucosa en sangre y los triglicéridos por las nubes. Al parecer lo más preocupante es lo del azucar (253mg/100ml. se ve que es mucho) , la diabetes es traicionera, el jamacuco anda rondando.

Me estoy cuidando al máximo, como muy sano: no alcohol, no fritos, no azucar, no dulces, no bollería, no embutidos, no grasas, muy poco pan, pasta, arroz y similares, muy poca carne roja, mucho pescado, fruta, ensaladas y demás. Solo he bajado 800gr. en la semana, pero claro, el domingo pasado comí y cené más de la cuenta y el miércoles ni os cuento. Aún así, 800gr. buenos son.

Mira tú por donde, la pérdida de peso que “necesito” para llevar los análisis al sitio, me va a venir muy bien para entrenar más y mejor y cumplir con los objetivos atléticos, si se pueden llamar así. Y estos entrenamientos, a su vez, ayudarán a controlar la p.glucosa. Por fin un círculo vicioso “bueno”.

Con la carrerita a pie de esta mañana, 48´por El Saler, (9 x 4/1 + 3) , de ellos un 80% por dunas y arena blanda, con las neuronas volando libres hacia el sur de Marruecos, hacia mi deseada Marathon des Sables 2016, completo una semana de seis días de carrera a pie. Sí, “solo” seis, el miércoles con los preparativos de la p.cena de LCM no pude correr. Pero bueno, seis de siete hacía dos meses que no corría. Si esta próxima, como espero, hago el primer pleno 7/7, habrá que remontarse al año pasado para encontrar algo parecido.

El problema viene luego, cuando pase la MDS, que me quedo sin objetivos. ¿Qué decíais algunos que hay por ahí en Klagenfurt en 2017, un Iron-qué? Todavía debo un helado en el km. 39 de su maratón, de cuando la corrí en 2007, habría que ir pensando en pagarlo, diez años después.

Ilusionados saludos.
PEPO, “El resiliente”

Escrito el 22 de noviembre de 2015 a las 18:30, por magopepo

Nondum matura sunt.

 

La zorra, tras un rato saltando para alcanzar el racimo, y viendo que no llega, desprecia las uvas que tacha de estar verdes y no merecerle la pena. Puede que no fuese mal maratoniano, el amigo Esopo.

Resumiendo, que lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible. Entrené medio bien hasta hace seis semanas, bajé de 97 a 89,9 todo parecía ir encaminándose y, de repente, vuelta a las andadas, comidas, cenas, alcohol, viajes, vida social que me supera y desborda, cansancio, desmotivación, diabetes, dejo de entrenar, vuelvo a los 93kg., fracaso en la media de Valencia, pego directamente la espantá en la de Gandía, me vengo abajo, aprovecho al límite la última semana para, si quedaba alguna mínima esperanza, quemarla en la hoguera de las últimas comidas y cenas, organizo una espectacular para 35 amigos el sábado y salgo el domingo, anteayer, completamente entregado, sin esperanza ni posibilidad alguna para terminar abandonando en el km. 9. Chufa. Una pena, porque la maratón de Valencia de 2015 ha sido de esas de decir el día de mañana “yo estuve allí”. ¡Qué pasada de carrera, de organización, de ciudad volcada!

Puestos a salvar algo, diré que disfruté del impagable ambientillo previo a la salida de cualquier maratón y que me guardo para mi las íntimas reflexiones paseando de camino a casa, ya sin dorsal. El enésimo propósito de le enmienda, la penúltima vuelta a empezar. Ayer, lunes, corrí un ratillo con una simpática camiseta, regalo de Rafa y Lurdes, buenos amigos cántabros, que anduvieron por Valencia este pasado fin de semana, “Corriendo desde ZERO”, se llama su motivante proyecto, visita si tienes un momento su sitio en I´net. A ver si con su ayuda, y con la motivación de saber que van a estar pendientes de lo que vaya haciendo, retomo el abandonado camino.

Objetivos, así, a corto plazo: portarme bien, cuidarme, hacerme periódicas analíticas hasta que salgan decentes, entrenar a diario, no probar una gota de alcohol a partir de pasado mañana (*) bajar a 85kg. en ocho semanas, escaparme al menos un par de veces en diciembre al Camino de Santiago y correr medio decentemente la maratón de Tarragona (17.01.2016). De la de Málaga, dentro de tres semanas, paso. No tiene sentido, aunque esté pagada.

A medio plazo, en febrero correr Cobeña disfrutando y, una semana después, Sevilla ya casi bien. Volver al Camino en marzo, no perder la cabeza en Fallas (este año las voy a limitar a los tres últimos días, 17 a 19, del 10 al 17 espero estar “missing”, no sé si en el Norte o dónde, pero en todo caso cuidándome mucho.

Y en Abril, en plena forma, con 75kg. de peso, tres maratones en las piernas en los meses precedentes, 150 días seguidos de entreno, sano, fuerte, motivado, a disfrutar como un crío de mi vuelta al desierto a compartir con mis amigos del Dessert Drink Team una de las más grandes experiencias de la vida de cualquier persona, la Marathon des Sables. A ver si es verdad que tengo cojones de, además de escribirlo, hacerlo.

Ilusionados saludos.

(*) Lo de “pasado mañana” no es una forma de hablar. Mañana tengo una cena, con mis amigos de LCM, que promete ser histórica. Ya os contaré, entre entreno y entreno.

Escrito el 17 de noviembre de 2015 a las 19:34, por magopepo

Daniel García. (30 x 300)

Hola, amigos, muy buenas.

Aclaremos, no vaya a ser que se deje caer por aquí algún amigo corredor, nadador, triatleta o lo que sea, que 30 x 300 no son series, no son repeticiones, no es un entrenamiento fraccionado. Nada que ver.

30 x 300 es una ilusión que lleva ya un par de años rondándome la cabeza. Os cuento:

Daniel García es un novillero, de Vilches (Jaen) al que llevo siguiendo desde que empezó, sin picadores, hace un par de años. He viajado, con Mar, por media España (Linares, Vilches, Castellar, Santisteban del Puerto, Guadalaviar, Illescas x 2 , Membrilla y alguno más que me dejaré) a verle torear, evolucionar, crecer. Profesionalmente y como persona. El primer novillo que mató, en el campo, tuve el gusto de regalárselo yo, en una gran jornada en “El Añadió”, Vilches, por ahí anda contada en este blog. Luego hemos toreado alguna que otra becerra juntos, por allí abajo. Este próximo domingo me bajo a Úbeda, a disfrutar del día de su debut con picadores.

No sé si acabará siendo el figurón del toreo que le deseo y se merece. Es más complicado de lo que pueda parecer. Pero, desde luego, tiene clase, condiciones, actitud, todo, para hacer tres toreros. Con el bueno es Manzanares, con el malo se queda quieto, le echa cojones y le saca lo que tenga. Pocas veces he apostado en mi vida por un torero desconocido, Ponce, Juan Carlos Vera, José Calvo y pare Vd. de contar. Ya tocaba de nuevo.

Aquí nos tenéis, en el campo, hace un año, en casa de Sancho Dávila, con el ganadero, el maestro de la Viña y su niña:

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Esta otra en el patio de caballos de Castellar, si no recuerdo mal:

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Pues a lo que iba: Quiero echarle una mano a Dani. Y me gustaría compartir con mis amigos esa satisfacción, la de apoyar a un chaval que empieza, cuando todavía “no es nadie” (ojo, no se malinterprete, que yo venero, idolatro a cualquiera que a las tres de la tarde en lugar de salir huyendo, que es lo lógico, se viste de torero y se presenta en la plaza). Nos vamos a juntar 30 amigos. Y vamos a poner 300.-€ cada uno en una cta. para, con esos 9.000.-€ dar un empujoncito, siquiera humilde y sencillo a su carrera. Se destinarán, más o menos, a: 3.000.- para regalarle un vestido de torear, “de Tinto y Oro” + 6.000.- para comprar ocho o diez novillos en el campo que mate a puerta cerrada, como entrenamiento. En realidad, más que a puerta cerrada, “abierta solo para nosotros”. Eso nos permitiría a los 30 viajar a cuatro o cinco ganaderías -en las que vaya Dani a matar ese par de novillos cada día de entrenamiento- salir a la becerra o becerras que se echen por delante para calentamiento, visitar esas fincas y echar unos días de campo inolvidables.

Pero, sobre todo, lo que de verdad vamos a recibir a cambio, días de campo y toros al margen, que no son poco, es la satisfacción íntima que cada uno sentiremos el día de su presentación en Valencia o cuando tome la alternativa. No te cuento si abre algún día la puerta Grande de Madrid, o Sevilla, o si, como espero, llega de verdad a mandar en el toreo. ¿Te imaginas haber hecho algo así hace veinte años con El Juli, o Morante, o Perera, cuando nadie daba un duro por ellos? ¿Cuánto valdría el abrazo que te podrían pegar cada vez que te los encontrases? Pues eso, para todo lo demás, Mastercard.

Presentaré el proyecto en TyO a lo largo de octubre, he de cuadrar agendas con Daniel y algunos amigos que ya han confirmado su participación en el proyecto.

Aprovecho, ya que escribo por aquí, y os cuento que estoy entrenando bien, mentalizado, convencido, bajo el viejo lema de “Ilusión, Constancia y Humildad” para la Maratón de Valencia del 15 de noviembre, mes y medio nos queda. Perdiendo peso (debo andar ya con el “8” por delante, el sábado lo sabremos), haciendo al menos tres sesiones semanales de P.F. o yoga, corriendo cuatro o cinco días/semana, con alguna sesión de cerca de 50´seguidos y otras de más de una hora alternando andar/correr. Muy lejos aún del estado de forma que busco, pero en el camino, en pos del deseo. Nada nuevo, en definitiva.

Ilusionados saludos.

P.C.: Me está costando más de lo que imaginaba, mucho más, pero ahí sigo. Con la ilusión de saber que, por mucho que cueste, uno tiene que hacer lo que ha prometido. No intentarlo, no, cumplirlo. De eso se trata, en esas seguimos.

 

Escrito el 1 de octubre de 2015 a las 14:50, por magopepo

De todo un poco.

Hola, amigos, muy buenas.

Ya lo dice el refrán, “aprendiz de mucho, maestro de nada”. Y, a estas alturas, no vamos a cambiar. No, al menos, fácilmente. De las múltiples aficiones que se supone que uno disfruta, en estos últimos meses ha sido la navegación a vela la que con diferencia se ha llevado la palma. He regateado, navegado, disfrutado, más que nunca. ¡¡¡Ay, si hubiese corrido la mitad de lo que he navegado!!! Pero bueno, que nos quiten lo bailado.

Con el “Llevant Blau”, Dufour 40,  corrí la Calpe-Formentera-Calpe. Con un inconfesable día de descanso en la isla, dicho sea de paso. Pero inconfesable, inconfesable, de verdad.

Con su hermano, “Llevant Blau Regatas”, un Farr 39 con sus buenos años pero en condiciones de andar rápido de verdad, la “Regata de las MIL MILLAS”. Una pena, no la pudimos acabar, un problema con las baterías nos obligó a abandonar tras pasar Menorca, con Cerdeña por la proa. Eso sí, las 400 millas navegadas de tirón, esas las disfrutamos de verdad.

Con el Pez d´Abril, flamante Swan42, nos dimos el capricho de ganar -arrasando, primeros en las tres mangas- en la “Carburo de Plata”, pedazo de regata en Cartagena y de hacer terceros en la Copa de la Reina.

Por último, con mi querido “Magopepo”, una inolvidable “Oliva-Cullera-Oliva”, la “Ciudad de Oliva” y la ya clásica -tercera participación en tres años- “Memorial Pepe Frasquet”. Os dejo una foto chula, de esta última:

Cinco días de travesía con Mar en agosto (Denia-Moraira-Campello-Tabarca-Alicante-Calpe-Denia) y unas cuantas salidas más cortas completan una temporada, como digo, intensa. Que daremos por concluida la semana que viene corriendo las Jornadas Pitiusas, una de las clásicas que cada año espero con ansiedad. Ibiza-San Antonio-La Sabina-Ibiza, tres mangas, tres días, tres puertos, tres fiestas, una pasada.

Por lo demás, hemos visto toros, además de la feria de julio recuerdo alguna escapadita con Mar, dos a Illescas y una a Membrilla a ver a Daniel García (el 4 de octubre le veremos debutar con caballos en Úbeda) otra a El Herrumblar (Cuenca) a ver a Andrés Palacios. Y a Calasparra a ver a Andrés Manrique. Vaya, que sin ser tanto como otros años, algo hemos aprovechado el verano. Al campo no he ido, no me he puesto delante de una becerra desde diciembre pasado. Muy mal, pero es lo que hay.

La magia, desde el festival de Nayra en abril pasado, la tengo medio abandonada. A todo no llego. Y con “La Cuchara Mágica”, qué pena, no sabéis qué pena, en vías de disolución.

¿Qué nos queda? Lo de siempre, las carreras, los proyectos deportivos, el puto peso….Bueno, ni el verano ha sido malo, malo del todo, ni, desde luego, para echar cohetes. He bajado cuatro kilos en dos meses y medio, en 93,000 estamos. He entrenado, mal que bien, con cierta constancia. Estábamos a cero, pero a cero-cero de verdad en junio. Ya corremos/andamos cuatro días, de ellos uno “largo” por encima de la hora. Ahora sí, ha llegado la hora de ponerse las pilas.

El primero objetivo serio, la Maratón de Valencia, está ya ahí, a la vuelta de la esquina. Espero correrla con unos cuantos kilos menos y en un estado medio decente de forma. Con hacerla más o menos como el año pasado, ya estaría bien. Hasta entonces correré un par de Voltes a Peu, la de Villalonga incluida, un 15K en Paterna y un par de Medias, Valencia y Gandía. Más lo que vaya saliendo. Y una vez pase la maratón, ahí está la clave de verdad, a seguir cuidándonos para correr Malaga o Gata en diciembre, ya se verá, Cobeña y Sevilla en febrero y la madre de todas las carreras, la Marathon des Sables con el “Dessert Drink Team” en abril. Pero bueno, para eso aún queda mucho. vamos de momento a por la Maratón de Valencia.

Ilusionados saludos.

Escrito el 13 de septiembre de 2015 a las 19:12, por magopepo

Regatas.

Hola, amigos, muy buenas.

Vamos a hablar un poco de regatas, de cuatro buenos ratos disfrutados esta pasada semana que ha sido de esas de enmarcar.

El martes me invitó Dome, armador del “Cassiopea”, un espectacular velero de 68 pies en el que está viviendo en la Marina Real, a ver en directo, en el mar, a escasos metros de la linea de salida, la primera regata de las TP52 Super Series, cuyo calendario se estrenaba este año en Valencia. Un espectáculo grandioso. La foto no es mía, es tomada prestada de Martinez Estudio, a quien espero no le moleste. En todo caso, no difiere mucho de la que hubiesemos podido sacar desde el “Cassiopea”, de no haber estado ocupados con las cervezas y los canapés:

El miércoles, como todos los miércoles últimamente, cambié el almuerzo de medio día por dos horitas de vela ligera en la Escuela de la Federación, curso de perfeccionamiento de Match Race. Navegamos en un 595, lo pasamos de lujo, un buen KIt-Kat que se agradece en mitad de la semana.

El viernes al medio día me largué a Denia a hacer el traslado del “Magopepo” de Denia a Oliva, para la regata del fin de semana. Solos, solitos solos, el barco la mar y yo. Placentera, relajada travesía, con el mar de popa, por la aleta, dejándonos llevar por el Lleveig y las olas, surfeandolas, disfrutando como un enano. Llegada al Náutico de Oliva y sin más trámites, a su espectacular terraza para una noche de esas inconfesables en compañía de Jordi y Mario -armador y tripulante de “La Salada”, precioso Hunter Europa que no veas como anda en las regatas- su amigo Miguel, de Miramar, Carlos y Carlos, del “Canó” . Cervezas, cazallas, gintonics, aromas del terreno, exhibición de truc, che, cuando habiendo confesado tantas cosas en este blog, digo que fue inconfesable, pues eso…

El sábado corrimos la primera manga de la regata. Oliva-Cullera, en compañía de mi buen amigo Fede, armador del “Mareón” que se vino como tripulante de excepción. Hicimos una salida de lujo, los primeros de veintidós barcos, sin complejos, viendo claro nuestro hueco, metiéndonos entre los grandes y pasando la linea con arrancada apenas un segundo después de la bocina. Navegamos bien, a gusto, aunque ni el rumbo -ceñida a rabiar la mayor parte de la regata- ni la escasa intensidad del viento fueron los que quiere el pequeño Muscadet. Cuando tienes casi cincuenta años, estás construido todo tú en tablero marino, desplazas tonelada y pico para 21 pies y tienes un buen lastre en tu quilla, lo que de verdad te pide el cuerpo es viento y rumbos un poco más abiertos. Al final, muy al final, se abrió el viento y nos dio para hacer la última media hora con spi arriba. No llegamos los últimos en real. Decimosextos en tiempo compensado.

Tarde, digamos, de relajado análisis con mi amigo Txema, que la corrió con el “Constancia” de Bernardo. Se incorpora Mar, que navegará conmigo el domingo, en la segunda manga. Copas, cena, paseo y a disfrutar de una noche romántica en la cama de proa del chiquitín.

Ayer, domingo,amaneció nublado, sin viento, de hecho hubo que aplazar el inicio. Por fin, a las 12:45 parece que se establece algo parecido a una ventolina de N-NE. Procedimiento de salida. Cinco minutos. Cuatro. Todos con sus mayores y genovas arriba. Me da la inspiración y decido que saldremos directamente con spi. Termino de montarlo. Un minuto. Mierda, estamos sobre la linea, parados. Izo medio génova y caigo al otro lado, por menos de medio metro, pero estamos dentro. Quince segundos, génova abajo, spi arriba, se hincha, cuatro, tres, dos, uno, salida válida, sobre la misma linea, de nuevo los primeros. (Es verdad que hoy, viendo la foto que ahora colgaré, veo que probablemente ni fuimos los primeros ni los únicos con spi, se ve otro barco al fondo, en linea con nosotros, pero vaya, en ese momento, la sensación era la de haber sido los únicos y los primeros). Mar me da una palmada de esas de anuncio de Mastercard. No me cambiaría por nadie del mundo.

Este es el momento:

regata CulleraA partir de ahí, navegamos en estado de gracia, peleando cada metro, orzando cada grado que podíamos para tratar de estar lo más afuera posible cuando se instalase el previsible garbí. Fuimos de los últimos en arriar spi -quizá, incluso, apuré en exceso, pero bueno, en ese momento iba tan a gustito… Sopla bien, sopla más, no querías viento, toma viento. Exigente de verdad  la última hora y media. Se forma mar -obviamente- que de proa nos frena, es lo malo de ser pequeño. Vamos en los límites, ciñendo, apurando, hay que pasar la escollera de Gandía, preferiblemente sin dar un bordo. Mar a la banda, arriba, abro lo justito la mayor para no irnos a la mierda, tratando de no parar el barco que por momentos vuela. Todo al limite, concentrado a muerte, disfrutando. Pasamos la p. escollera. Rumbo a Oliva. Arrecia el Lleveig. La ola ya es ciertamente antipática. ¿Rizo, no rizo? Debe andar alrededor de los 18 nudos, calculo a ojo de buen cubero, con rachas de veintitantos. Y de proa, pues aparenta más, ya se sabe. Seguimos, abro carros, abro un poco de escota y aguantamos, que queda milla y media y el “Canó” nos viene siguiendo, cada vez más cerca. Lo tenemos a cien metros, a cincuenta, a veinte, a dos esloras…..Llegada de infarto, si la regata dura dos minutos más nos habrían pasado.

Clasificaciones no tengo aún, es lo mismo. Supongo que el tiempo compensado no será malo, pero ya digo, es lo de menos.

Gracias, por último, a los Náuticos de Oliva y Gandía por las atenciones recibidas. Nos habéis tratado de lujo, nos habéis hecho sentir como en casa.

Es por fines de semana como este que uno tiene un velerito. y es por contarlo a los amigos que uno mantiene el viejo y semi-abandonado blog.

Ilusionados saludos.

Escrito el 25 de mayo de 2015 a las 18:05, por magopepo

 

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