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Caminos de Santiago.

Martes, 5 de enero de 2016

Hola, amigos, muy buenas.

Como algunos sabéis, me refiero a los dos o tres fieles seguidores de este semi-abandonado blog, llevo unos años haciendo con Mar el Camino de Levante. Valencia-Santiago de Compostela. Un buen día, al más puro estilo “pensat i fet”, salimos de casa y nos pusimos en marcha. Es verdad que sin la necesaria constancia, a trancas y barrancas, con demasiados tiempos muertos, periodos en que la llamita de la ilusión se debilitaba, pero a nuestra manera, ahí seguimos. Hace un mes, en el puente de la Inmaculada, nos plantamos en la provincia de Toledo, donde lo habíamos dejado hacía cuatro años y le dimos un empujoncito, dos etapas, Tembleque-Mora y Mora-Nambroca. Los dos juntos, como siempre, mano a mano. Ese, digamos, es “nuestro Camino”, el auténtico, el que sale de dónde tiene que salir, de la puerta de casa, de donde durante siglos salieron todos y cada uno de los peregrinos a Compostela. El que nos ha permitido compartir a partes iguales muy buenos ratos y gratificantes dolores y sufrimientos. El que nos une y supone ilusionante proyecto común.

A raíz de la recientemente diagnosticada diabetes, de mis propósitos de cuidarme, de adelgazar, en buena medida motivado por el deseo de quitarme del medio en estas fechas tan dadas a tentaciones y excesos, decidí escaparme unos días al Camino. Yo sólo. De paso, además de para hacer ejercicio y cuidarme un poco, que eso va de suyo, me serviría para pensar en mis cosas, ordenar algunas ideas, esa búsqueda de uno mismo, ese componente espiritual del que todo el mundo habla y tan complicado resulta explicar. Pero, claro, no me podía ir yo solo a Nambroca y seguir a Toledo, hubiese sido poco menos que cargarme el Camino “de Mar”, el que si Dios quiere algún día terminaremos habiéndolo compartido entero. No, eso no era viable.

Decidí que me iría a Roncesvalles y desde allí haría el Camino Francés. El “típico”, el “de toda la vida”, el que se supone que todo peregrino debería hacer. Ese sería “mi Camino”, solo, solito, solo, con mi bordón, mis ilusiones y mis botas.

Pero, mira tú por donde, el hombre propone y tal y tal….El día de Navidad mi hijo Pepe me sorprendió con la pregunta que cambió el Camino de la soledad por otro completamente distinto. ¿Papá, yo podría irme contigo mañana….? Hemos compartido ocho días inolvidables. La experiencia de peregrinar mano a mano con tu hijo de diecinueve años es impagable. Nos hemos descubierto en muchos aspectos, hemos compartido dolores, ampollas, fatigas, sí, pero también chuletones de kilo y pico, pacharanes, cafés irlandeses y algún riojita que otro. Roncesvalles-Zubiri-Pamplona-Puente la Reina-Estella y Los Arcos, hasta donde caminamos juntos, a veces al lado, a veces uno delante, o detrás, pero siempre juntos, son ya para siempre lugares emblemáticos de nuestras vidas. El fin de año en el albergue de Los Arcos, en compañía de cuatro coreanos, un italiano y un catalán, compartiendo sencillas viandas, risas y felicidad, distinto y muy especial. De Los Arcos a Logroño-Navarrete y Nájera Pepe ya no pudo seguir a pie, se lesionó y con el tobillo inflamado no tenía sentido, me esperaba en cada llegada para echar juntos el resto del día. Pero no por ello vivió con menos intensidad mi Camino, mis preparativos cada mañana, mis llegadas, las comidas compartidas, los buenos ratos echados.

Lo dicho, han sido ocho días para recordar toda la vida.

En Fallas volveré a Nájera, para continuar “el mío”, no es probable que Pepe pueda venirse, ya se verá. Quién ya ha anunciado que se apunta, al menos cuatro etapas, hasta Burgos, es mi madre. Tampoco será mala compañía.

Y en Semana Santa, con Mar, a Nambroca, para disfrutar entrando a Toledo en Jueves Santo, uno de los días del año en que más bonita se presenta al peregrino. Desde allí, a Torrijos, y a dónde nos lleve el Camino, supongo que al menos tres o cuatro etapas más.

Ilusionados saludos.

 

 

En el Camino: Mota del Cuervo-Tembleque.

Viernes, 9 de diciembre de 2011

Hola, amigos, muy buenas.

La foto no es mía, es de un tal Guido Terlinden y la he tomado prestada de por ahí, de la I´net. Es que en el Camino no llevámos cámara. Tras casi cuatrocientos kilómetros desde que salimos de casa, hace ya ni se sabe cuánto, no tenemos ni una misera foto en que se nos vea a Mar y a mi con los palos, las mochilas, las sonrisas, las botas, la satisfacción, el polvo, el barro, la felicidad de estar a punto de tomarnos la primera cerveza en ese pueblo que ya se vislumbra a lo lejos. Che, ni una.

Aprovechamos el pasado puente para hacer tres etapillas más, para cambiar de provincia (por la de Toledo, vamos ya), para desconectar de la ciudad, para reencontrarnos con el absurdo placer de que te vuelvan a doler los pies, con la satisfacción que te provoca el primer rayito de sol, bien temprano, entre viñedos. Y, de alguna manera, un poco con nosotros mismos. Que también con uno mismo se reencuentra el peregrino de vez en cuando. Ah, que no se me olvide, y, en nuestro caso, para reencontrarnos, además, el sábado, de camino hacia “la salida” con La Posada del Reloj, en San Clemente (qué preciosidad de pueblo, dicho sea de paso) y con uno de los grandes descubrimientos gastronómicos que debo a esta aventura: las chuletillas de conejo a la brasa. Sí, sí, de conejo. Son como chuletitas de cordero-bonsai, con su mini palito y todo, del tamaño de una moneda de dos euros cada una. Te las comes de un bocado, claro, y alucinas de lo buenas, buenísimas, que están. Anda un poco mosca el dueño de La Posada porque dice que, siendo invención suya, ya se las están empezando a copiar por ahí. Pues eso, toma nota, si pasas por San Clemente, en la misma plaza, junto a la iglesia, las tienes. Si ves que en un tiempo prudencial no pasas por allí, no sigas esperando. San Clemente no es una montaña ni tu eres Mahoma. Planifica una escapadita con alguien querido, preferiblemente cuanto antes. Es más tarde de lo que nos creemos.

Las etapas, ya que estamos, fueron:

Domingo: Mota del Cuervo-El Toboso-Quintanar de la Orden-La Puebla de Almoradiel. 27km. Bien, sin novedad. Cazadores y conejos, a partes iguales, para aburrir. El plan era llegar a Quintanar, pero al medio día y tras varias cervezas nos vimos con fuerza y echamos siete kilómetros más, hasta la Puebla, donde llegamos ya al atardecer, con el solecito poniéndose por delante nuestro, majestuoso.  Destacables, la casa de Dulcinea y el general ambiente cervantino en El Toboso y el alojamiento en La Puebla, en la Casa Rural Las Olivitas.

Lunes: La Puebla de Almoradiel-Villa de Don Fadrique-Villacañas. 20km. Mar llega “tocadilla” de la pierna derecha. Ducha en Hotel Europa y dos kilómetros extra, cuesta arriba, por el pueblo, hasta el muy recomendable garito donde comimos: Restaurante Montes. El típico sitio bien de toda la vida, familiar, buen servicio, excelente producto. Bien montado, con terrazas acristaladas, mucha madera, vidrieras, muebles caros, che, un sitio la mar de apañado. Con pinta de haber sido testigo de muchas operaciones de compra-venta de puertas de los industriales locales a sus clientes de fuera. Nos bebimos una de Quercus, ¡qué placer, qué gran placer, el reencuentro con el buen tinto tras semanas de semi-abstinencia!, comimos unas setas plancha de escándalo, también recuerdo unos lomos de bacalao fresco a la romana, alguna cosita más. Los gintonics, con un puro, en una de las terrazas acristaladas, fueron la guinda a un lunes poco menos que perfecto.

Martes: Villacañas-Tembleque. 20km. Bien, sin novedad. De nuevo cazadores por todas partes. El paisaje cambia un poco, ya no son solo viñedos, vamos encontrando algún olivar, la Sierra de No Sé Qué todo el rato a nuestra derecha. Paramos a almorzar en un solitario pinar, qué relajación, que gusto. Tranquilamente, chino chano, vamos llegando a Tembleque. Preciosa su Plaza Mayor. Donde echamos las penúltimas cañas en el mesón, antes de emprender el camino de regreso a la cruda realidad. Ésta, desde la que os escribo.

Alegres, ilusionados saludos.

P.C:; Mañana tenemos regata en Denia, con el “Jambo”. Ya os contaré la semana que viene.

De todo un poco.

Viernes, 14 de agosto de 2009

Hola amigos, muy buenas.

 Pues eso, que sigo vivo, en el camino, con mis cositas, veraniego total, con muchas cosas que contar y no tantas ganas de escribir. Bueno, os pongo una foto de la bici con sus ruedas nuevas, o, para ser exactos, con su rueda trasera nueva -de la delantera lo son solo las pegatinas- y cuento alguna cosilla, a vuelapluma:

 De entrenamientos: estoy bastante motivado, entrenando medio bien, con la ilusión puesta en el Ironman de Calella (Barcelona, para entendernos) del 4 de octubre próximo. No me agobio, no sé si llegaré a tiempo, si estaré en condiciones, pero de momento voy entrenando, a mi aire. Las semanas -12 y -11 fueron muy similares. Así cada semana hice: 2xnatación, de las cuales una sesión en piscina, 750m. y la otra en el mar, 15´una semana, 20´la siguiente + 2xcorrer (sesiones entre 24´y 40´, parando a andar de vez en cuando, cada vez menos) + 1 bici “larga” (Valencia-Denia, 90km.), completada una semana con bici “corta”, 1h., y la otra con buceo en Javea, Portichol, Las Termas, bonita inmersión, por cierto. La semana siguiente, -10, atípica. Final de mes, cansancio acumulado, trabajo a tope….6 días de descanso total, sin paliativos. El séptimo…dejó de descansar. Camino de Santiago, La Gineta-La Roda, unos 20km. Ya lo contaré en otra entrada con más detalles, fantástico, con Mar y “Ron”.  Semana -9, la pasada, ya de vacaciones: lunes a miercoles, Camino de Santiago, La Roda-Minaya-San Clemente-Las Pedroñeras. 60km. en los tres días. Jueves descanso, viernes natación 20´en mar + bici corta, 1h.  estrenando rueda trasera, sábado bici larga, por la mañana Valencia-Villalonga, 70km., por la tarde Villalonga-Denia, 30km. , domingo natación “larga” en el mar, 30´.  La semana -8, esta en la que nos encontramos, va de lujo: Lunes correr 38´+ natación en piscina (900m. variaditos, con algo de técnica), martes, tenis, miercoles, correr 46´+ tenis, jueves, natación (20´mar + algo de técnica en balsa de casa) + bici corta 1h.30´ light + tenis, hoy ya he nadado 17 minutillos en la playa, esta tarde haré un par de horitas de bici. mañana bici larga (sobre 4h.) y el domingo carrera a pie, 45/50´y buceo.

Del Camino, “La Gineta-La Roda-Minaya-San Clemente-Las Pedroñeras”. Hemos pasado unos días inolvidables con Mar y “Ron” por tierras manchegas. Anécdotas muchas, el perro pasando por lazarillo, por perro guía en el Hotel Juanito de La Roda para que nos dejaran subirlo a la habitación, unas interminables cervezas en San Clemente con Rafael Mandigorra, un artesano tallista en madera, jubilado, al que conocimos echando unas cañas para terminar en su casa, amigos para siempre will you always be my friend…, calor, la interminable llanura manchega, buenas cenas en Hostal Antonio, tapeo de lujo en La Posada del Reloj en San Clemente, mención especial para las chuletillas de conejo a la brasa, de escándalo. Amabilidad y agradable piscina en una recomendable casa rural, en San Clemente, “Casa de los Acacio”, buenos vinos, relax, campo, almuerzos en mitad del Camino, en mitad de una pinada, viñedos, cereal, girasol, tierras auténticas, buenas gentes. A lo tonto a lo tonto ya llevamos 300km. acumulados, digo, disfrutados, desde que iniciamos el Caminio en Valencia.  Un lujo.

Del Camino, por cierto, volví con 99 kilos, que se dice pronto. Hoy ya “solo” eran 96,6.

 De garitos: últimamente ha habido muchos, claro, os podeis imaginar que un mes sin escribir da para mucho. Pero me limitaré a desaconsejar encarecidamente un supuesto gran restaurante, el Tristan de Palma de Mallorca, al que me escapé con Mar para celebrar el 29 de julio pasado nuestro 15º aniversario de boda. Dos estrellas michelin, en Puerto Portals, delante mismo de los megayates de los megamillonarios, de los megafashion mafiosos, timadores y vividores varios que por allí pululan. Garito que hará las delicias de los nuevos megaricos rusos, de sus siliconadas acompañantes y demás gentola. Pero que a mi, y mira que íbamos con ilusión, no me dijo nada. Cuando pagas 700.- pavos por una cena de dos -eligiendo un champagne normalito, Bollinguer Rosé y el segundo tinto más barato de la carta, Cims de Porrerá- el servicio ha de ser algo más que fashion y estiradillo, ha de ser impecable. No puede el supuesto jefe de sala, al que acabas de pedir un Siglo III de Cohiba traer un Siglo IV y, como si tal cosa, sin decir ni media, sin justificar el cambio, sin disculparse por no tener el solicitado, como si tú fueses uno de sus vacuos clientes habituales que no se va a enterar del cambiazo ofrecerse a encendertelo, eso sí con todo el paripé del mundo. A tomar por ignorante a su señor padre, oiga Ud. Bueno, eso y más cosas, claro. La artificial “niña del champagne”, que te recibe, a la que si le dices -Mar- que no te apetece champagne (debe ser que los rusos y similares si no abren la cena con champagne no están “in”) no se le ocurre ofrecerte otra cosa. Ella es “la del champagne”, y punto. eso sí, toda mona, con cara de saberte preguntar si deseas “un champaaaaaagggggnnnee” en perfecto alemán, algo de ruso, quizá incluso en  inglés. En castellano le viene justito. Entre tanto el supuesto jefe de sala y el supuesto sumilller (ambos tan superficiales y estirados como todo el resto) sin aparecer hasta diez minutos más tarde. Otros diez para darse cuenta de que pese a su megacarta de megavinos no tienen manzanilla (se ve que los rusos no la piden, no debe ser lo bastante chic) y otros diez para traer, como pobre alternativa, un único fino abierto ni se sabe cuándo. La comida en la linea, más buscando nombres y chorradas que algo realmente creativo. Los sabores secundarios, los acompañamientos, muy por encima de lo esencial de cada plato. Che, un garito en el que ya me han vuelto a ver el pelo a mi. Salvo que vaya invitado por un ruso de esos del petroleo, claro. Tristan, chufa.

Lo dicho, amigos, todo bien, todo en su sitio. Ah, y una semana entera, seguida, completa, ya sin probar ni una gota de alcohol. Ni una triste caña. Veremos lo que aguanto.

Ilusionados saludos.

En el Camino: Chinchilla-Albacete-La Gineta.

Jueves, 7 de agosto de 2008

Por el precio de una entrada os cuento dos etapas.

5 agosto: Chinchilla-Albacete. 15km. De casa de Ati salimos tempranito,  con un coche que nos prestan, a Chinchilla. El coche se queda allí, nosotros a las siete en punto estamos Caminando hacia Albacete. El camino va entre campos de cereal, es una inmensa recta, de repente desaparece, unos movimientos de tierra, parece que van a hacer un polígono, vaya Ud. a saber, hacemos tres kilómetros, hasta el Parador, campo a través. Lo que faltaba. Tras cuatro horas, a las once de la mañana, estamos ya callejeando por Albacete. Tras las etapas anteriores esto nos parece una broma. Andamos una horita más, hasta el Ayuntamiento, para sellar las credenciales, compramos un par de botellas de champagne Mumm y un par de cajas de Miguelitos para agradecer, siquiera mínimamente, la hospitalidad de Ati & Ade y nos volvemos a casa.

Piscina, cervecitas, champagne, chuletitas con patatas a lo pobre, Montecristo Edmundo, maría, siesta, la limonada con hierbabuena y ginebra que insiste, maría y, tras recoger el coche olvidado en Chinchilla nos vamos a Albacete a cenar con Pedro Honrubia, Cepa para los amigos, y su encantadora esposa, María José.

“Casa de la Leña” se llama el garito. El reservado más bonito en que he estado nunca. Arriba, con una pared traslúcida, tú ves a todo el mundo, ellos no te ven a ti. Proyector para conectar tu portatil (o lo que quieras), regulación individual de aire acondicionado y volumen sonido, mando a distancia para avisar al camarero, que -si se lo indicas- está fuera, sin molestar, con una lucecita que indica que ya viene. Decoración moderna, espectacular, alucinantemente original y bonito. A la entrada del local el fuego, los sarmientos, la leña, las brasas, a la vista. Servicio excelente. Copas, mantelería, cubiertos, todo perfecto. La cocina, bien. Triunfará, seguro, a la gente esos garitos le vuelven loca, en el fondo no mira tanto qué le dan cómo todo ese tipo de detalles. Del precio no puedo deciros nada, la hospitalidad de Cepa es todavía mayor que mi cabezonería.

Mar insiste, “somos peregrinos, no penitentes”. Debe querer referirse a aquello de “la vida que nos merecemos”. Un beso, cariño.

 6 agosto: Albacete-La Gineta. 18km. “Tocaba” ir hasta la Roda, pero visto lo bien que nos salen las etapas cortitas y el calor que no cesa, decidimos, con buen criterio, que iremos sólo hasta La Gineta. Otra inacabable recta por un camino de tierra, el “Cordel de Chinchilla a La Gineta”, se llama. En 3h.45´estamos tapeando en el bar Los Arcos, de La Gineta, de donde María José nos recoge, amablemente y nos devuelve a Albacete.

Piscina, cervecita, hoy maría no está, mejor dicho, no participa de los eventos, arroz a banda sin alcohol, despedida de los amigos, ¡¡qué gratos recuerdos vamos a tener siempre de estos tres días!! y regresamos.

Ojo, regresamos a Almansa, al HotelBlu, todavía no a casa. Nos queda el premio final. Circuitos de aguas en el Spa + masajes integrales + romantica cenita en la terraza, con el castillo iluminado enfrente y a descansar.

Hoy ya sí, esta mañana ya sí, tras el desayuno, a Valencia. A recoger a los nanos de sus campamentos y -si termino esta tarde el trabajo que tendría que estar haciendo esta mañana en lugar de contar batallitas- a dormir a Denia.

A empezar a preparar medio en serio la Pujada al Castell, que el día 16 ya está ahí.

Ilusionados saludos.

En el Camino: día de descanso.

Jueves, 7 de agosto de 2008

4 agosto: día de descanso.

En Albacete, sin salir de casa de Ati & Ade.

Baño, cervecitas, baño, paella, champagne, Montecristo Edmundo, gintonics, maria, siesta, baño, gintonics, maria, limonada con hierbabuena y ginebra, maria, más limonada de esa, baño, más maría, barbacoa junto a la piscina, vino, maria, más limonada, etc.,etc., etc., así hasta las dos de la mañana en que nos vamos a dormir cuatro horitas.

A cualquier cosa le llaman ya descansar.

P.S. Ni que decir tiene que esa maría es una amiga de Ati, que pasa algunas temporadas en su casa.

En el Camino: Higueruela-Chinchilla.

Jueves, 7 de agosto de 2008

3 de agosto, Higueruela-Chinchilla. 27km.

 Salimos a las 6 de la mañana, llegamos a la una de la tarde, en total siete horas.

Desayunamos en el bar de la plaza de Hoya Gonzalo, con los cazadores. No pueden con los conejos, son una plaga. Llevamos dos días viendolos sin parar, por todas partes. Comentan que por cada dos que matan, ellos crían diez.

Las tres horas que quedan hasta Chinchilla se hacen pesaditas.  Los ventiladores gigantes que han instalado por todas partes sí giran, sí, pero no acaban de refrescar el ambiente. A la una, en Chinchilla, nos recoge mi amigo, el Mago Ati. Nos vamos a su casa donde pasaremos un par de noches (que, finalmente, acabaron siendo tres).

Relax, baño, siesta y nos vamos con Ati y Ade a Mahora, donde actuan esa noche. Regresamos a las tres y media de la mañana, felices, contentos. Decidimos que mañana no se Caminará, nos regalamos un día de descanso.

En el Camino: Almansa-Higueruela.

Jueves, 7 de agosto de 2008

Hola, amigos, muy buenas.

Acabamos de llegar a Valencia, tras unos días por tierras de La Mancha, disfrutando de la compañía de Mar, del reencuentro con buenos amigos, del descubrimiento de algún que otro garito, de pasar calor, tragar polvo, buscar sombras, disfrutando del Camino, en definitiva.

2 agosto: Almansa-Higueruela. 37km. La víspera nos hemos alojado en Almansa, HotelBlu, muy muy recomendable. Hemos echado una buena siesta, hemos cenado en el “Mesón de Píncelín”, un clásico, de lujo. (Möet con los percebes y la ensalada de perdiz, un tinto local, D.O. Almansa, sin más historia, con los gazpachos, del postre -milhojas de verdad- repetimos).

Vamos, que el día 2 salimos a las 6 de la mañana sin excusas de ningún tipo, a la concentración previa no se le pueden poner defectos. Ya lo dice Mar, “somos peregrinos, no penitentes”.

11 horas por La Mancha, sin pasar por ningún pueblo, ni aldea, a pleno sol, entre campos de cereal, secos, áridos, algún viñedo, esparto, enebro, romero, sol, polvo, pueden hacerse duras. A 40º a la sombra (si es que hubiese alguna, claro, ya se entiende), más.

 Llegamos a Higueruela a a las cinco de la tarde. Mar reventaita, con una pájara de órdago, ampollas, dolores por todas partes, yo cargado con las dos mochilas desde hace un par de horas. A falta de tres kilómetros me decía, llorando, que ella se quedaba allí, que me fuese yo, en fin, que se hizo durilla la cosa. La ventaja es que si hemos salido vivos de esta, podemos hacer cualquier cosa. Yo iba muchos ratos pensando en Sables 09, con dos o tres etapitas como esta ya lo tendría entrenado.

Hostal La Posada, bien. Digno, correcto. Cervezas en Bar El Maleno, caracoles, sangre encebollada, Miguel, un personaje, nos explica que aunque parece que están en fiestas (realmente lo están, procesión, música, calles engalanadas, actuaciones, etc…) esas son “para los turistas”, las de verdad son en mayo. Vale, tío, pon un par de tercios más. Cenamos en La Posada, tapeo manchego con un tinto joven, sin pretensiones, de la zona (Dd.O. Almansa). “Higueruela” se llama el vino,  a base de garnacha tintorera, la variedad típica de la zona, con un color violeta muy característico. Con casera entra de cine y hace una espumita muy simpática.

En resumen, una etapa de castigo, un gran día compartiendola con Mar.

Semanita de lo más razonable.

Sábado, 3 de mayo de 2008

Hola amigos, muy buenas.

 Dentro de una semana, a estas horas, estaremos, si Dios quiere, tragando polvo, a pleno sol, entre Alcalá del Valle y Torrealhequime, empezando a pensar en la puta cuesta del infierno que nos espera un poquito más adelante. Ronda, los 101, la carrera por excelencia, la única, por ahora, que de verdad me ha enganchado con fuerza, la que me hace sentir cientounero todos y cada uno de los días de mi vida, esa de la que tan orgulloso estoy, mi carrera, mi Ronda, digo, con sus cuestas, sus miedos, su Legión, bendita Legión Española, ya está ahí. Ya tengo ganas de llegar, el viernes, con Josepepe,  a la Alameda del Tajo y abrazar uno por uno a un montón de amigos, tipos duros, buena gente, que andarán por allí. Todos haciéndose los relajados, como si nada, aparentemente tan tranquilos, pero todos con los duendes en la barriga. Que, aunque no digamos nada, todos, al final, el viernes, tendremos una mirada muy parecida. Una de esas de las grandes ocasiones, de las que necesitan de pocas explicaciones. 

Lo dicho, ya tengo ganas de estar allí. Sentirme uno de ellos. Sufrir, reir, pasar calor a las cuatro de la tarde, a pleno sol,  sentir como el frio de la madrugada se te mete dentro y te bloquea, te limita, notar cada dolor, extasiarme con las gentes, con las vistas, empaparme de sudor, de reflex, de aspirinas, de geles, de ampollas, de todo, comerme la Serranía con patatas y volver a sentirme, si Dios me concede de nuevo tamaño privilegio, el hombre más grande del mundo subiendo la p.cuesta del Cachondeo.

 Esta semana, como digo en el título, ha sido, está siendo, razonable. El lunes tocaba descanso. esos los cumplo a rajatabla. El martes natación. Hice 1.000m. a mi aire, lo que me apetecía. Si no recuerdo mal fueron 200 + 200 aletas + 200 pull/palas + 200 aletas + 200 pull/palas. Miercoles 40 minutillos de carrera, al tran-tran, por el río y luego PF en el club. Bien, sin problemas. Antes, por la mañana, había hecho media horita de bici urbana, con la BTT por la playa, de mi cosecha, fuera del plan. El jueves bicicleta. Valencia-Villalonga, unos 73km., 3h.35´. El plan ponía “5h.máximo”, o sea que lo cumplí. Pero vaya, con malas sensaciones, no sabía cómo sentarme, me dolía todo, no iba cara al aire. Llevaba veinte días sin tocar la bici, desde Altea, y me parecía como si fuese el primer día de mi vida. Ayer viernes Camino de Santiago, con Mar. La Font de la Figuera-Almansa, 27km., algo menos de 6h., muy bien. Salimos entre viñedos, entramos en la Comunidad de Castilla-La Mancha, por la que haremos más de 400km. Trigales, amapolas, polvo, tierra, camino, largas rectas, sol de justicia, soledad, silencio, campo y satisfacción, mucha satisfacción. Almansa nos recibe con una mascletá, están en plenas fiestas de Moros y Cristianos, pese a lo cual logro comprotarme medio bien. El post-Camino se limita a cuatro claras de cerveza, una, dos, tres, cuatro en menos tiempo de lo que se tarda en escribirlo y sin dar tiempo a que la cosa se complique más nos volvemos a Villalonga, con los nanos.

Hoy he hecho la bici de regreso. Villalonga-Valencia. Alargando un poco la etapa, al salir me he ido hasta Oliva, allí ya he tomado dirección Valencia, habrán sido ochentaypocos. Unos 10km. más que anteayer, 26 minutos menos. He venido como un señor, a tope, los últimos 50km. con el plato grande, acoplado, como si estuviese haciendo una contrareloj y llevase la cámara de la tele detrás. Una pasada, he disfrutado, me sentía fuerte, en estado de gracia. Muy bien. Espero que no haya sido un espejismo.

Mañana toca una horita de carrera continua. Bajaré a la playa, tempranito. Podría ser que la terminase con el primer baño de la temporada. Ya veremos. Con eso terminará esta semana, la penúltima. La próxima, en realidad, se limita a cuatro días, lunes a jueves, el viernes ya saldremos de viaje y el sábado, a las once, sonará el cañonazo que da la salida de  los 101. Supongo que lo que procederá hacer será ya muy poca cosa, un par de masajitos, un par de sesiones de yoga, un par de días de natación, dos trotecillos de broma, de esos de veinte minutos por lo de los nervios (el que tenga) y poco más. En cualquier caso, estaremos a lo que mande el Jefe Pablo, que para eso es el que sabe de esto.

Ilusionados saludos.

En el Camino: Moixent-La Font de la Figuera.

Domingo, 6 de abril de 2008

Hola amigos, muy buenas.

La sexta etapa, nuestra sexta etapa, quiero decir, la de Mar y mía, nos tenía que llevar de Moixent a la Font de la Figuera. Para coordinar un poco todo, familia, entrenamientos, amigos, decidimos partirla en dos mitades.

Así, ayer por la tarde tarde hicimos unos 9 km., Moixent-Mas de Montserrat, un Hotel Rural muy majo, el Camino pasa por la misma puerta. El campo está precioso, la zona es espectacular, le llaman, no sin razón, la Toscana valenciana. Viñedos, almendros, cereal, casas señoriales, lo que por allí llaman “Mas de Fulano, Mas de Mengano”, colinas, cipreses, bodegas, una luz preciosa, el Macizo del Caroig impresiona, es la tarde soñada para pasear. Nos acompañan mi madre y dos amigos, Ana y Antonio. Felipe y Pilar, sus respectivos, se han quedado en el hotel con los nanos de los tres matrimonios.

En Mas de Montserrat hemos comido bien, arrocito al horno, cenamos mejor, bacalao con tomate y confit de pato. El arroz bien regadito con “Les Alcusses”, claro, por la noche “Falcata”, del Pago Casa Gran, a menos de quinientos metros del hotel lo elaboran. Cojonudos ambos. Ah, por cierto, también cae una de Burdeos, un St. Emilion, Grand Cru, no recuerdo el nombre, que ha traido Antonio. No es de la zona, pero convenimos todos que podemos hacer una pequeña excepción.

Hoy hemos hecho la otra media etapa, del Hotel a La Font de la Figuera. 9km., muy relajados. Nos acompañan, además de los de ayer tarde, Jose Ramón -Godayla- e Inma, su encantadora mujer. Olivos subvencionados que sustituyen algunas viñas arrancadas (previa otra subvención), cipreses, más campo, pozos, más Toscana, más naturaleza, más y mejores sensaciones. Al llegar a La Font hay mercadito en la plaza, damos un garbeo, nos sellan las credenciales y sin más trámites, nos vamos a Almansa. En Casa Valencia nos reciben con quisquillas, queso frito, calamares, almejas marineras y unos gazpachos manchegos, ¡qué gazpachos, joder, qué gazpachos! Con caza, caracoles y setas, impresionantes. Cuando ya nos hemos ventilado los de arriba, los guisaditos, queda la torta de debajo. En ese momento Godayla pide la miel, sí, sí, la miel. De escándalo, torta empapada de gazpachos untadita con miel. Che, que quereis que os diga, hay que probarlo, no se puede explicar así, en un blog. Aún decía que si con una anchoita encima de la miel no sé qué…Bueno, como la próxima etapa será La Font-Almansa probaremos lo de la anchoa.

El reserva 2003 de Castillo de Almansa muy correcto. Sin problemas.

 Pues eso, que Mar y yo ya llevamos 105km. desde que salimos de casa, que estamos disfrutando del Camino, que la cosa va muy bien, que es una gozada. Hoy, por cierto, se me ha ocurrido que cuando lleguemos a Santiago, obviamente por el Camino de Levante, este que venimos haciendo, igual regresamos a casa andando, como siempre se hizo. En tal caso, sería por el Camino Francés. Puede estar simpático, recorrerlo “en contradirección”, contracorriente, de regreso, como los salmones. Ya veremos.

Las próximas salidas serán, quizá, en el puente del uno de mayo. En todo caso, anunciaremos aquí con tiempo el programa, por si a alguien le apetece hacer alguna etapilla (La Font-Almansa-Higueruela-Chinchilla-Albacete).  

 Ilusionados saludos.

En el Camino.

Viernes, 28 de marzo de 2008

Hola amigos, muy buenas.

 Esta semana, aprovechando que Mar y yo estábamos de novios, los nanos se fueron de campamento, hemos aprovechado para darle un empujoncito al Camino de Santiago, ilusionante proyecto que, a ratos, sin prisas, vamos compartiendo.

 El martes hicimos el final de una etapita que se nos había quedado colgado, Manuel-Xativa, 10km., por la tarde, relajados, mucho azahar, paseito muy agradable. Bien rematado en Valencia, en Casa Montaña, por cierto.

El miercoles toco currar, no obstante aún saqué 55´de buena mañana para bajarme a la playa a trotar tranquilo. Algo es algo. Comida de trabajo en Rest.Vertical y por la noche a Xativa, a cenar con Mar en Canela y Clavo y quedar debidamente concentrados en el Hotel Mont Sant para la etapa de ayer.

 Ayer jueves hicimos Xativa-Moixent, 27km. Muy chula. Pasando por Novetlé, Anahuir, Canals (Iglesia de San Antonio, Torreón Borgia), rio Canyoles y a comer a Vallada, al Bar el Besó, en la plaza. El camarero, corredor, al ver mi polo de los 101 por la infancia, gentileza de Hilario, me comenta que de Vallada van tres corredores a los 101 de Ronda de este año. Uno de ellos, incluso, parece ser que hace triatlones de larga distancia. ¡Qué bestia!, le comento entre carajillo y carajillo. Después de comer ya sólo nos quedan 6km. junto al rio, hasta Mogente, en los que del azahar vamos pasando al secano, a los olivos y almendros. Regresamos a Xativa y cenamos y dormimos en el Mont Sant, muy muy pero que muy bien. Se decide -y se empieza ya a poner en práctica- que hasta Santiago ya solo se beberán vinos de las comunidades por las que se esté pasando en cada momento. Shiraz de E. Mendoza y dos Castas Divas(un furtiva lagrima y un cosecha miel, para jugar comparando uno y otro) cumplen el requisito. Antes logro colar un champagne Bollinger como animal de compañía valenciano.

Hoy nos hemos vuelto a Valencia, de nuevo me ha tocado currar de lo lindo, es lo que pasa si te la piras un jueves, por la cara, que el viernes hay que recuperar. Quería haber nadado, pero al final nada de nada. Descanso total.

 Mañana en bici a Denia, el domingo la media maratón y el lunes regreso a casa, otra vez dando pedales. Si no se tuerce nada puede quedar una semanita medio apañada. Espero.

Ilusionados saludos.

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