Autor: admin

  • Madrid, Madrid, Madrid…

    Hola amigos, muy buenas.

    Os dejo un resumen gastronómico de unos días por Madrid, con Mar y los nanos. Con la excusa de ver el domingo el musical de Nacho Cano (“En tu fiesta me colé”) y de asistir ayer al programa de Pablo Motos, Jandro y compañía (“El Hormiguero”) nos hemos tirado tres días fuera de casa. Esto es, más o menos, lo que han dado de si:

    Restaurante Hegar, en la Plaza Mayor. Podía haber sido peor. Nos sentamos por disfrutar un rato de la vista de la plaza, del ambiente, del solecito primaveral del domingo. Y, para mi sorpresa, comimos medio dignamente sin que se nos terminase de poner cara de japoneses. Correctillo, sin más. Eso sí, a cuarenta y tantos leuros por barba sin vino ni copas.

    Restaurante Alborán, en Chamberí, C/Ponzano, 39-41. Buena barra, Jamón Gran Reserva de “Blázquez”, bien cortado, como mandan los cánones. Los Blázquez son varios hermanos, ¿cinco?, cada uno de ellos se ocupa de una parte del proceso. Toda la producción la venden ya al tiempo de la matanza, tal es la demanda que tienen. Croquetitas cojonudas, y un adobo muy rico. Pero, sobre todo, de la picadita en la barra lo mejor la tempura de verduras, perfecta. Pasamos al salón, decoración clásica, marinera, motivos navales, ruedas de timón, barcos, latones, bronces, dos acuarios grandes, mucha luz natural. Buena gamba blanca de Huelva, impresionante rodaballo salvaje, a la parrilla. Con lo fácil que parece la parrilla y en cuanto te descuidas te cargas, por exceso, cualquier pescado. No es el caso de Paco J., cocinero, maratoniano, garabitas, amigo. Un buen Alvariño, Granbazan Ambar y un excelente servicio dirigido por Alfredo, hoy maitre, antaño matador de toros, valenciano, completaron una comida de lujo. Al parecer la especialidad de la casa, además de pescados, son los arroces. Lo que pasa es que mi religión no me permite pedirlos cuando salgo de la Comunidad. De precios, y tal, ni idea. Ya os digo, Paco J., el cocinero, es amigo. Mucha suerte en la maratón de Roma, campeón.

    En el Café Gijón, además de los 120 años de historia, de mitos, de leyendas, de esto y lo otro, de lo de que si el tiempo no es sino eso que hay entre nuestros recuerdos, de que si éste genio o aquella tertulia, que todo eso está muy bien, además, digo, siguen haciendo un café irlandés casi perfecto, rico en contrastes. Con la nata batida en cantidad justa, muy fría, muy blanca, el café muy caliente, muy negro, no dulzón (¿porqué esa puta manía de tantos sitios de cargarse el irlandés a base de azucar y más azucar?) , cargadito de buen whisky, que de eso se trata, el que no quiera whisky que se pida otra cosa, bien servido, che, como debe ser. Volveremos, D.m., tras el próximo Mapoma.

    Taberna Laredo. C/ Menorca, 14. Con Manolo, el Lobo, y Ángeles. Como siempre, un placer. Ya conocía la barra, de anteriores visitas. Ayer cenamos en el salón. Mirad, cuando entras a un garito y en la mesa de al lado está cenando Santi Santamaría, siete estrellas Michelín entre sus tres locales, la probabilidad de que te hayas equivocado es prácticamente nula. Pues eso, triunfo grande, de orejas y rabo. Un local de los de pasar cada vez que uno ponga los pies en Madrid, aunque solo sea a saludar a Miguel, el sumiller, y tomar un vinito rápido. Salmorejo, con virutas de ibérico, de locura. Revuelto de setas. Unos tacos de atún rojo, muy poco hecho, sólo plancha y sal maldom. Atún de ese que se supone que ya no queda, de los de antes de su casi extinción, de los que se pescaban en Denia cuando en Denia se pescaban. Uff, lo recuerdo y me emociono. Chuletitas de lechal, postres caseros, qué leche frita, señor, qué leche frita…Mención aparte la bodega, de las mejores de Madrid. Luis Roderer de aperitivo, muy bien para acompañar el puntito ácido del salmorejo. Y luego un “Mas de Can Blau 2004”, gran descubrimiento. D.O. Montsant, cerquita del Priorat. Mazuelo, Shiraz y Garnacha prácticamente a partes iguales. Equilibradísimo. Riquísimo en matices, en olores, en sabores. Un vino redondo, con 15% de graduación y ni una molestia, ni una nota alcohólica, ni un problema ni medio. Al revés, densidad, mucho cuerpo, mucho poderío, pero, a la vez, fácil de beber, con la fruta ahí, siempre cerca al tomarlo, persistente en el postgusto. Un pedazo de vino, de quitarse el sombrero. Un poquito más de champagne con los postres y un armagnac remataron la faena. Se habló de toros, de toreros, de herraderos, de capeas, de Manzanares, de Ponce, de lo divino y lo humano. El Lobo, maratoniano, amigo, Tomasista de pro, que ha tumbado todos los novillos que ha matado en esta vida de un único estocononazo hasta la bola, y no es coña, no me dejó comprobar como llevan Miguel y su hermano, los dueños del Laredo, la relación calidad precio. Gracias, Manolo, ya te recogeré por Valencia, ya.

    Casa Lucio. Cava Baja, 35. Llevaba tiempo queriendo conocer Lucio. Cuando no era por pitos era por flautas, nunca coincidíamos. Hoy, por fin, ha podido ser. No me ha defraudado, eso sí, hay que saber a lo que vas, no es un sitio de mariconeces, ni de puturru de fua, no, es un clásico, muy castizo, muy en la línea que imaginaba. Al final es la vieja fórmula, la de siempre, que sigue siendo infalible: Buscar el mejor producto y limitarse a no cargárselo uno, no maltratarlo. Eso, y “el típico servicio de toda la vida”. Que no es poco, claro, en los tiempos que corren. Nos dan una mesa junto a una acuarela de A. Sanchis Cortés, preciosa. Compartimos al centro de la mesa los huevos estrellados, esos son poco menos que obligados. Y alguna cosita más (Jamón del de los hermanos esos, los Blázquez again y unas angulas a la bilbaína, por eso de que el viaje se está terminando y a la noche volvemos a la cruda realidad). Luego yo me tomo un steak tartare de los mejores en mucho tiempo. Mar las chuletitas de lechal y los nanos comparten un entrecot de la casa, cortado a tiras, en su punto. Todas las carnes muy bien tratadas. Un poquito de queso, postres caseros a compartir, pacharan Baines oro. De no haber sido por las angulas y el Protos Gran Reserva 99 no hubiésemos salido a más de treinta y pocos por barba.

    Me doy cuenta, según escribo, que los tres garitos, Alborán, Laredo y Lucio coinciden en lo esencial, producto, producto y producto, servicio, servicio y servicio. ¿Me estaré volviendo un carca? Miedo me da.

    Ilusionados saludos.

    P.S.: Por cierto, los entrenos siguen bien, aunque leyendo esta entrada pueda parecer otra cosa, todo va bien, todo se ha cumplido al 100%. El jueves pasado series, el viernes la bici del domingo, impresionante, muy fuerte + judo, el sábado cuestas y bici, cansadillo. Ayer lunes, en el gimnasio del hotel 60´aeróbicos (cinta de correr + elíptica + bici) y luego 1.000m. de natación en la piscina de Villa Rosa. Hoy, como los futbolistas, baño y masaje. Mientras la familia se ponía las botas en el desayuno buffet, yo me he entretenido una horita y media en el spa del hotel, circuito termal y masaje. Mañana más.

  • Lo que va de semana

    Hola amigos, muy buenas.

    No parece ir mal la cosa. Es verdad que el martes no se puede decir que el entreno de natación fuese brillante, desde luego que no (250m. no son precisamente un entrenamiento para echar cohetes). Pero salvo eso, el resto de lujo.

    El lunes nadé yo solito, a mi bola, 1.000m. variaditos, sin problemas. Luego, por la tarde salí a correr por el río, 50´, incluyendo, porque me dió por ahí, 2 x cuesta del Parque + 2 x gradas. Y a continuación la PF.

    El martes, lo dicho, de risa. La piscina de Abastos estaba abarrotada, a mi no me gusta nadar con seis o siete tíos en una calle, qué se le va a hacer.

    Ayer de nuevo muy bien. Nadé 1.200, con Vanessa. 200 br/cr + 8 x 50 técnica + 100 br/cr + 200 pn estilos + 2 x 150 técnica/cr. Por la tarde vino Josepepe al despacho. Al terminar de trabajar se bajó conmigo al río, hicimos un rodajillo muy tranquilo, muy agradable, hasta el Parque de Cabecera, con 1 x cuesta y 1 x grada. Más la PF, claro.

    O sea que la cosa va bien.

    Hoy tocan seriecillas, trataré de hacerlas al medio día, quizá, incluso, con un buen masajito a continuación. Los próximos días vienen condicionados por el viaje a Madrid con la familia, de domingo a martes. Mañana haré las tres horas de bici del domingo, para no estar en el musical de Mecano, con los nanos, pensando si tengo que entrenar o dejar de entrenar.

    El lunes vamos a ver en directo el programa de «El hormiguero». A las 20:30h. hay que estar allí. Antes tengo todo el día para nadar un rato y correr otro. Supongo que me iré a la CdC, tempranito, así aprovecharemos el resto del día.

    Al hilo de lo del martes iba a crear una entrada sobre «entrenar cuando no hay ganas», o algo similar. La dejamos para mejor ocasión. Otro tema posible sobre el que un día de estos me enrollaré un poco sería «La popularidad del popular». Cada uno de los cinco días que, por ahora, he bajado a entrenar a río alguien me ha dado ánimos, me cruzo con gente que me conoce, que sé que me leen (¿a escondidas?), que saben de mis propósitos, que diría que se alegran. Bien agradecido que estoy, incluso a los que, así de inutil soy, no sabría poner nombre en este momento. Identifíquenseme, por favor.

    Por último, a lo que íbamos, que igual todo lo que antecede no es más que la excusa, el pretexto, para escribir lo que de verdad interesa hoy. La secuencia de los pesos de los últimos días, por ejemplo, desde el viernes pasado: 95,7 – 94,9 – 95,5 – 95,0 – 94,5 – 95,2 – 93,4. Noventa y tres kilos cuatrocientos gramos. Casí seis kilos en quince días. Bieeeeeen.

    Por último de verdad, ahora sí, que tengo que currar un poco: estoy diseñando un sistema para que cada vez que me suba a la báscula de casa, ésta, amablemente, envíe los datos por ondas fantásticas a esta web y salgan directamente publicados, con sus gráficos, tablas, colorines y todo y todo. Veremos.

    Ilusionados saludos.

  • Semana casi perfecta.

    Hola amigos, muy buenas.

    No me suelen gustar las entradas al blog del tipo «lunes tal, martes cual, miercoles esto, jueves lo otro». Prefiero ir enrollándome a mi aire. Pero como a veces no hay más remedio, no se me ocurre otra presentación mejor, y, sobre todo, con la excusa de que así lo lee el mister más clarito, voy a contar la semana que termina. Al que no le guste, que no lea, dicho sea con todo cariño.

    Lunes: natación, 1.000 m., solo, a mi aire (200 br/cr + 100 pies + 200 c/ palas y pull + 2 x 200 aletas + 100 br) + 50´carrera a pie por el rio, con una cuestecita y una grada en el Parque de Cabecera + P.F. (Preparación física en el club, una horita variada, técnica carrera, estiramientos, abdominales, lumbares, flexiones, de todo un poco).
    Martes: descanso
    Miercoles: natación, 1.200m., con Vanessa, mi profesora, un lujo (200 br/cr + 100pn estilos + 8×50 técnica + 100 br/cr + 4×50 técnica + 200 cr/br) + 45´carrera a pie, por rio, sin problemas + PF.
    Jueves: descanso, involuntario, por curro, tocaban series.
    Viernes: al medio día «recupero» las series del jueves. 1 x 2000 + 3×400 + 2 x 500, a los ritmos marcados por el jefe. En alguna tengo, incluso, que parar a andar para respetar los pulsos y no pasarme de pulsaciones. Sin problemas, todo lo que sea ir despacito, no pasar de no sé qué, etcetera, todo eso lo bordo. Luego natación con Vanessa (200 br/cr + 100pn estilos + 10 x 50 técnica). Con 800m. cortamos la sesión porque ma dan rampas, calambres, se me agarrotan los gemelos, los tibiales y estirando no se pasa, no tiene sentido seguir. Es lo único un poquito chungo de la semana. A judo voy pero ni me cambio, me da miedo, además me noto cansadillo, recojo a Pepe y nos vamos a la falla, que toca asamblea.
    Sábado: con permiso de Pablo, sustituyo las cuestas previstas por 8 cambios de ritmo, de dos minutillos cada uno, por la arena blanda de la playa. Disfruto como un enano de la playa, de la luz, de la incomparable mañana. Genial. De ahí a una reunión del Comité Organizador del Congreso Nacional de Magia, con comida en Mosaico incluida.
    Hoy, domingo: 2h.30´de bici. Valencia-Mareny de Barraquetes 1h.20´, paradita de diez minutos para avituallarme en el horno (mini pizza + acuarius, ya ves Xelvatico, hay cosas que no cambian) y regreso a casa en 1h.08´. Las sensaciones, a la vuelta, muy buenas, por momentos hasta he seguido algún ratillo la rueda de los que me iban pasando.

    Resumiendo, que muy bien. El peso anda ya desde hace un par de días o tres por los 95 (95,7 – 95,6 -ayer 94,9 – hoy 95,5) . Supongo que para mañana, o el martes como muy tarde, nos pasaremos a los 94-93. Y bajaaaaaaando.

    La moral por las nubes. Y subieeeeeeendo.

    Ilusionados saludos.

  • ¿Realmente quieres adelgazar?…

    … o, simplemente te gustaría estar más delgado. Porque, claro, no es lo mismo.

    Si realmente quieres adelgazar, te cuento lo que a mi me ha funcionado bien cada vez que ha hecho falta:

    1.- (muy importante, más de lo que parece, no es coña): Ponerse bien gordo antes. ¡Hay por ahí tanta gente que no adelgaza ni a la de tres porque no les hace ni p.falta!

    2.- Olvidate de «fuerza de voluntad», «luchas», «batallas» y demás historias. No se puede ganar esa batalla, es imposible. Si tu voluntad es comer, beber, no podrás nunca contra ella. Has de darle la vuelta. Has de dejar de desear comer más, tienes que querer estar flaco, desearlo por encima de todo, visualizarte muy fino, has de conseguir que, simplemente, te apetezca más no comer ni beber que lo contrario (salvo aquello que tú mismo has decidido que sí procede, claro, si no comes nada antes o después te mueres). Entonces resulta que cuando estás «no comiendo», «no pidiendo una cervecita», «no picoteando nada» no estás librando no sé qué batalla para evitar la tentación, que esa, insisto, al final se palma, sino al contrario, estás limitandote a hacer exactamente lo que has decidido que más quieres y más te apetece. Y, lógicamente, pasa a ser muy fácil. ¿Quién no puede estar todo el tiempo que sea menester haciendo lo que le da la gana?

    3.- Disfruta del proceso. Sé feliz mientras ves lo fácil que resulta hacer exactamente lo que tú has decidido. Saborea cada kilo que pierdes, ve sintiendote cada día mejor. No te veas gordo, sino más flaco que ayer, que hace un par de días. Estás en tu camino, en el que tú has elegido, vuelves a ser el dueño de tu destino, controlas la situación, eres el puto amo.

    4.- Se adelgaza desde la cabeza, dando constantemente órdenes al cuerpo para que vaya eliminando lo que le sobra. Cuando te parezca que tienes «hambre» (hambre, propiamente, en España, ya dudo que sea lo que tienes, será más bien esa sensación de «que a gusto me comería yo ahora algo, xxx»), pués en vez de esa sensación, cambia el chip por el de «que a gusto voy a pasar ahora de comerme xxx» y cómo me voy a sentir de bien, precisamente por no comermelo. Y, al tiempo, le das una orden al cuerpo de que, de paso, aproveche para -en ese preciso instante- quitar unos gramillos, unos cuantos.

    5.- Sin hacerte trampas:

    5.1. No pruebes ni una gota ni media de alcohol. Bajo ningún concepto, por mucho que te guste. Cuando no puedas más, piensa en el pobre Pepo, que está igual que tú. Y a él, te lo aseguro, menos que a ti no le gustaba.
    5.2. Desayuna, come al medio día y cena. Entre esa comidas nada de nada. Cada vez que te apetezca algo, te das una orden de esas del punto 4 y a seguir la marcha.
    5.3. Si en cualquier momento la sensación de «necesitar algo» se vuelve insoportable…que le den por culo a la insoportable sensación, en esos momentos es cuando más debes disfrutar, cuando más estás adelgazando. No comas, si empiezas con excepciones, es que no estás disfrutando de lo que estás haciendo, estás sufriendo, estás luchando, chufa. Antes o después otra excepción, luego tres, luego todas, al final chufa.
    5.4. Bebe agua buena, de calidad, una que te guste. No todas saben igual, tu sabes la que te gusta, que te suban de mercadona o consum cien o doscientas botellas, tenlas por todas partes.
    5.5. A medio día y por la noche come lo que te de la gana, que tu ya eres mayorcito y sabes de sobra «lo que engorda» (todo engorda, en el fondo es un problema de cantidades) y lo que «conviene». Pues entonces, dejate de listas y come mayoritariamente de esto último.
    5.6. Come únicamente hasta que notes que ya no tienes más hambre. Has de estar muy pendiente, en cuanto notes esa sensación paras, te levantas, te cepillas los dientes y te vas a otra parte. Ni que decir tiene que la sensación de «no tener ya más hambre» no es la misma que la de «no poder ya más» ni coincide, necesariamente, con el final de la ensalada, ni del plato. Si llega antes, pués mejor, antes terminas. Ten por seguro que ya has comido suficiente, aunque en ese momento te parezca poco. ¡Que sabremos nosotros lo que es comer poco!
    5.7. Aprovecha para comer cosas buenas, buen marisco, buenas carnes, buenos pescados, alimentos frescos, no te putees sólo con ensaladas y cositas cutres a la plancha, no estás castigado, te sigue gustando comer, pues entonces, saborea y disfruta alimentos de la máxima calidad que te sea posible.

    6.- Si haces deporte, mejor, eso que te encuentras. Pero no es lo que te hará adelgazar, sino los cinco puntos anteriores. El entrenamiento ayudará, sí, pero si te crees que vas a adelgazar sólo por lo que estás entrenando, como te descuides puedes engordar veinte o veinticinco kilos sin despeinarse. Quien lo probó, lo sabe.

    95.400 ilusionados saludos.

    P.S.: Por cierto, ya que estamos, aprovecho y dejo escrito para el mister, Pablo, que se supone que me lee, bueno, y para quien le interese, que la semana de entrenamientos ha sido perfecta. Aunque casi que como este sitio es mío abro otra entrada y la cuento un poco mejor.

  • Pirovasia

    Hola amigos, muy buenas.

    Pirovasia. Dícese de la facultad que tienen, ¿tenemos?, algunas personas de caminar sobre las brasas sin quemarse.

    Y como uno es de natural medio gilipollas, con perdón, pués ha anunciado una especie de demostración el próximo 15 de marzo. Se supone que cruzaré andando, descalzo, unas brasas espectaculares que esa noche monta la Falla para torrar las chuletas y embutido de doscientas personas. Vaya, unos 25 o 30 metros de brasas que acojonan sólo de verlas.

    O sea que si veis que a partir de Fallas dejo de entrenar para Ronda y el IM, ya sabeis lo que hay, me habré jodido los pies.

    El problema, ahora hablando medio en serio, es que no tengo ni puta idea de cómo se hace. O sea que agradeceré mucho cualquier referencia, idea, sugerencia, recomendación o lo que sea que me podais hacer. Porque algo habrá publicado por ahí, en algún sitio. La cuestión es, ¿dónde?

    Acojonadillos saludos.

    P.S.: Ni que decir tiene que esta tarde/noche estais todos invitados a la barraca de la falla, a cenar, a beber y a lo que se tercie. Antes, por la tarde, habrá una gala de magia que trataremos de que quede chula, que para eso Pepe es el Presidente Infantil.

  • Que esperen un poco

    Hola amigos, muy buenas.

    Esta entrada, sin aparente contenido, me sirve a mi mismo para ir practicando a escribir aquí, para ir aprendiendo como funciona esto de las categorías.

    Además de ir dando la brasa con magia y triatlón, que son dos cosas a las que voy a dedicar algún rato en los próximos meses, también hablaremos de toros y de gastronomía. A veces, incluso, de las dos cosas al tiempo. Pero ambos temas, por ahora, estarán un tiempo en stand by. Los toros hasta la Feria de Fallas, como pronto. «Lo otro», en fin, ya veremos, os diría que también hasta Fallas, pero me temo que la carne es debil. En todo caso, al menos unas semanitas sí tengo por narices que cuidarme en serio. Que no me cabe la ropa, joder, que la de gordo la regalé toda en el 2001 y ahora no tengo.

    Ilusionados saludos.

  • Malditos magos

    Tomo prestado el nombre del blog que ha montado Pepe Monfort para ir comentando cosas del próximo Congreso Nacional de Magia, Valencia, septiembre 2008, «Malditos magos». Por cierto, en cuanto sepa poner enlaces y esas cosas ya pondré uno. Va a ser una pasada el Nacional de este año.

    Digo que eso, que malditos magos, buenos amigos, sí, el Dr. Varona, Julio «El Maño», Nacho Diago, Diego Lleó y Jandro, pero coño, comemos juntos en Castellón el viernes día 5, lo pasamos como los mengues hablando de lo divino y lo humano, nos reimos, seguimos de copas (yo aguas, claro, sin comentarios, por favor), nos dan las tantas y todo eso a escasos metros del puto 87.657. Y entre todos no fueron para percibir algo, yo que sé, una vibracioncilla mínima, un influjo, joder, cualquier mínima cosita que hubiesen notado, y haber dicho de comprarlo.

    Si es que ya no quedan mentalistas como los de antes.

    Pues eso, chavales, si alguno pasais por aquí, que ya supongo que al menos Diego sí pasará, digo yo, que muchas gracias por la invitación y por la compañía. Fue un día muy bonito, recordando a Luís con todos vosotros. La próxima en Valencia, en «Tinto y Oro», en cuanto esté yo en un peso medio digno.

    Ilusionados saludos.

  • Poco a poco

    Aprovecho que tengo que ir trasteando un poco a ver si le cojo el truquillo a esto del blog y os cuento cómo van la marcha.

    La semana pasada no cumplí del todo los planes, entre unas cosas y otras al final hice lo que pude, esto es,

    miercoles: carrera, 45´, jodidillo,
    jueves: natación, 1.000m. variaditos, así así,
    viernes: sólo Judo, muy muy bien, tanto que me me emocioné, me pasé un poco de vueltas y llegué a casa medio cojo, con molestias en la ingle,
    sábado: intenté hacer las cuestas pero no podía, las molestias no me dejaban, me di descansillo,
    domingo: 2h. de bici, bien, a la ida no sabía ni como sentarme, 59´, a la vuelta mucho mejor, a ratos hasta bien, 53´ para el mismo recorrido.

    Menos da una piedra.

    Esta semana ya la empecé ayer con la sana intención de cumplir con el plan a rajatabla. Así ayer hice natación, 1.000m., variaditos (200 br/cr + 200 con palas y pull + 100 tranqui + 2×200 c/ aletas + 100 tranqui), luego corrí 50´, incluyendo dos buenas cuestas, más que nada por lo de la mala conciencia del sábado, y de ahí me subí al club, a hacer la P.F. (Preparación Física).

    Todo en su sitio. El peso bajando, sin especiales problemas, los de cada día, desde el pasado miercoles, han sido 99,2 – 99,0 – 97,4 – 97,4 – 97,5 – 97,7 – 96,5.

    Ilusionados saludos

  • Donde hay un deseo hay un camino

    Hola amigos, muy buenas.

    Feliz año nuevo a todos. Dos de enero, una fecha tan buena como cualquier otra para volver a empezar. Volver a prepararme, de la mano de Pablo, para un par de pruebas bonitas.

    Voy a intentar llegar a los 101 de Ronda en forma de verdad, fino, fuerte, a hacer la carrera soñada. Ese es el primer objetivo, el gran anhelo, volver a sentirme bien por la Serranía el segundo fin de semana de mayo.

    El segundo, nueve semanas más tarde, disfrutar a tope del Ironman de Zurich.

    Hasta entonces llevo idea de participar en alguna carrerilla larga, sin más intención que aprovecharlas para entrenar y, de paso, ir teniendo algún objetivo menor a corto plazo. Serán, D.m., las maratones de Valencia, Sevilla y Madrid, la Macrofondo de la Comunidad Valenciana, el Macrotriatlón de los Parques Naturales(en su primera edición, de prueba, de broma, sólo con amiguetes) y, muy probablemente, la Quebrantahuesos. Algún triatloncillo corto supongo que también puede que caiga. Y quizá alguno largo, ya veremos. En todo caso, todas ellas en plan tranquilo y sin mayores pretensiones que ir, hacerlas y volverme a casa en condiciones de seguir entrenando.

    El punto de partida es, en lo físico, penoso. Al límite de la incapacidad, me he puesto inmenso en estos últimos cinco meses. 99,2kg. esta mañana, que se dicen pronto. Pero me preocupa sólo muy relativamente, porque, por contra, estoy mentalizado como nunca, psicológicamente muy fuerte. He recuperado el espíritu del 2001, aquel año en que adelgacé de verdad, me aficioné a correr y cambió mi vida. Tengo todas las ganas del mundo y más de volverlo a hacer. Sé que van a ser meses apasionantes, que los voy a disfrutar, a saborear, a vivir con toda intensidad.

    Hoy, primer día de entrenamiento, cuando me he dado cuenta iba por el rio, arrastrandome, sí, doliendome todo, sí, asfixiadillo, sí, pero cantando la que va a ser mi canción, mi himno de este año:

    Saber que se puede, querer que se pueda.
    Quitarse los miedos. Sacarlos afuera.
    Pintarse la cara color esperanza,
    tentar al futuro con el corazón. (Diego Torres)

    Pues eso. «Saber que se puede, querer que se pueda.» ¡Qué bonito!

    Ilusionados saludos.