Autor: magopepo

  • 16.08. Pujada al Castell. Tres días, tres.

    Hola amigos, muy buenas.

     Tres días quedan solo para la gran cita deportivo solidaria de la temporada. Las novedades de última hora son:

    1.- Incorporaciones de algunos amigos, no corredores, buena gente, Ana y Salva, Felipe y Ana, con sus nanos, Pepe Monfort y hermana, Diego y Agus. Once más en total, ya veremos qué se cena, ya.

    2.- Confirmada al 100% la asistencia y actuación de Jandro, actuará también Toni M2, uno de los mejores mentalisatas de España, con permiso de Pepe Monfort. Va a presentar, en primicia, por primera vez en público, el número con el que va a concursar en el Congreso de Septiembre.

    3.- Es muy probable que venga también Pepa Dolz, la cantante de jazz del año pasado. Sin músicos, en teoría sólo para cenar, pero Pepa no sabe cenar y no arrancarse con tres o cuatro inolvidables temas, a capela.

    4.- Luisillo, spanjaard, CyT,  sale hoy en autobús a Albacete, de donde mañana empieza su particular Albacete-Denia al trotecillo ultra. Sale cargado con una mochila repleta de trastos inútiles, como si se fuese a dedicar a la trashumancia durante meses.  A ojo le sobran tres pares de calcetines, una camiseta, la cartera, la cámara de fotos, el cargador del móvil, el cortavientos y no recuerdo si alguna cosilla más. ¿Suerte? Pa los que no saben.

     Ilusionados saludos.

  • 16.08.08, Pujada al Castell. El puñado de incondicionales.

    Hola amigos, muy buenas.

     Esta es la lista de amigos que, por el momento,  han tenido la amabilidad de confirmar su participación en la 7ª Edición de la Pujada al Castell de Denia, el próximo sábado:

    Guille (2+3)
    Garbancito 2
    Stani 2
    Luis CyT (*)
    Josepepe
    Alicia
    Javi Muñoz
    Zorol
    Xelvatico
    Xelvatica
    Hoffman
    Berruezo
    Hita
    Fernando (¿+1?)

    Ana Veloz (4+2)
    grey
    ertumba
    mi niña Macarena
    Pepe
    Santi Palillo 2
    garabitas, Francisco 3 + 3
    PEPO

    Todos ellos buenos amigos, buenas personas, buena gente, en definitiva. Os recuerdo que las inscripciones (25.-€) se ingresan en la cuenta cte. de Caja Madrid, 2038 1612 75 6000316936 y se destinan, íntegras, a colaborar con la Fundación Abracadabra. Que la cena/espectáculo de este año promete ser irrepetible. Y que todavía quedan plazas, para correr y cenar, o para sólo correr, o sólo cenar, o lo que os apetezca.

    Ilusionados saludos.

     (*) Una mención especial para el amigo Luís, spanjaard, al que la Pujada se  le queda un pelín corta y, como quien no quiere la cosa, vendrá «calentando», desde Albacete, casi 200km. corriendo entre jueves, viernes y sábado. Por bastante menos hay gente encerrada. Un agradecido abrazo, golfo.

  • 16.08.2008: Pujada al Castell de Denia, el programa.

    Hola amigos, muy buenas.

     Os dejo un avance de lo que será el programa de festejos:

     Viernes 15: a eso de las 13:30, aperitivo «golfo» en la balsa. Antes ya veremos lo que hacemos, si estais por aquí, supongo que nada muy distinto de playa, cervecitas y poco más.
    Tarde libre, siesta casi obligatoria tras el aperitivo.
    20:00h. concentración en casa para irnos a cenar todos juntos, ya veremos dónde.

    Sábado 16: Por la mañana, excursión (pendiente de confirmar) o, alternativamente, más playa. Aperitivo en la balsa, no tan «heavy» como el de la víspera. O sí, ya veremos.
    A las 19:30 empezará la carrera, se recomienda estar por casa un rato antes. Tras la carrera cena en el jardín, actuación de magia, castillo de fuegos, discomovil, copas, lo que surja.

    La carrera, para los que venís por primera vez: salimos todos juntos, desde casa. Hasta las faldas del castillo (3,5km.)vamos todos juntos, agrupados, al ritmo del más lento (ojo, que este año eso puede querer decir lento de verdad, con Macarena y Pepe en el grupo). Se sube la cuesta (500m.), cada uno como quiera. Arriba nos reagrupamos, nos hacemos fotos, damos un paseito alrededor del castillo, admiramos las vistas, la puesta de sol, recuperamos fuerzas y cuando todo le mundo esté bien salimos de vuelta. Esa es la auténtica carrera, cada uno corre de regreso a casa como quiere, gana el primero que se tira en la balsa.

    Ilusionados saludos.

  • 16.08.2008: Pujada al Castell de Denia, 7ª edición.

    Hola amigos, muy buenas.

     Os presento una carrerita, de broma, que vengo organizando en casa desde hace unos años. El año pasado, cuando me acosté, reventado, a las siete de la mañana del día siguiente, mis últimas palabras a Mar, antes de dormirme, fueron «cariño, esta ha sido la última edición, el año que viene no habrá Pujada al Castell». De hecho estaba decidido, pero hace un par de meses Macarena, mi niña del alma, me dijo que este año ella correría «la de los mayores». Y, claro, aquí me teneis, un año más, viendo a ver qué os damos de cenar el sábado.

    La cosa empezó como una reuión de amigos a los que agosto nos pillaba por Denia, poco a poco creció, años hubo en que nos juntamos bastante gente. De toda España ha venido gente a correrla en estos últimos años, desde Santander, Ayllón, Jaen, Sevilla, Barcelona, Granada, Murcia, Zaragoza, che, de todas partes. Sorprendentemente, menos de Valencia, son cosas que pasan. Honrosa (y muy agradecida) excepción hecha de unos cuantos buenos amigos, el resto de las bandas valencianas que frecuento habitualmente (Correcaminos, carreraspopulares, elatleta) pasa olímpicamente de la Pujada al Castell. Ellos se lo pierden, dicho sea de paso.

    En los últimos años decidí que, ya que hacía el esfuerzo (suponiendo que eso fuese un esfuerzo, y no una especial satisfacción, claro, lo del esfuerzo lo pongo sólo para entendernos, es una forma de hablar), digo que, ya que hacía el esfuerzo de organizar una cena/fiesta en casa para tanta gente, qué menos que alguien sacase un beneficio. Y se le empezó a dar un sentido más benéfico que deportivo al evento. Si es que alguna vez tuvo alguno deportivo, que tampoco está claro.

    El benéfico sí. Un año a beneficio de un proyecto en Etiopía, el siguiente a beneficio de la Asociación Española Contra el Cancer, el pasado a beneficio de la Fundación Mozambique Sur. Mar y yo corremos con todos los gastos, montamos todo el sarao y el 100% de las, llamémosles «inscripciones» se destina íntegro a una asociación o fundación.

    Este año la beneficiaria será una Fundación a la que tengo especial cariño. La Fundación Abracadabra. Un grupo de magos solidarios que regala magia a niños hospitalizados, ancianos en residencias y proyectos solidarios. Muy muy buena gente.

    Todavía quedan plazas, tanto para correr como para, simplemente, cenar en casa con los corredores y amigos. Para participar sólo tienes que hacer un ingreso de 25.-€ por persona en la cuenta de la Fundación 2038 1612 75 6000316936 (concepto: Pujada Castell) y hacérmelo saber lo antes posible. Mi móvil es el 653.86.14.85

    Si no puedes venir, pero te gustaría colaborar, no dudes en hacer un donativo. Te lo agradecerán igualmente.

    Los niños «no pagan», pero dejo a vuestar consideración una reflexión: Sería bonito que los padres les expliquemos de qué se trata y ellos, de su dinerillo, de su paga semanal, de sus estrenas, decidan qué pequeña cantidad quieren aportar.

    Decir que será la última edición, visto lo visto, no tiene mucho sentido. Pero vaya, tendría que decidirse Mar el año que viene para que la repitamos.

    Ilusionados saludos.

  • En el Camino: Chinchilla-Albacete-La Gineta.

    Por el precio de una entrada os cuento dos etapas.

    5 agosto: Chinchilla-Albacete. 15km. De casa de Ati salimos tempranito,  con un coche que nos prestan, a Chinchilla. El coche se queda allí, nosotros a las siete en punto estamos Caminando hacia Albacete. El camino va entre campos de cereal, es una inmensa recta, de repente desaparece, unos movimientos de tierra, parece que van a hacer un polígono, vaya Ud. a saber, hacemos tres kilómetros, hasta el Parador, campo a través. Lo que faltaba. Tras cuatro horas, a las once de la mañana, estamos ya callejeando por Albacete. Tras las etapas anteriores esto nos parece una broma. Andamos una horita más, hasta el Ayuntamiento, para sellar las credenciales, compramos un par de botellas de champagne Mumm y un par de cajas de Miguelitos para agradecer, siquiera mínimamente, la hospitalidad de Ati & Ade y nos volvemos a casa.

    Piscina, cervecitas, champagne, chuletitas con patatas a lo pobre, Montecristo Edmundo, maría, siesta, la limonada con hierbabuena y ginebra que insiste, maría y, tras recoger el coche olvidado en Chinchilla nos vamos a Albacete a cenar con Pedro Honrubia, Cepa para los amigos, y su encantadora esposa, María José.

    «Casa de la Leña» se llama el garito. El reservado más bonito en que he estado nunca. Arriba, con una pared traslúcida, tú ves a todo el mundo, ellos no te ven a ti. Proyector para conectar tu portatil (o lo que quieras), regulación individual de aire acondicionado y volumen sonido, mando a distancia para avisar al camarero, que -si se lo indicas- está fuera, sin molestar, con una lucecita que indica que ya viene. Decoración moderna, espectacular, alucinantemente original y bonito. A la entrada del local el fuego, los sarmientos, la leña, las brasas, a la vista. Servicio excelente. Copas, mantelería, cubiertos, todo perfecto. La cocina, bien. Triunfará, seguro, a la gente esos garitos le vuelven loca, en el fondo no mira tanto qué le dan cómo todo ese tipo de detalles. Del precio no puedo deciros nada, la hospitalidad de Cepa es todavía mayor que mi cabezonería.

    Mar insiste, «somos peregrinos, no penitentes». Debe querer referirse a aquello de «la vida que nos merecemos». Un beso, cariño.

     6 agosto: Albacete-La Gineta. 18km. «Tocaba» ir hasta la Roda, pero visto lo bien que nos salen las etapas cortitas y el calor que no cesa, decidimos, con buen criterio, que iremos sólo hasta La Gineta. Otra inacabable recta por un camino de tierra, el «Cordel de Chinchilla a La Gineta», se llama. En 3h.45´estamos tapeando en el bar Los Arcos, de La Gineta, de donde María José nos recoge, amablemente y nos devuelve a Albacete.

    Piscina, cervecita, hoy maría no está, mejor dicho, no participa de los eventos, arroz a banda sin alcohol, despedida de los amigos, ¡¡qué gratos recuerdos vamos a tener siempre de estos tres días!! y regresamos.

    Ojo, regresamos a Almansa, al HotelBlu, todavía no a casa. Nos queda el premio final. Circuitos de aguas en el Spa + masajes integrales + romantica cenita en la terraza, con el castillo iluminado enfrente y a descansar.

    Hoy ya sí, esta mañana ya sí, tras el desayuno, a Valencia. A recoger a los nanos de sus campamentos y -si termino esta tarde el trabajo que tendría que estar haciendo esta mañana en lugar de contar batallitas- a dormir a Denia.

    A empezar a preparar medio en serio la Pujada al Castell, que el día 16 ya está ahí.

    Ilusionados saludos.

  • En el Camino: día de descanso.

    4 agosto: día de descanso.

    En Albacete, sin salir de casa de Ati & Ade.

    Baño, cervecitas, baño, paella, champagne, Montecristo Edmundo, gintonics, maria, siesta, baño, gintonics, maria, limonada con hierbabuena y ginebra, maria, más limonada de esa, baño, más maría, barbacoa junto a la piscina, vino, maria, más limonada, etc.,etc., etc., así hasta las dos de la mañana en que nos vamos a dormir cuatro horitas.

    A cualquier cosa le llaman ya descansar.

    P.S. Ni que decir tiene que esa maría es una amiga de Ati, que pasa algunas temporadas en su casa.

  • En el Camino: Higueruela-Chinchilla.

    3 de agosto, Higueruela-Chinchilla. 27km.

     Salimos a las 6 de la mañana, llegamos a la una de la tarde, en total siete horas.

    Desayunamos en el bar de la plaza de Hoya Gonzalo, con los cazadores. No pueden con los conejos, son una plaga. Llevamos dos días viendolos sin parar, por todas partes. Comentan que por cada dos que matan, ellos crían diez.

    Las tres horas que quedan hasta Chinchilla se hacen pesaditas.  Los ventiladores gigantes que han instalado por todas partes sí giran, sí, pero no acaban de refrescar el ambiente. A la una, en Chinchilla, nos recoge mi amigo, el Mago Ati. Nos vamos a su casa donde pasaremos un par de noches (que, finalmente, acabaron siendo tres).

    Relax, baño, siesta y nos vamos con Ati y Ade a Mahora, donde actuan esa noche. Regresamos a las tres y media de la mañana, felices, contentos. Decidimos que mañana no se Caminará, nos regalamos un día de descanso.

  • En el Camino: Almansa-Higueruela.

    Hola, amigos, muy buenas.

    Acabamos de llegar a Valencia, tras unos días por tierras de La Mancha, disfrutando de la compañía de Mar, del reencuentro con buenos amigos, del descubrimiento de algún que otro garito, de pasar calor, tragar polvo, buscar sombras, disfrutando del Camino, en definitiva.

    2 agosto: Almansa-Higueruela. 37km. La víspera nos hemos alojado en Almansa, HotelBlu, muy muy recomendable. Hemos echado una buena siesta, hemos cenado en el «Mesón de Píncelín», un clásico, de lujo. (Möet con los percebes y la ensalada de perdiz, un tinto local, D.O. Almansa, sin más historia, con los gazpachos, del postre -milhojas de verdad- repetimos).

    Vamos, que el día 2 salimos a las 6 de la mañana sin excusas de ningún tipo, a la concentración previa no se le pueden poner defectos. Ya lo dice Mar, «somos peregrinos, no penitentes».

    11 horas por La Mancha, sin pasar por ningún pueblo, ni aldea, a pleno sol, entre campos de cereal, secos, áridos, algún viñedo, esparto, enebro, romero, sol, polvo, pueden hacerse duras. A 40º a la sombra (si es que hubiese alguna, claro, ya se entiende), más.

     Llegamos a Higueruela a a las cinco de la tarde. Mar reventaita, con una pájara de órdago, ampollas, dolores por todas partes, yo cargado con las dos mochilas desde hace un par de horas. A falta de tres kilómetros me decía, llorando, que ella se quedaba allí, que me fuese yo, en fin, que se hizo durilla la cosa. La ventaja es que si hemos salido vivos de esta, podemos hacer cualquier cosa. Yo iba muchos ratos pensando en Sables 09, con dos o tres etapitas como esta ya lo tendría entrenado.

    Hostal La Posada, bien. Digno, correcto. Cervezas en Bar El Maleno, caracoles, sangre encebollada, Miguel, un personaje, nos explica que aunque parece que están en fiestas (realmente lo están, procesión, música, calles engalanadas, actuaciones, etc…) esas son «para los turistas», las de verdad son en mayo. Vale, tío, pon un par de tercios más. Cenamos en La Posada, tapeo manchego con un tinto joven, sin pretensiones, de la zona (Dd.O. Almansa). «Higueruela» se llama el vino,  a base de garnacha tintorera, la variedad típica de la zona, con un color violeta muy característico. Con casera entra de cine y hace una espumita muy simpática.

    En resumen, una etapa de castigo, un gran día compartiendola con Mar.

  • Repasito a la Valencia gastronómico-taurina.

    O «como engordar cinco kilos en diez días». Que se dice pronto.

     Lunes: Al medio día, «Tratoria da Carlo». Tres pastas (linguine con trufa blanca, Gnochi relleno de queso con salsa fonduta, capricioso con setas de primavera), tres vinos («Mile Notte», Siciliano, de bodegas Donafugata, increible, «Barolo», el clásico por excelencia en Italia, el rey, «Amarone» de Valpoliciana, del Veneto, curioso, muy fuerte, con una personalidad muy definida, muy curioso).

    Luego tres toreros con toros de «El Torero», o sea,  encaste Domeq, cómo no. Vicente Barrera, sí pero no. Mira que le aprecio, en el primero estuvo bien, por momentos me recordó al Barrera de la primera matinal, citando de largo, al natural, también en las manoletinas del final. Pero no, no pudo ser. Media con dudas, otra entera, delanterilla, tímida petición, hizo bien en no dar la vuelta. En el cuarto, inválido, sin fuerzas, intentó, en vano, cuidarselo, mimarlo, pero era imposible. Se alargó en exceso, sin sentido. Mar comentó algo así como que «Manzanares ya estaría en la ducha». En ese momento yo escribía, en mis notas «lo que tendría que haber hecho es no cuidarlo tanto en el capote, abajo, sin contemplaciones, se derrumba dos veces y o lo cambian o se monta el pollo». Hace años lo hubiese hecho, ahora no puede.

    Me gusto Cesar Jimenez, con dos buenos toros, más en su primero que en su segundo. Buen toreo al natural, impresionante estocada.

    A Talavante, pese a cortar una orejita, se le fueron dos señores toros entre toreo de bronce, que decía Chenel, arrimones sin sentido y composiciones varias de figuritas varias. Eso sí, los mató a los dos de sendos estoconazos.

    En resumen, una tarde entretenida, lástima lo de Vicente.

    Cena: en la falla, especial, despedida de la temporada, cada uno baja algo y…lo que pasa en esos casos.

    Martes: Comida en «Burdeos in love», con un Sant Emilión Grand Cru muy rico. Tarde en Enópata Arzobispo, gintonic va, gintonic viene, preparando la cena del viernes. Cena en «La Goyesca».

    Miercoles: Comida en Silla, «Rest. Dieciocho», bien. Buen bacalao, Barón de Ley 2001, excelente.

    Jueves: Medio día en «Abadía de Espi». Como siempre, es decir, muy bien. Juan Carlos se traslada, a partir de septiembre a la plaza del Arzobispo, pared con pared con el Enópata. Miedo me da la placita. Recuerdo los inevitables hatillos de queso fresco y langostinos (nunca he pasado por donde Espi sin tomarlos) y las kokotxas. Y un Reserva Santa Rosa, de Mendoza.

    De los toros recuerdo a Ponce, discreto en su primero, de Manolo González y que se quitó de enmedio sin especiales apuros al cuarto, una alimaña de Zalduendo con la que más de uno lo hubiese pasado mal de verdad. El Cid estuvo bien con un toro antológico de Manolo González, jabonero, repetidor, con clase, aunque no sé si tanto como para la vuelta al ruedo que le dieron. En el caballo no lo vimos. Oreja de ley. Toro que hubiese desscubierto rápido a un torero que no estuviese a su altura, no es el caso, el Cid lo bordó. Que al Fandi le regalasen las dos orejas más alucinantes de mi vida no hizo sino confirmar que el público de Valencia no es de plaza de tercera, no, eso era antes, ahora es ya de plaza portatil, de pueblo, de esas de carros. Y el presidente el tipo más inutil e ignorante de la plaza. Después de su asesor taurino, Antonio Puchol, padre, ya se entiende.

    El cabreo por las orejas del granadino nos lo quitamos a la manera clásica, esto es, en la «Taberna Alkazar», a base de manzanilla, jamón y marisquito.

    Viernes: La cena de la temporada. Merece un post para ella sola, que no sé si escribiré algún día. Pero merecerlo, lo merece. «Enópata Arzobispo» cerrado para nosotros. Cocinero invitado Santi Soler, de Tutipaina, mi cuñado. Champagne Andre Clouet de bienvenida. Aperitivos (gazpachito, cecina de ciervo rellena de queso fresco y montadito de queso de cabra fundido sobre piña) y bacalao cocido a 62º con blancos de Mallorca, de Miguel Gelabert, a partir de cuatro variedades autóctonas. Pintada rellena que nos tomamos con unas cuantas magnums de una edición especial de Bodegas Calzadilla, de la Alcarria conquense, homenaje a Fernando Alonso. Espectacular. Postres con tinto dulce argentino, Malamado, variedad Malbec, recordando a los buenos oportos. Todos los vinos presentados por Juan Ferrer, el Enópata. Gintonics perfectos, magia, canticos, arias, risas, una noche genial.

    Sábado: paellita familiar en Denia, en casa, con un montón de invitados. Lo típico en esos casos. Mucho Andre Clouet, mucho Azpilicueta, mucha copa, algo de magia… menos mal que la balsa sigue operando milagros.

    Domingo: Mar,Pepe y yo -Macarena está de campamento- hacemos Valencia-Mareny en bici, como primera etapa del reto Valencia-Denia. Comemos en «Sucrer», un clásico de la zona, un buen arroz del senyoret. Muy digno cava valenciano (Reserva de la familia de Dominio de la Vega)  con las entraditas + Protos roble, tinto joven, con algo de madera, sin llegar a ser un crianza. Para el arroz, perfecto.

    La cena en la Pizzería de Paquito no se merece ser comentada aquí. Chufa.

    Lunes: completamos lo de la bici, esto es, hacemos Mareny-Denia. Al final, 100km. en dos días, 35 el domingo, 65 el lunes. Mar con la bici de señora que hasta el lunes solo usaba para ir a la compra, con la cestita delante, de paseo, con su timbre, su luz, su portaequipajes, sus guardabarros, un repetable hierro. Pepe con una de montaña de juguete, de esas de 100 euros. Un par de campeones. Descansamos de restaurantes, lo que, comiendo en casa en Denia, y con el hambre que traíamos, tampoco debeis traducirlo precisamente por «se tomarían una ensaladita».

    Martes: 14º aniversario de boda. «La Sucursal». Amancio 2001, uno de los mejores vinos de toda La Rioja. Antes Krug, después Niepoort Tawny 20 años y cognac Henessy XO. Cocina soberbia, como siempre, las estrellas Michelín no las regalan. Algún fallo de servicio, inadmisible en un garito de ese nivel. A mi no me puede Ud. decir que no hay servicio de puros «porque Manuela está de vacaciones». Que las rebajas son en El Corte Inglés y aquí no he visto carteles con descuentos. En fin, que si la sumiller se marcha ponga Ud. otra, o que se vaya cuando Ud. cierre, o haga algo, pero no tenga a una chiquita que no distingue 2001 de 2004, que no sabe qué es un cognac, que confunde Armagnac con Armani y a lo más que le suena un Napoleón es a cuando estudiaba historia en el instituto. Y cenamos de lujo, eh, y me encanta «La Sucursal», y volveremos, por supuesto, pero hay cosas a las que no hay derecho.

    Miercoles: cumpleaños de Pepe. Comemos los tres en «La Montaraza», chuletón de buey a la piedra (1kg.) con Pesquera. Antes dos tonterías, después un pacharán de época. Cena inconfesable en un centro comercial, con sus amigos. Lo siento, son cosas que a veces pasan.

    Hoy, jueves, último día de este loco julio, primero del resto de nuestras vidas: un par de martini cocktails en «Acuarium» que se complican y degeneran en comida a base de picoteo variado con unas cuantas cervezas.

    He cenado, por fin, la primera ensalada + manzana y nada más desde antes del IM.

    Mañana nos vamos mar y yo a Almansa, a hacer seis etapas del Camino de Santiago. ¿O, mejor, debería decir a hacer «Del Pincelín a Las Rejas andando»?

    Ya os lo iré contando si pillo algún ciber por ahí.

    Ilusionados saludos.

  • Recuerdos del triatlón de Zurich.

    Hola amigos, muy buenas.

     Han pasado casi tres semanas, no tiene mucho sentido, supongo, una crónica al uso. En su lugar voy a tratar de recordar cuatro cositas, las que a estas alturas me quedan en el recuerdo, con eso daremos el trámite por cumplido.

    Recuerdo, en primer lugar, un frío de narices antes de empezar. Agua por todas partes, venga a llover, sin un sitio donde resguardarte un poco, los dos mil y pico participantes allí, hora y media antes ya con los neoprenos puestos y, así y todo, heladitos de frío. Maravillosa la sensación de calorcito al entrar al lago para empezar la natación. Claro, el agua estaba a 22º, fuera estábamos a 9 o 10, y venga a llover, y con vientecillo helado. La sensación térmica fuera, horrible, dentro del lago increible, como si acabases de entrar en un inmenso jacuzzi de agua mineral.

     Recuerdo que nade mal. Especialmente mal, quiero decir. Peor que hace un año, con una extraña, sorprendente, sensación de cansancio que nunca antes había tenido nadando. Como si no avanzase, con los brazos y hombros ciertamente cansados. Habrá que entrenar un poco más el año que viene, que este me he tomado la natación a chufla y no puede ser.

    Los primeros ocho o diez kilómetros de bici los dedico a desayunar de nuevo, un par de croisancitos rellenos de jamón y queso y una barrita de chocolate. Rodando despacio de verdad, a 15-16km./h. Me adelantan los pocos que debía llevar detrás al salir del agua. Sigue lloviendo a cántaros. Sigue el puto frío. Cuando decido empezar a pedalear mínimamente en serio no puedo. Tengo las rodillas agarrotadas, doloridas, uff…..Sólo tirando de emociones, de recuerdos de los niños, de ilusión, sólo a base de coco, coco y más coco consigo tirar para delante. Hasta el km. cuarentaytantos no empiezo a ir medio bien. Sobre el 45, más o menos, adelanto al primero. Luego vendrían unos pocos más. Bien, o que se dice bien, a partir del 70, muy bien, incluso a ratos. Acoplado, rodando fuerte, disfrutando. La tachuela del 85 la subo en estado de gracia, a saco, de pie en la bici, gritando, jaleando a los muchos espectadores, mi mejor recuerdo deportivo del día. Bueno, sin contar la pasada en el 95 a uno con camiseta de Carnicas Serrano y la bici de Bahamontes. ¡Pués no se ponía a darme palique el tío! Un abrazo, Javi, campeón. La segunda vuelta de bici mucho mejor que la primera, al final, incluso, paro de llover. Se podría decir que esos segundos noventa kilómetros sí los disfruté de cabo a rabo.

    La carrera a pie, perfecta. Controlando en cada momento la situación, haciendo siempre lo que yo quería, sintiendome muy muy fuerte. La primera vuelta entera corriendo, en la segunda intercalé, tal y como había planificado antes, 14´andando que fueron 24´en la tercera. La cuarta la tenía prevista en modalidad «libre, lo que te pida el cuerpo en cada momento». Lo clavé, eso lo bordo, claro. Hasta el km. 40 todavía podía correr cuando me apetecía. Al final 45´menos que en la maratona del IM del año pasado, sólo siete u ocho minutos más que en Mapoma, muy satisfecho, me dejó con gran sabor de boca.

    La entrada en meta, con los nanos, inenarrable. Emocionante. Muy bonita. Al final será verdad que el IM es, en el fondo, eso, emociones a flor de piel.

    Lo dicho, en resumen, una buena carrera en un día de perros. El año que viene, en Barcelona, otro. Si Dios quiere.

    Ilusionados saludos.

    P.S. La comida del lunes en Schaffhausen con toda la banda del autobús, más Xelvatico y Jesús Genovés, con sus familias, imborrable. Las cervezas del martes, con Talín y Zuri, junto al lago, agradabilísimas. Es parte de la gracia del IM, compartir con los amigos felicidades y experiencias el día después.