…que diría un buen amigo.

 Hola amigos, muy buenas.

Por no hacerlo muy largo, digamos que, de no haber sido por la espantá de Sevilla, ayer estaba yo perfecto para haber abandonado la maratón en el kilómetro quince o veinte. Pero claro, por muy taurino que se sea, dos espantás en ocho días hubiesen sido excesivas. Así que hice de tripas corazón, mandé a Josepepe a meta para que fuese recogiendo la bolsa con tiempo, no fuesemos luego a hacer tarde a la comida de La Clara con los amigos y me dediqué a darme un paseo largo por la ciudad. Al final no fue para tanto, hoy estoy mejor que nunca, se ve que le voy cogiendo el tranquillo a esto de hacerlas despacito, andando cuando se tercia, jugueteando con el tiempo, engañando al sufrimiento, tomándose uno las cosas con filosofía, como os diría, en plan guiri, de esos muchos que vienen a pasarlo bien, sin reloj, a hacer turismo. Pues eso, que la carrera bien, sin especiales problemas. Todavía me sobraron 53 minutos en meta. Si es que no hay como elegir uno bien dónde “competir”. Inolvidable la entrada en meta con Mari Pau, Rivendel, debutante, emocionada. Hasta me di el lujo de ponerle personalmente su primera medalla de finisher. A ver si cuando lleve veintiocho me pilla cerca y repetimos.

Del resto del fin de semana, muy destacable la comida de carreraspopulares/elatleta el sábado, con una conferencia/charla en que desarrollé algunos consejos para debutantes, leidas las crónicas que por ahí han puesto los amigos, se ve que les gustó. Fundación Abracadabra, ya sabeis.

Y el almuerzo del sábado en Pinocho, el mejor bar del mundo. Garbanzos con morcilla, sublimes + chipirones con monjetes, exquisitos + gambas plancha, de esas de Denia que allí llaman de Palamós, sin comentarios + berberechos al vapor, cojonudos + la locura, un revuelto de tellinas, muy poco hecho el huevo, para volverse majara. Con cinco copitas de cava, una por plato, y la arrolladora personalidad detrás de la barra de Juanito, Pinocho, lider de la Boquería, toda una vida atendiendo por igual a currantes y marquesas, un tipo que pese a que debe haber levantado una respetable fortuna (82pavos el almuercito, y no te sientas nada más llegar, no, hay que esperar un ratito) se levanta cada mañana a las 4:30, maratoniano (15x en Bna + 1xNY, casi res), portador de la antorcha olímpica al paso por la Rambla, igual vacila con dos o tres de sus novias a la vez que habla de tú a tú a Ferran Adría cada vez que se deja caer a saludarle. Todos son pericos en su bar, por cierto, dicho sea al hilo del repasito (2-0 y gracias) que por la noche nos pegó el Español en el Olímpico. Lástima de rato que nos hubiesemos podido quedar en el hotel, descansando para el día siguiente.

 Por lo demás, la semana pasada, además del maratón, nadé dos días, uno de ellos 1.600 con Vanessa, record de esta temporada y corrí un rato creo recordar que el miercoles o jueves. Fin del cachondeito, vamos a ver si hay forma de entrenar medio en serio, aunque se avecinan dieciseis días que, en fin….

 Hoy, primer día del resto de mi vida, he corrido diez minutillos (casa-Corte Inglés) para que no me salgan agujetas. Y, ya en el Corty, me he comprado una bici nueva, una un tanto rara, medio de montaña, medio de paseo, para ir al despacho alguna tarde, dar paseos por el rio, para moverme por Valencia cuando no sea imprescindible ir de traje. De broma , más que otra cosa, para los kilómetros basura por la ciudad.

Ilusionados saludos