Categoría: Vela

  • Juntos podemos.

    Hola, amigos, muy buenas.

    En vista de que yo ni adelgazo un gramo, ni mejoro lo más mínimo  mi estado físico, he decidido darle al menos a este pobre blog, hay que ver lo abandonadito que lo tengo, un cambio de look. Espero que os guste.

    Por lo demás, la vida sigue, en lo deportivo, más o menos como siempre. Viendo a ver si de un vez por todas logro adelgazar y eso me permite hacer una Maratón de Valencia medio digna el 18.11. Este año me ilusiona muy especialmente acabarla bien para regalarle una foto chula a mi amiga Alicia, que anda jodidilla de salud. Si adelgazo de verdad, no habrá problema, si no, ya se sabe, a sufrir como un perro. De momento la semana pasada logré enganchar tres entrenos de media hora, 6x ( correr 4´/andar 1´), un cuarto de 40´ y una caminata de dos horas. Fue mi primera semana «a régimen radical, en serio, ahora sí que sí» y el resultado final es de un kilo MÁS. 99,2, para ser exactos, esta misma mañana. ¡Que desastre!

    Hoy he corrido otra media hora 4 x ( 6´correr/1´30´´ andar). Mañana trataré de correr temprano, luego he quedado a nadar al medio día con Vanessa, qué tiempos, mi entrenadora/profesora de cuando hacía algún tririquitran, tran, tran de esos. Y ya sería para nota si, además, logro ir a Correcaminos a última hora de la tarde para hacer 1h. de Preparación Física.  Bueno, lo iremos viendo.

    El resto, más o menos bien. Rancho Viejo, el ilusionante proyecto empresarial taurino sigue adelante, la Feria de Gandía fue un exitazo, este próximo domingo damos una novillada en Vinaroz y nuestro torero de casa, José Calvo, está anunciado en Valencia el 9 de octubre, hay un montón de gestiones en curso para 2013. Incluso es posible que antes demos un festival, en concreto el día del Pilar, si cuaja ya os contaré sitio, cartel (de superlujo) y demás detalles. Lo de anunciarme yo en público para matar un novillo a beneficio de la Fundación Abracadabra sigue en pie, pero lo hemos dejado pospuesto a dos meses después del día que pese 75kg. A ver si no pasa demasiado tiempo.

    En la vela, el «Magopepo» nos ha dado muchas satisfacciones este verano, hemos navegado mucho y muy a gusto. A destacar, un fin de semana con Mar, Denia-Altea-Denia, durmiendo a bordo en el Náutico de Altea, tres dias Denia-Gandía-Denia, durmiendo dos noches en el Náutico de Gandía y un par de excursiones Denia-Oliva-Denia a almorzar y regresando el mismo día. Además de un par de inmersiones de buceo chulas, especialmente una bajo el Faro de San Antonio, en plena Reserva Marina, hasta once meros vimos en media hora.

    La magia la tengo medio abandonadilla. Una cena la semana que viene con los amigos de La Cuchara Mágica (cata de quesos + actuación privada de cuatro cracks, Melomans) y una excursión prevista a Madrid, a ver a Jorge Blass en el teatro y tomar una copa con Pablo Segobriga espero que me sirvan para ilusionarme de nuevo y plantearme alguna cosita, siquiera sea algo sencillo.

    En la Falla seguimos más o menos como siempre………. Lo que sí llevo en mente, si se confirmase la chorrada esa de que por decisión del Molt Honorable President tenga yo que celebrar mi santo en lunes y, de paso, quemar las fallas para no sé qué cosa del turismo, digo que, en ese caso, lo que haré es plantar yo una falla clandestina y darme el capricho de quemarla la noche del 19, como se ha hecho toda la vida. Ya me veo, de nuevo, redactando un manifiesto clandestino, abriendo nueva web, etc. Por cierto, Diego, que tú debes ser de los pocos que aun me leen, ve reservando el dominio, www.cremaclandestina.com

    De bares, restaurantes y garitos varios, me permitiréis que no comente nada esta vez. Que sólo de recordar cuatro festivales recientes me desconcentro y me salgo del camino. Pero vaya, haber habría para contar, y no poco, después de un verano golfo, golfo. Incluido un viaje de escándalo con toda la familia por la Londres olímpica y el norte de Inglaterra y Escocia, medalla de oro en whiskies de malta incluida.

    Y poco más, Pepe, mi hijo anda por San Carlos de Bariloche, trabajando un mes en el paraiso, digo en La Sirenuse Lake Suite Hotel, Macarena y Mar bien, de lujo.

    Che, que todo bien, que sólo queda que Alicia le pegue otra paliza  a la p.enfermedad, que ella puede y es capaz, ninguna duda al respecto, para que la vida vuelva, de verdad, a ponerse guapa, guapa, guapa del todo. En cuanto me lleguen unas pulseritas que he encargado con la leyenda «ÁNIMO ALICIA, JUNTOS PODEMOS» os lo haré saber. Seguro que le motiva que la llevemos cuanta más gente, mejor. Un besazo, guapa.

    Ilusionados saludos.

    P.C.: La foto la he tomado prestada de un facebook de esos, de lucha contra el cancer. Ya supongo que no les molestará.

     

     

  • Nacho Braqueais.

    Hola, amigos, muy buenas.

    Sé que a él no le va a hacer mucha gracia, es un tipo sencillo, humilde, que no va por la vida esperando reconocimientos públicos. Pero no me puedo resistir.

    Le conozco de hace muchos años, somos amigos de mucho antes de habérseme pasado por la cabeza navegar ni en una colchoneta de playa. Y, claro, no soy objetivo. Ni ganas, dicho sea de paso. Me parece un pedazo de deportista, unas cuantas America´s Cup le avalan, además de una mejor persona.

    Pero vaya, eso ya lo era hace quince días, hace dos meses, siempre. ¿Cuál es, entonces, el motivo, «Magopepo» de que, de repente, ahora, sin más ni más, te de por publicar este hilo de homenaje? Pues no otro que el de acabar de ganar Nacho, como quien no quiere la cosa, su séptima Copa del Rey. Siete, que se dicen pronto.

    Sí, sí, ya sé que este, especialmente este, es un deporte de equipo, que no las ha ganado el sólo, y tal y tal. Pero, al final, no deja de haber estado ya siete veces en el barco adecuado. Y eso, a ojo, sin entender mucho, muy fácil no debe ser. Y como es mi amigo, que ya lo he empezado diciendo, pues yo entiendo que se merece un aplauso en este blog, que para eso es mío y pongo lo que quiero:

    Por supuesto que sin desmerecer al resto de participantes, a tantos y tantos otros con un palmarés tan brillante o más, a los que ganaron, a los que la disfrutaron, a todos, che, a todos. Pero hoy, con vuestro permiso, yo quiero abrir una botellita virtual de André Clouet Rosé para celebrar «la séptima de Nacho».

    Os dejo, por último, una relajada foto, del verano pasado, a la que le tengo especial cariño:

    Ilusionados saludos.

  • Un día en Formentera.

    Hola, amigos, muy buenas.

    Os cuento el día de descanso del Trofeo Ifach, Calpe-Formentera-Calpe que corrimos la semana pasada con el «Jambo». Más que nada para que veáis que las regatas de altura pueden llegar a ser ciertamente exigentes. El jueves habíamos navegado de ida, todo el día. Llegamos a la isla alrededor de las once de la noche, arranchamos barco, cenamos y nos dimos un garbeo por el Tipic, un muy recomendable garito en Els Pujols. Pero el lío grande vino el viernes. ¡Ay, el viernes….!

    Ahí va, un día en Formentera:

    Desayuno en San Francisco y a las 10:30 masaje en el Es Mares, Hotel & Spa.

    Primeras cervezas en Illetes, en El Pirata.

    Paseando, como quien no quiere la cosa, a comer al Moli de Sal. Piper Hiedsick Rosé, gambas frescas y la inconmensurable, la espectacular, la soñada langosta frita. Si no la has probado, no tardes. De escándalo, con sus patatitas, sus ajitos, sus pimientitos. Tras dos repeticiones, el camarero te ofrece freir unos huevos en el aceite que quedó. Ni se te ocurra negarte. Luego el tradicional souflé, con su merengue bien flambeadito. Cafés, un buen puro (sí, sí, sí dejan, al menos dejaron el viernes pasado), primer gintonic y, sin más trámites ni dilaciones……….

    …..segundo gintonic en el Tiburón.

    De ahí a Cala Saona, al chiringuito de arriba a la izquierda, «al de los mojitos». De locura de buenos, con sus dos azúcares y dos rones, bien agitados. En ese momento estás ya poco menos que en el Paraiso, hablandole de tú a la vida.

    Antes de que den las ocho te conviene estar en la carnicería del pueblo de San Francesc. El dueño, amabilísimo, comparte contigo unas cortaditas de sobrasada picante, unos taquitos de queso artesano y un poco de pan. Relajadamente, sobre el mostrador de la carnicería, como quien no quiere la cosa, con unas latas de cerveza, heladas, de una nevera que tiene por allí. De paso le compras alguna más que te envasará al vacio. La meriendita soñada.

    Cruzas al italiano de enfrente. Sigues con una tabla de quesos, ahora italianos y dos tonterías más de picoteo, con una botella de Brunello de Montalcino de cuando abrió el garito. Como nadie se las pide, las está saldando. Para flipar.

    Y ya solo te queda instalarte en una buena mesa del Blue Bar y tertuliar con gente querida hasta las tantas de la madrugada, gintonic va, gintonic viene, oliendo a mar, respirando mar, escuchando mar, disfrutando un poco.

    Y al día siguiente todavía esperan de uno que trime el spinnaker medio decentemente de vuelta a Calpe!!! Anda ya, bastante hicimos el sábado con volver sanos y salvos. Con viento por la aleta, spi arriba hasta cuatro o cinco millas de Calpe, en menos de diez horas estábamos en puerto.

    Del resto, carreras, toros, falla, magias y demás, otro día.

    Ilusionados saludos.

  • Spinnaker.

     

    Hola amigos, muy buenas.

    Una entradita rápida para contar que ayer dimos un pasito más en ese proceso de formación y disfrute marineros, a partes iguales, que llevo entre manos desde hace un tiempo. Ayer salí con mi amigo Fede a pasar un día en el mar, desde Denia, sin ideas preconcebidas ni planes trazados de antemano, un poco a ver qué salía.

    También, para qué negarlo,  a ver cómo se portaba la p.costilla.

    Día precioso, ya desde la mañana vientos sostenidos, constantes, levante de entre 10 y 12 nudos, navegamos de ceñida, a placer. Poco a poco el viento va rolando a sur y, además,  se va montando el térmico, el Lleveig. Cerveza va, emnpanadilla viene, solecito, vamos soñando una travesía a Tabarca este próximo verano. Más cervezas, echamos de menos a las chicas, qué a gusto estamos navegando, escoraditas guapas, piques con un par de grandullones que andaban por allí.

    Como si tal cosa estamos ya en Cabo San Martín, nos damos la vuelta, son las cuatro de la tarde, hay que volver. La Bahía de Javea por babor, el Mongó y el Cabo San Antonio delante y, de repente, un impulso, algo que llevaba dieciseis meses esperando hacer, desde que compré el barquito, el momento tan anhelado: «Fede, ahora o nunca». Me meto en la cabina y subo con la maniobra del spinnaker, la monto (a muchos os parecerá una tontería, pero haber sido capaz de montar la maniobra del spi yo solito me enorgullece un poquito, hace un tiempo me hubiese sonado a chino), disfruto de ver mi precioso tangón de madera en su sitio, orgulloso, esperando, por fin, trabajar y no dentro del barco como si fuese un mueble o un chisme de decoración. ¡¡¡¡¡Arriba!!!! Lo izamos, navegamos, ¿trasluchamos?, trasluchemos, ya puestos. Sin problemas, como si no hubiésemos hecho otra cosa en los últimos meses. Doblamos el cabo, spi arriba. Prácticamente hasta Denia. No entramos con él a puerto porque no se debe, porque hubiese sido un vacile improcedente, innecesario, pero hasta media milla de la bocana sí.

    Che, la navegación soñada.

    Más cervezas.

    Por no hacerlo mucho más largo, que ayer fui feliz. Y que me apetece contarlo. y que para eso tengo este blog, que es mío.  A quien no le guste, que no lea.

    Ah, y que hemos aprobado el examen de Patrón de Yate. Y sin pinganillo.

    Ilusionados saludos.

  • Pakea.

     

    Hola amigos, muy buenas.

    Decíamos ayer…

    A modo de reentree os cuento mis correrías náuticas de  esta última Semana Santa, en la que he disfrutado como un enano navegando a bordo del «Pakea», un precioso Imoca 60 (un barco de carreras, un «Formula 1» del mar, aclaro para los no iniciados). Aunque por el nombre se pudiese pensar en una navegación tranquila, relajada («Pakea» = «Paz», en euskera), nada más lejos de la realidad. Un Imoca 60, incluso uno con sus añitos, como éste, es adrenalina pura, sus reacciones son como las de un barco de vela ligera, pero claro, a lo bestia. Su velocidad, su aceleración, su energía, la fuerza que transmite, son espectaculares. Navega por encima del viento real, en varias ocasiones hemos ido dos y tres nudos más rápidos que el viento, che, una pasada.

    Me inscribí por Internet, un poco a la aventura, sin conocer de nada al patrón, Javier Ugalde, gran tipo, navegante solitario con decenas de miles de millas atrás, tranquilo, siempre con la situación bajo control, transmitiendo confianza, como se espera de un buen patrón. Y, además, sencillo, humilde, sin dárselas de marino estrella, ni de nada parecido. Suele ocurrir con la gente que de verdad sabe de algo. No conocía tampoco al resto de la banda, al equipo que, por culpa de un muy recomendable garito, acabó siendo bautizado como «Tijuana Team»: Josemi, amigo de Javi, también de Guetxo, vasco tranquilo, relajado, amable, pero ojo con él, lleva dentro un tipo duro, con determinación y caracter; Ricard, barcelonés, patrón profesional, montañero, soñador, enamorado de las estrellas, amante de la magia (anda que no ha disfrutado el Mago Pepo estos días, con un par de barajas, un lápiz, dos pañuelos, un cabo y poco más), se va a hacer cargo del «Pakea» mientras esté en Barcelona; Andy Gaiger, alemán, vive en Sitges, gerente de Select Sails, una velería muy recomendable, ex-alumno del Colegio Alemán de Valencia, hijo de uno de los mejores profesores que he tenido nunca y con el que ya compartí una paella en Rocafort hace treinta años (para que luego digan que el mundo es un pañuelo, que coño pañuelo, lo que es es un confetti); Mathias, «Pope», muniqués, del mismo Munich, un tipo tranquilo, espiritual en el buen sentido, quiero decir, con una rica vida interior, sensible, tanto a la caña del barco cuanto a las emociones de la mar, el viento y la cerveza y, por último, Horacio, madrileño, apasionado del mar y promotor de un club de vela con el que navegan por toda España, desviviéndose por hacerte un favor en todo momento, con un precioso Hanse amarrado en Puebla de Farnals, dicho sea de paso. En definitva, un extraordinario  grupo humano para una fantástica experiencia, «La Ruta de la Sal».

    Hicimos la versión Norte de la regata, Barcelona-San Antonio de Portmany, 140 millas. Salimos los últimos, fuera del tiempo establecido, un par de millas por detrás de toda la flota -el porqué queda para otro día, para ser contado en privado, con unas copas y unas risas. Y en un par de horas navegando a placer, con viento por la aleta de 10-12 Kn., nosotros a 13-14 kn. adelantamos a prácticamente toda la flota, más de cien barcos en un slalom desbocado, loco, salvaje, impresionante. Nos pusimos más o menos a la altura de los primeros, disfrutamos, fuimos felices. Luego, ya de noche, el viento fue rolando, Murphy nos rompió el genova ligero cuando todavía nos hubiese sido útil, luego se encargó de que no dejásemos de tener el viento de proa, bordos y más bordos, inetrminables bordos, el barco ciñe, sí, claro, pero la ceñida no es su rumbo preferido. Al final, ya de día, con la costa de Ibiza a la vista, tuvimos vientos muy respetables, alguna racha llegamos a ver de 30 nudos de real, rizados, olas de consideración, escorados, muy escorados, por momentos hasta  50º de ángulo, que se dice pronto. En esos momentos vas allí arriba, miras abajo, la mar pasando de alante atrás a toda velocidad, rociones, olas por encima, olas por todas partes, miras abajo, digo, y entre acojonarte del todo o limitarte a disfrutar, más te vale elegir lo segundo.

    Llegamos a San Antonio tras 25 horas de regata, 27 de navegación desde que zarpamos de puerto, cansados, sí, pero felices y contentos. Mis objetivos eran básicamente dos, disfrutar y seguir aprendiendo, en este mundillo al que acabo de llegar. Ambos los doy por superados con matricula de honor. Lo que siguió luego, en los dos días en la isla, queda dentro del barco, no creo que a nadie interese, digamos que nos aburrimos como ostras.

    Y que me pegué una respetable galleta, subiendo a bordo para el regreso el domingo, con resultado de una costilla fracturada. Lo que no deja de ser, en el fondo, un gaje más  del oficio, algo asumido y que en nada empaña lo feliz que he sido estos días.

    Os dejo el enlace a un video precioso, que transmite mucho mejor que yo lo que es el «Pakea» y da una idea de cómo lo hemos pasado a bordo:

    watch?v=XG9rm8BDVxI

    Hacia el minuto cuatro del video se ve como adelantamos a un velero que parece que estuviese parado, cuando en realidad iban a siete nudos. La que ellos, los del otro barco,  llamaron «La avancada del segle» (o como se escriba en catalán, siento ser tan paleto).

    Ahora ved el video que grabaron los del otro barco, es increible como se nos ve llegar, cómo les adelantamos y cómo nos alejamos, todo en menos de un minuto:

    watch?v=CI4tmInGmQA&feature=email

    ¿Es o no es una pasada?

    Resumiendo, que ha sido un lujo lo del «Pakea».

    Y que con una costilla rota, de momento tengo por delante cinco semanitas reposo + reposo, sin navegar, ni torear, ni correr, ni hacer judo, ni ná de ná de todo lo que nos gusta. A ver si por lo menos escribo un poco más.

    Ilusionados saludos.

  • De Marsella a Miami con el pequeño Tara Tari.

    Hola amigos, muy buenas.

    No sé si os había llegado a contar que el «Magopepo» está en Valencia, amarrado en la Marina Real Juan Carlos I. Lo subí desde Denia hace unos días, navegando, con Fede, un buen amigo. Fantástica relajada travesía. Pues bien, estos días tengo el honor de tener como compañera de amarre, en mi mismo puerto, a Capucine Crochet, una francesa de caracter, una joven de extraordinaria determinación que está haciendo la travesía de Marsella a Miami con un velerito construido en yute, chiquitín, poco menos que un chinchorro, las crucetas del palo son dos muletas, de esas de ortopedia, las velas unas lonas de camión. Con él va a cruzar el Atlántico, que se dice pronto.

    Ved, ved que no exagero:

    ¿Es o no es alucinante? Esta tarde, mientras le hacía cuatro fotos, me sentía como cuando de crío desmontaban el circo de delante de mi casa. Soñaba que me iría con ellos, dejaba volar la imaginación, aventuras, trapecios, yo metido en la jaula dominando tigres, haciendo magias, en fin, qué os voy a contar que no sepáis. Luego ellos se iban, claro, y yo me quedaba. Y empezaba el cole, la rutina, regresaba la cruda realidad. Pero chico, algo de aquellos sueños debió afectar alguna neurona, porque esta tarde, lo digo en serio, me he vuelto a sentir igual. Dios, qué envidia de la gente que es capaz de perseguir un sueño con esa determinación, cómo admiro a quien es feliz poco menos que con nada, con su bote y sus estrellas, sus muletas y su mar. Capucine, amiga, no es solo el amor por la mar que tenemos en común, no, es el amor por los sueños. Y eso, queramos o no, eso son palabras mayores.

    Admirados, ilusionados saludos.

    P.C.: No os perdáis el bar de copas que me han abierto justo delante del despacho, «Clandestino Bar». Así, ¿ cómo quieren que trabaje uno, que haga régimen, que se porte bien, que se cuide? ¿ Es o no es mala leche?

  • Última hora.

    Hola amigos, muy buenas.

    Dicen de ella que es el monumento más fotografiado de Dinamarca. Verdad será, si lo dicen. Yo, de momento, me he limitado a tomar prestada una de tantas para iluminar un poco esta entrada.

    El lunes, anteayer, se me cruzaron los cables, se me alborotaron las neuronas de las grandes ocasiones. Estaba leyendo la crónica del 7º Reto Ironman de mi amigo Pedro Esteban, «Xelvatico», Niza 2011, y cuanto más iba leyendo, más difícil se me hacía apartar de mi ese cáliz. Fue llegar al final, cuando dice eso de «…dirijo mi sueño hacia Copenhage 2012», y ya no pude aguantarme más. Uno no lleva un tatoo en el hombro sólo para que le pregunten en verano, no. Disfruté en 2007, en 2008, en 2009 compartiendo sueños Ironman con Pedro y con él voy a reencontrarme con el placer de recorrer esa incomparable recta de meta, tras 13, 14 o 15 horitas de natación, bici y maratón, si Dios quiere, en compañía de los nanos. Y juntos, con Mar y Mª Carmen, en cuanto termine el tririquitran, tran, tran, ese, vamos a poner patas pa´rriba una ciudad que hace tiempo no visito y que, en su día, me enamoraba. Copenhage, el sur. Sí, sí, aunque parezca paradójico, Dinamarca es el Sur y su capital es el Sur concentrado, en estado puro. Una vez más, Pedro, gracias por recordarme que el cielo está ahí, en la mismísima puerta de salida del infierno. Querías retos, querías zanahorias, querías caldo, toma, dos tazas (MiM + Ironman).

    Por lo demás, ya que estamos: la regata del sábado se celebró, pero con tan poco viento que, al final, tras un par de aplazamientos y una salida que no hubieran debido dar, ni los del Comité saben si toda la flota entró fuera de control, lo que equivaldría a una descalificación colectiva o, como intentaron «colar» a última hora, la suspendieron tras su celebración. Bueno, es lo mismo, echamos una agradabilísima mañana en el mar, con Julio, Walter, Fede y Juanjo. Y luego unas buenas cervezas, soñando planes naúticos para 2012. ¡Será por planes!

    Voy entrenando medio bien, a ratos casi bien del todo. El lunes, sin ir más lejos, en plena euforia mental, nada más darle al «enter» de la inscripción de Copenhage, me bajé al río para 55´seguidos, sin parar a andar ni a descansar, incluyendo dos subidas a la colina mirador, dos subidas a las gradas del parque de cabecera, dos kilómetros con cambios de ritmo, algunos fuertes y poderosos y un ratito de fartlek. Che, casi como en los viejos tiempos.

    Y digo yo, para que ando robando fotos de sirenitas, si aquí mismo, en el blog, tenemos una que, aunque muy vista, expresa tan claramente la felicidad esa que quiero volver a sentir:

    Como diría un buen amigo: Ni cien mil palabras más.

    Ilusionados saludos.

  • 38/46

    Hola amigos, muy buenas.

    La foto es de la salida de la Media de Valencia, hace cinco semanas, pero bien podría ser de la Maratón del domingo pasado, la trigésimo octava en mis cuarenta y seis años.

    Había dedicado mucha ilusión, bastantes horas y algunos eurillos a coordinar, definir, contratar y patrocinar el programa de animación de la carrera y no me apetecía perdérmela. Lógicamente, con 90,8kg. y sin un entrenamiento adecuado, bueno, ni adecuado ni sin adecuar, en realidad, era evidente que iba a sufrir como un perro, los milagros son en Lourdes. Pero bueno, ya está terminada, una más. 5h.25´no son, obviamente, una gran marca, pero me «salvan la temporada 2011». Y, además, suponen casi dos horas menos que la inmediatamente anterior, la de Atenas 2010. En resumen, que está bien, que estoy contento.

    Por lo demás, dado el evidente abandono que sufre este pobre blog, al que, que me conste, le deben quedar ya sólo dos lectores, mis fieles amigos Antonio y Eduardo, no me ha sido difícil releer la última entrada, la de las zanahorias. No deja de ser curioso ver, con perspectiva de unos cuantos meses (reitero disculpas por el abandono), lo que uno se proponía como objetivos y dónde estamos. Vamos por orden:

    a) Maratoimitja 2012: Sigue siendo, efectivamente, hoy por hoy el gran reto deportivo y la motivación para intentar adelgazar de verdad -estoy a punto de ver el 8 por delante en la báscula-, clara condición sine qua non para hacer un papel medio digno en mayo.

    b) Toros: La del 2011 ha sido, de largo, la temporada que más hemos disfrutado Mar y yo en los últimos años. Nos hemos visto todas las corridas de Valencia y, además, hemos viajado bastante por toda España siguiendo al maestro Manzanares ¡¡Qué pedazo de temporada se ha marcado!!, pero no sólo (3xMadrid + Goyesca de Ronda + Alicante + Gandía + Chelva + Albacete + Castellón). A lo que hay que añadir unas cuantas clases tomadas en la Escuela de Valencia y alguna becerrita que otra toreada con los amigos. Las dos últimas, una del Sierro, la otra de Torrealta, hace tan solo dos semanas. Os dejo un par de fotos chulas:

    Esta primera, a la vaca del Sierro, un derechazo largo, estirándome con ella, dándole salida. Es cierto que la muleta no se ve planchadita, mona, pero el conjunto del muletazo sí me parece que transmite fuerza, dominio.

    Che, que me gusta, y como el blog es mío y, de momento, lo leen dos y son amigos, pues la cuelgo y a quien no le guste, que no mire.

    La siguiente es con la vaca de Torrealta, transmite más sensación de relajación, de estar a gusto:

    Lo del festivalillo benéfico-fiesta para amigos-o lo qué sea que comentábamos allá por junio sigue en pie, dejadme que termine de ponerme fino, que entrene un poco más, que termine de verme en condiciones y lo organizamos. ¿Para febrero/marzo, quizá?

    c) Vela: Me proclamé Campeón de España de Vela Crucero RI con el «Cuadernos Rubio» en el campeonato celebrado en septiembre. No me preguntéis cómo, de repente me vi inscrito con una tripulación de altísimo nivel, semi-profesional en el barco ganador. Son cosas que pasan, es como si juegas a futbol en regional preferente, un día aparece por tu casa Leo Messi, le haces un arroz de langosta y a la semana te ves en el once titular del Barcelona ganando la final de copa en el Bernabeu. En mi caso, el Messi del ejemplo es un buen amigo, Nacho Braqueais, regatista de élite, profesional de prestigio mundial y lo de la paella de langosta en Denia, con todo lo que suelen conllevar, obviamente, no es sólo una metáfora. Ni que decir tiene que flipé en colores, que disfruté como un enano y que todavía no he bajado de esa nube deportiva.

    d) Judo: Lo del examen de cinturón  negro, con Pepe, sigue en pie, pero para el próximo verano.

    e) Teatro: lo del Tenorio, finalmente, no cuajó.

    Podría estar una semana escribiendo, además, sobre viajes (Colombia+Argentina en agosto, memorable), amigos, comidas, garitos, vinos, magias y demás, pero por hoy será suficiente. A ver si no pasan cinco meses hasta la próxima entrada.

    Ilusionados saludos.

  • Zanahorias.

    Hola amigos, muy buenas.

    Que los orígenes de la zanahoria se pierden en los tiempos, referencias hay de su cultivo hace tres mil años, lo de su riqueza en carótenos que el hígado transforma en no sé qué vitamina, lo de la vista, incluso lo guapa que se pone la gente al consumirlas con regularidad, siendo todo ello cierto (o no, vaya Vd. a saber) no hubiesen motivado nunca una entradita en este abandonado blog. Ahora bien, su utilización al extremo de un palo puesto por delante de un burro para evitar que se pare, siquiera sea metafórica, es el socorrido chascarrillo que hoy la trae por aquí.

    En este caso, como tengo la ventaja de que yo mismo me hago de arriero y de burro, pues además de la grande, de la principal, la de la zanahoria modelo maratoimitja de 2012 que os conté en la entrada anterior, me voy poniendo otras en el camino según me va apeteciendo, más a corto plazo, más variaditas. Por ejemplo y sin ir más lejos, la del pasado viernes, marcha nocturna de montaña, 18km., por el Montduver, con el socio, Josep1. Primer dorsal que me ponía desde la maratón de Atenas (octubre del año pasado). Bien, tranquilos, de paseo, disfruté mucho de la noche, de la luna llena, de la compañía, de las sensaciones de estar esforzándome un poco, medio en serio. Que nos costase cuatro horas es, a estas alturas, lo menos importante.

    Las pasadas tres semanas se han cerrado con 14, 12 y 11 puntos del «método Pepo» de entrenamiento. Ya sé que parecen pocos, que el mínimo semanal me lo puse yo mismo en 15, pero bueno, en conjunto no va mal. Una cosa es hacerlos de boquilla y otra cumplir luego uno con sus obligaciones. Las tres han terminado con cinco o seis días semanales de salir a correr y con cuatro o cinco días por semana de portarme bien con la comida. El resto alguna sesioncilla de gimnasio y algún día suelto de escaleras. No son grandes logros, pero yo estoy contento, ya me voy encontrando un poquillo mejor. El entreno standar, la media horita por la playa, ya nos da para algunos metros más que al principio, las paraditas a andar son ya solo de un minuto, che, poco a poco, nadie dijo que fuese a ser fácil. En el peso estamos ya por debajo de los 98 (97,400 el viernes, mañana veremos qué ha deparado un fin de semana un poquito apartado del camino), y bajaaaaando. Resumiendo, que no va mal el tema.

    Otras zanahorias que me he ido colocando estratégicamente por el camino, para que no sea todo maratoimitja en esta vida:

    a) En lo taurino, seguir, en realidad más bien retomar, las clases en la Escuela de Valencia los viernes por la tarde, echar un par de tentaderos con Fernando Navarro después del verano y anunciarme, medio en serio, con algún fin benéfico, en una fiestecita que espero organizar para los amigos después del 20.11.11. También para eso vendrá muy bien estar en un peso digno, con unas hechuras medio presentables.
    b) En lo deportivo, tomarme muy en serio como primer objetivo ambicioso, la maratón de Valencia, 20.11.11, en cuya organización, además, he vuelto a comprometerme seria y activamente. Entre tanto, ir haciendo alguna carrerita de broma, por ejemplo la de las playas de Valencia el viernes 8 de julio será la próxima. A partir del 22 de agosto cumplir a rajatabla el plan de entrenamiento que cada semana me señale Miguel Rubio, mi viejo entrenador de cuando las 3h.33´de 2003, con el que me he comprometido para esta preparación.
    c) Participar con el «Jambo» en la próxima edición de la Giraglia Rolex Cup, una de las tres o cuatro regatas más importantes y prestigiosas del mundo. El barco ya está inscrito, ahora falta ganarse el puesto, que el patrón nos seleccione. Tampoco para eso molestará haberse quitado veintimuchos kilos.
    d) Lo del examen de cinturón negro de judo, en diciembre. Pepe sólo acepta examinarse conmigo si pesamos más o menos lo mismo. Hombre, lo mismo, lo que se dice lo mismo, no será, pero bueno, como estoy ahora, desde luego, el nano dice que ni lo sueñe. Y con razón.
    e) Y, por útlimo, única para la que supongo que el peso no es tan importente, representar con toda dignidad un Tenorio clásico, inmortal, con los amigos del grupo de teatro de ex-alumnos del Colegio Alemán el próximo noviembre.

    Vaya, que aburrirnos no nos vamos a aburrir.

    En el corto plazo destacaré que el miércoles, pasado mañana, me escapo a Alicante, a ver a Manzanares con Morante y que el viernes, sábado y domingo los voy a pasar con Mar navegando a bordo de una goleta impresionante, la de la foto de arriba, la Tirant Primer de la Generalitat Valenciana, aprovechando un curso de navegación de altura que ha montado la Federación valenciana de Vela. No me diréis que no es una preciosidad de barco.

    Ilusionados saludos.

  • Jambo

    Hola amigos, muy buenas.

    El velero de la foto es el «Jambo», un First 36.7, auténtico fast design racer diseñado por el neozelandes Bruce Farr cuyo armador y patrón, Julio Sánchez, extraordinario navegante, buen amigo, mejor persona, ha tenido la osadía de incluirme en su tripulación para disputar el Campeonato de España de Regatas de Altura.

    La primera, la del debut, la que se supone que nunca se olvida, la «Torrevieja-Formentera», 112 millas, la corrimos la semana pasada. Salimos el jueves a las 11 de la mañana, salida perfecta, por Tabarca pasamos los segundos de la general, seguimos muy bien clasificados toda la tarde, cayó la noche y el grueso de la flota se convirtió en unas lucecitas que nos seguían a lo lejos. Por momentos llegué a soñar que la ganábamos. Luego se impuso la cruda realidad, íbamos cortos de tripulación, sin poder establecer guardias y turnos de descanso, cometimos un par de fallos, yo todavía tengo mucho que aprender, bueno, al hacerse de día, por arte de birlibirloque los que iban detrás habían pasado delante. Las últimas ocho o diez millas fueron realmente emocionantes, recortándole al «Pulpo Negro» más de media milla, grado a grado, metro a metro hasta llegar a la línea de llegada, Faro de La Sabina en plan foto finish. Al final terceros de clase (R-2), quintos de grupo (R1+R2) y décimos en la general (de un total de 19 embarcaciones).

    Llegamos a eso de la una del medio día del viernes. Ducha, cervecitas, picoteo y, sin más trámites, directos con Julio, el patrón, Carles y Luis al paraiso, digo al Tiburón, un espectacular chiringuito sobre la playa de Illetes (¿Porqué hay gente que se va al Caribe, joder?) donde enseñamos a la camarera a preparar gintonics como dios manda. El sábado alquilé una Vespa para darme unas vueltas por la isla, Cabo Barbaría, compras de recuerditos para Mar y los nanos, etc., comida de clausura y entrega de trofeos en un impresionante Beach Club en Mitgjorn y zarpamos de regreso a Denia. No sin antes fondear frente al Tiburón, darnos un bañito de despedida y bebernos una botellita de cava mientras pensábamos que, oye, que casi mejor que sí, que se sigan yendo todos al Caribe.

    Las próximas serán la «Calpe-Formentera-Calpe», la «Cartagena-Ibiza» y la «Diana de Oro» en los tres primeros fines de semana de junio. Ya os conatré.

    Por otro lado, y cambiando de tercio: Sigo poco a poco con los entrenamientos taurinos. Hace un par de semanas volvimos a torear una vaca, extraordinaria, en compañía de Fernando Navarro. Aquí me tenéis:

    Y, ya que estamos, comentar que mañana, miercoles, y el próximo viernes, me escapo a Madrid a ver a Manzanares. Que vaya la que lio el tío en la Feria de Abril, menos mal que la entrada anterior, la de «ayer, hoy, siempre….» la escribí antes. Ahora, tras lo de Sevilla, de repente, se han convencido todos a la vez. A ver si hay suerte mañana y reventamos Las Ventas.

    De lo otro, lo de las carreras a pie, de momento poco que contar.

    Ilusionados saludos.