Finisher Ironman Switzerland 2008.

Hola amigos, muy buenas.

 Ya contaremos la carrera con algun detalle cuando volvamos a casa, el sabado. O no, ya veremos. Hoy solo queria dejar constancia (sin acentos, eso si que en Suiza no se estilan) de que ayer volvi a sentir esa sensacion tan adictiva, que tanto me gusta. La de cruzar la linea de meta de un IM con Pepe y Macarena de la mano, felices, sonrientes, orgullosos, satisfechos, embriagados de felicidad.

Para las circunstancias hice la carrera perfecta, pero esa ya os la cuento otro dia. Hoy nos quedamos con esa imagen, Pepe que, tras haberme animado, junto con Mar, Macarena y mi madre a lo largo de todo el dia, imaginad 15 horas bajo la lluvia, sabe que es la ultima vuelta. Ellos se van hacia meta. Ya en la vuelta anterior de la maratona me ha acompagnado unos metros. Ahora sale hacia mi, en contradireccion, a mi encuentro, km. 41,5. Esta loco por entrar conmigo. Si el supiera que yo lo estoy mas, que visualizar ese momento es lo que me ha dado fuerzas para salir del lago, para no bajarme de la bici, para comerme todo el frio del mundo, toda la lluvia de Suiza, todos mis miedos e indecisiones, si el supiera que solo por volver a vivir esos minutos eternos lo he dado todo, si el supiera que se me saltaban las lagrimas sobre la bicicleta solo imaginandomelo….

Macarena es menos expresiva, se le nota menos, es mas discreta, hay que pedirle que salga de detras de la valla. Una milesima de segundo despues se le ilumina la cara, se pone a mi izquierda y, muy despacito, disfrutando los tres, saboreando el momento, nos damos el capricho de compartir la gloria. Estoy bien seguro que el dia que yo no este por aqui, que espero que sea tarde, ya se entiende, uno de los recuerdos que les quedara de su padre sera ese, el de una lluviosa tarde en Suiza, en la que vivimos juntos una emocion incontrolada.

De Mar y mi madre no hace falta que diga nada, claro. Vernos a los tres por esa alfombra supongo que tambien les debio tocar alguna fibrita.

Lo dicho, felicicidad en vena, pura, sin cortes ni aditivos, solo felicidad.

Orgullosos saludos.

» 22 Comentarios

Alea jacta est. Y -XXXI-

Hola amigos, muy buenas.

Son las doce y pico de la noche y llego ahora a casa, tras un día demoledor. Podría contar que el domingo y ayer, lunes, descansé. Mejor dicho, que no entrené. Que hoy he trotado media horita por la playa, de buena mañana y luego he tenido un día demoledor (¿lo había dicho ya?). Podría referir el penúltimo exceso gastronómico en “El Alto de Colón”, quizá a la vuelta os hable de ese garito con más detalle.

Pero no. Hoy no procede.

Hoy quiero simple, lisa y llanamente, dejar pública constancia de mi agradecimiento. De mis agradecimientos, si preferís.

Gracias, Pablo, de corazón.  Por los buenos ratos, por acompañarme, discretamente, sí, ¡qué arte!, pero sin dejar de estar ahí cada vez que ha hecho falta. Que, quizá, sin tu ayuda también hubiese podido hacer no se qué o no se cuántos, pues no sé, quizá, o no, pero no se trata de eso. Se trata de algo más que de simple ayuda, hablamos de mucho más que planes de entrenamiento, hablamos de relaciones humanas, de las especialísimas, gratísimas, reconfortantes sensaciones que le provoca a uno saber que el camino no lo recorre solo. Dicho de otro modo, los planes, con perdón, me la refanfinflan, sin embargo sin tu presencia no me imagino afrontando ningún reto futuro. Lástima que “Casablanca” esté tan sobadita, si no lo del inicio de una gran amistad aquí podría quedar bien. Sepas que una de las razones por las que me pienso batir el cobre el domingo es para que, de alguna forma, te lleves una buena alegría cuando te llame antes de cenar. De cenar yo, quiero decir, claro. Lo dicho, P, amigo, un abrazo.

Vanessa, amiga, permiteme que también a ti te recuerde en este momento con especial agradecimiento. No sé muy bien porqué coño (con perdón) a partir de abril dejamos de nadar juntos. Entre Ronda, que empecé a bajar a la playa, lo poco que me gusta nadar, tus horarios, los míos y demás, la cuestión es que no hemos completado este ciclo juntos. Pero eso no obsta para que te siga reconociendo, para que te siga recordando cada vez que me meto en el agua, para que si el domingo salgo vivo del puto lago mi primer pensamiento, todavía con el neopreno puesto, sea para ti. Lo poquito que sé nadar, no me cabe ninguna duda, es mérito tuyo. Y tengo  la impresión de que también tú te alegrarás cuando te llame y te diga que ya van dos tris de esos larguitos. Un beso, guapa.

De Mar, los nanos, la gente de mi despacho, el resto de la family y demás, qué va uno a decir. Pues eso, ellos ya lo saben, sin ellos nada tendría sentido. Y, además, sería imposible.

Por último, el millón de amigos, sin exagerar, que de cuando en cuando teneis la amabilidad de pasar por este rinconcito y dejar un comentario, quizá no llegueis a daros cuenta nunca de lo importantes que sois para mi. Decía Serrat aquello de “la mujer que yo quiero me ató a su yunta, pero por favor, no se lo digas nunca”. Yo, en cambio,  sí quiero que lo sepais, que se sepa, que sea público y notorio. No personalizo, que no procede, pero tened todos por seguro que si en Zurich las cosas se torciesen, que no lo harán, las fuerzas para tirar adelante saldrán de recordar las cosas tan bonitas que desde enero hasta hoy mismo me habeis escrito en este blog.

Agradecidos saludos.

» 9 Comentarios

Diario de un triatleta (con perdón) -XXX-

Hola amigos, muy buenas.

 Esto se acaba. Para bien o para mal, vaya Ud. a saber, lo que tenga que ser será, el miercoles nos iremos para Zurich y dentro de ocho días, a estas horas, estaré, si Dios quiere, dándole a los pedales con tanta ilusión, fe y ganas como sea capaz y, si todo va normal -que irá- con una sonrisa de oreja a oreja.

Han sido siete semanas de preparación específica (la próxima, obviamente, no la cuento). De ellas seis buenas, buenísimas y una, esta última, digamos que más normalita. Antes, cuatro meses y medio un poco a salto de mata, varios maratones, Campus de Altea, Macrofondo, poca natación, algo de bici, con la mente, en el fondo, más puesta en los 101 de Ronda (mayo) que en el Ironman del próximo domingo.

El peso, hoy, 85,2. Excesivo, a todas luces excesivo, diez kilos más de los que me gustaría y hubiese debido pesar. Aunque no es menos cierto que son catorce menos de los que pesaba en enero. Al final, como pasa siempre, las cosas son según se miren. Llegué a ver un 84,1 tras los días del sirope, luego se estabilizó la cosa por ahí, por el 84, pero estas últimas dos semanas los nervios, problemillas varios, la ansiedad y demás no me han dejado rematar la faena. Supongo que el día 13 me meteré en el agua con 83-84. Con esos habrá que correr. En realidad no sé cuanto pesaba el año pasado, pero tampoco creo que haya una diferencia sustancial, por ahí estaría también la cosa. Vaya, que poderse se puede. Hubiese sido mejor esto, lo otro, lo de más alla…y si mi abuelo tuviese ruedas sería una bicicleta. A lo hecho, pecho.

TODAS LAS COSAS ESTARÁN LISTAS SI NUESTRAS MENTES LO ESTÁN.

Ya que estamos, os cuento. Ayer, viernes, por la mañana bajé a la playa, nadé un poco (20´, con olas, sin neopreno, ni gafas, ni gorro, ni demasiadas ganas), corrí los 10´de rigor por la arena blanda  (ayer, por cierto, descalzo, costumbre que también llevo idea de ir poco a poco introduciendo) y me di una vueltecilla con la bici de montaña por el paseo marítimo, media horita corta. Por la tarde me fui con la BTT hasta Correcaminos (7km.), masajito y vuelta con la bici, pinchazo incluido.

Hoy, sábado, tocaban dos horas de bici, al final han sido 2h.20´. Me he ido hasta el Mareny de Barraquetes (1h.12´), horchata bien fresquita saludando a unos cuantos amigos que andaban por allí finalizando una Volta a Peu de 7km., lástima no haberlo sabido antes -menuda transición hubiese podido planificarme- y  regreso a casa tranquilo, al tran-tran. Para confirmar que esta no es mi mejor semana hoy, con la cabra, también he pinchado. No había pinchado en todo el año y en dos días, dos.

El resto del entreno previsto para el fin de semana debería consistir en bajarme a la playa o al rio esta tarde, con Macarena, a hacer su entreno para la Pujada al Castell, media horita, o así, alternando andar y trotar, luego ver la forma de salir lo menos perjudicado posible de una cena/fiesta de cumpleaños en Tinto y Oro (la opción de no ir, que era la buena, no me está permitida) y hacer mañana 2h.30´de bici + 30´de carrera a pie.

Ilusionados saludos.

» 7 Comentarios

Diario de un triatleta (con perdón) -XXIX-

Hola amigos, muy buenas.

 Mucho trabajo hoy, mucho stress, mucho lío, muchas cosas que dejar terminadas antes del próximo martes, algunas ni siquiera están empezadas. Pero bueno, poco a poco se irá haciendo todo, detrás del uno el dos.

A las siete de la tarde estaba en casa para empezar el entrenamiento. Tocaban, si no recuerdo mal, solo dos horitas de bici tranquila, incluyendo algun cuestecilla. He salido sin ganas, cansado, desmotivadillo, con la evidencia de que tampoco hoy iba a ser mi día. 32´al Saler (10km.), en la rotonda que hay al salir del pueblo paso de todo y me doy la vuelta, no creo que tenga demasiado sentido ir así, sin ganas, sin disfutar, a disgusto. Llegando a casa me siento mal, no me gusta eso de dejarme los entrenos a medias. No sé qué me pasa esta semana, psicológicamente, de repente, no estoy lo fino que estaba en las últimas seis. El lunes ya me escaqueé, no he bajado a nadar ni un día, hoy solo una horita de bici de lo más cutre, así no vamos a ninguna parte. Ya en casa decido medio arreglar un poco la cosa, me pongo las zapatillas y me bajo a la playa, a correr un rato, por mi cuenta y riesgo. El mero hecho de hacerlo ya me sube la moral, de repente vuelvo a sentirme bien. Al llegar a la playa me regalo diez minutillos por la arena blanda, Sables tribute, está empezando a ser una costumbre. Luego sigo ya por la orilla, junto al mar. Termino disfrutando del atardecer, razonablemente  satisfecho.

Al final, hoy jueves,  1h.08´de bici (20km.!!!!) + 40´de carrera, incluye 2´andando y 10´arena blanda. Menos da una piedra.

Ya de regreso, pasando por La Velería, en la terraza están Mar y una amiga….No sigo que me reñís. 

De verdad que no consigo estar relajado, tranquilo, no sé, estas últimas dos semanas estoy como con una cierta ansiedad, dándole al IM más importancia de la que debería, lo que supongo influirá también en que se haya descontrolado bastante el tema del comercio y del bebercio. No acabo de lograr el punto necesario de equilibrio, distanciamiento, relajación. 

Mañana quisiera madrugar y hacer un entreno a mi aire, lo que me apetezca, bien tempranito. Nadar un rato, volver corriendo descalzo por la orilla, coger la bici, irme a la otra punta de la playa, volver a nadar otro rato, estirar viendo amanecer, trotar otro poco, che, estar una horita y media completamente a lo que vaya surgiendo, improvisando. Ya os contaré si he sido capaz de levantarme a las 6:30.

Ilusionados saludos.

» 4 Comentarios

Diario de un pecador, reincidente, golfo, digo de un triatleta. -XXVIII-

Hola amigos, muy buenas.

Aquí andamos, recien llegaditos a casa, después de una noche tonta. La hora a que escribo esto no necesariamente coincide la que aparece en la cabecera. Si me acuerdo como se hacía, que lo dudo, la voy a cambiar para que aparezca esta entrada como si se hubiese escrito antes de las doce, o sea, todavía el miercoles, día 2. Total, ¿qué son dos o tres horas más o menos en la vida de un fornido triatleta?, ¿dónde van ciento veinte minutillos de más o menos en la dura prepareison del terrorífico Ironman? Pues eso, que las 23:59, exactamente, digamos que no son.

Tras currar de caliente todo el día y correr un rato, (55´), a última hora de la tarde, de ellos 28´por la arena blanda (las neuronas están ya en Sables, qué se le va a hacer)+2´andando+14´por la arena dura, estos fuertecillos+reglamentario baño en el mar+10´de propina, trotando relajado hasta casa, digo que tras semejante proeza nos hemos puesto guapos Mar, Macarena y un servidor y nos hemos acercado a la fiesta de inauguración del que, mucho me temo, va a ser el garito que definitivamente acabe con mi futuro deportivo, con mi despacho y ya veremos con qué más. Tomad nota, “Enópata Arzobispo”, Wine Bar libre de cervezas y humos en la plaza del Arzobispo de Valencia, precioso, elegante, noble, cuidado, detallista, pensado hasta el mínimo detalle, ya veremos, ya, en que queda el tema. Pánico me da. Sólo por disfrutar de las copas en que te sirven ya vale la pena ir. Mañana, de hecho, me ha liado Juan para una cata con unos checos, creo que ha dicho, que vienen a probar siete de las copas. Todas diseñadas por él, a cual más bonita. Sopladas, lo que hoy día es casi imposible de encontrar, modernas, espectaculares.

Hoy sólo hemos bebido champagne. Siempre Andre Clouet, primero el Grand Cru, que ya es una pasada (seis cajas he dejado encargadas para el autobus de Zurich, tres de blanco, tres de rosado, más que nada para no pasar penas a la vuelta), luego ya nos hemos pasado al Milesimé 2000, siete años de crianza en lías, en fin, un champagne espectacular, de 70 pavos (de coste) la botella. Iban que volaban, por cierto.

 Sobre las diez y media la banda se han ido a continuar la fiesta en Isidoro, a tomar pescadito frito. Nosotros, en teoría a casa. De hecho íbamos hacia casa. La idea era ir a casa. Para la niña era tarde, nos íbamos a casa. De verdad. Lo que pasa es que Mar y yo llevamos tantos años juntos que sin hablar, por simple telepatía, nos comunicamos sin palabras. Al pasar junto a “Maipi”, Avda. José Antonio, digo Reino de Valencia, perdón, producto, producto y producto, “sólo eso”, nos hemos mirado y, como digo, sin palabras, cuando nos hemos querido dar cuenta estábamos dentro. Botellita de un muy recomendable Labor del Almadeque, Merlot, 2003 (ya ves Juan, en tu fiesta estaba el bodeguero, si antes lo comentamos, antes cae una) probablemente el mejor merlot de la Comunidad Valenciana. Con una ensaladita de tomate de verdad con anchoas, unas croquetas caseras y unas chuletitas de cabritillo, mínimas, de esas que no sabes si llorar de pena por el cabrito, por que se terminen o de risa por como están de ricas.

Pues eso, golfos, pecadores, tomad nota de ese par de sitios, “Enópata Arzobispo”, mi sitio preferido de hoy en adelante, “Maipi”, un barecito de toda la vida, un clásico.

El entreno, como ya se ha dicho, hoy miercoles, 55´de carrera sin más historia. Si de ayer, martes y del lunes no se ha dicho nada, no hace falta ser Sherlock Holmes para adivinar los motivos. Vamos, digo yo.

Mañana más.

Tendría que haber hablado un poco sobre Sables 09 y sobre la Pujada al Castell de Denia (16.08), pero a estas horas (vosotros no sabeis la hora que es, yo sí) no procede, en próximas entradas ya iremos comentando ambos temas.

Ilusionados saludos.

» 4 Comentarios

Diario de un campeón de Europa (y, de algún modo, triatleta, con perdón) -XXVII-

Hola amigos, muy buenas.

Hasta 1982, en que terminé el Deutsches Abitur (bachillerato alemán, lo que aquí llamábamos, entonces, COU) estudié en el Colegio Aleman de Valencia. ¿Os imaginais la cantidad de buenos amigos alemanes que llevan años, y años, y años, y años, y años, mundial tras mundial, Eurocopa tras Eurocopa, choteándose, sanamente, claro, sin acritud, faltaría más, pero una y otra vez?

Pues eso, querido Försterling, D. Andreas, apreciado Hoffman, D. Franz, etc., etc., si por mano de pecado entraseis por este humilde blog, que nunca se sabe quién le lee a uno, que sepais que mi primer pensamiento, hace un rato, ha sido para vosotros.

Gonzalo Peris, otro crack donde los haya de aquellos irrepetibles años, ha tardado escasamente un par de minutos en enviarme un precioso SMS “Yo soy español, español, español, yo soy español, español, español…” Gracias, amigo. Yo también. Como lo éramos, lo fuimos, cuando lo de Arconada, todos en casa de Itos, la ruleta por un lado, la final por otro, ¡puta decepción!

De verdad que ya tocaba que alguna vez ganásemos los moros.

Bueno, por enlazar con lo de los entrenos, ni que decir tiene que esta noche, en la falla no me he portado bien del todo. O si, según el concepto que apliquemos. He pactado con mi amigo “el Potro”, el encargado de la barra, que tomaría tres cervezas, o lo que fuese, por cada gol de España. Hasta el descanso bien, sin pegas. Luego me he bebido, ya a cuenta del segundo gol, que estaba al caer, tres whisquecillos, luego otro por el título, otro a cuenta de la Eurocopa del 2.016, otro por la bandera, y así hasta que el cabrón del  italiano (¿porqué no ha arbitrado un turco, ya puestos?) ha pitado el final. A partir de ahí nos hemos limitado a celebrarlo sin complejos. Resumiendo, un gran entreno para el lunes post-IM Zurich. Sin duda alguna.

Antes, eso sí, he entrenado, en el sentido tradicional del término, como un campeón.

El viernes: Natación matinal, 40´, con el mar para pocos amigos, con olas muy importantes. De hecho Paz se salió a los 20´, costaba mucho nadar. Por la tarde bici, Valencia-Denia. 3h.50´, de los cuales 3h.40´de bici, pedaleando y 10´parado, hablando por teléfono. Cansadillo del superentreno del jueves, plato pequeño, pocas ganas de sufrir, al tran-tran, con algún ratillo un poco más animado, pero sin alardes.

Sábado: 75´de carrera a pie, incluyendo 3×2´andando en los minutos 20, 40 y 60. En el fondo, algo muy similar al inicio de la maratona (un saludo, Talín) del IM. Luego dos inmersiones, dos, en Las Rotas, Freskito. Una por la mañana, después de correr, la primera desde hace dos años, mi reencuentro con el buceo, otro de mis vicios. La otra, para qué os voy a contar, golfa, nocturna. ¡Cómo mola el buceo de noche! Negro sobre negro hasta que tu foco descubre los colores de verdad, la vida al revés, los peces que de día no están, de repente andan todos por ahí, cazando, che, otro día hablamos de eso, fue espectacular, una pasada.

Hoy, domingo, tocaban 4h. de bici y 50´de carrera a pie. Ayer negocié con el mister un “divide y vencerás”. Me encontraba cansadillo, a lo tonto, a lo tonto, llevo un buen tute a cuestas. Además estaba el tema de los horarios, la familia, la compatibilidad de la vida familiar y la deportiva (con perdón), la  puta Eurocopa, los 24 años esperando este momento, los muchos amigos alemanes y todo lo demás. Le plantee a Pablo la posibilidad de hacer una parte por la mañana y otra parte después de comer. El hombre, que además de buen entrenador -no le quepa a nadie la menor duda- es buena persona -de eso menos aún- rápidamente me dijo que sí, que me lo montase como me diese la real gana. Con lo que hoy hemos hecho:

Matinal: 53´de ralajado paseo en bici por Las Rotas + 40´de entrenamiento con la niña, Macarena, alternando andar y correr despacito al 50%, cambiando cada 2,5 minutos. Por el recorrido oficial de la Pujada al Castell. Con inenarrable baño final en la balsa, limpísima, transparente, azul, fría, escándalosa.

Tras el arroz de bacalao y cebolla (también este merecería un post para el sólo), 45´de siesta y, sin especiales ganas, Denia-Valencia en bici. Record del mundo, quiero decir, de mi vida. A tope, inconmensurable, he tardado menos que nunca (3h.07´, 92km., todo el rato plato grande, todo el raro acoplado, todo el rato a todo lo que daba, salvaje, bestial, el viernes tardé más de media hora más). Pero, siendo eso importante, lo más destacable es lo del tiempo psicológico, el Kairos de los griegos, la sensación de que las tres horas se me han pasado volando, de que cuando me he querido dar cuenta ya estaba en casa. Ni me he enterado. Transición, 26 minutillos de carrera, baño en la playa, poco que envidiar el de la mañana en la balsa y en otros 10´ regreso a casa corriendo, digamos trotando, para llegar a tiempo de ducharme y bajar a la falla para el desagravio generacional, la autoestima colectiva, el orgullo de ser español y tal y tal.

Al final, en fríos números, lo de hoy sería bici 53´+ entreno Maca 40´+ bici 3h.07+ carrera a pie 36´+ 4x cerveza + 5 x JB. Pero os puedo asegurar que ha sido mucho más que eso.

Os quiero.

Ilusionados saludos.

» 8 Comentarios

Diario de un triatleta (con perdón) -XXVI-

Hola amigos, muy buenas.

Tan solo dejar constancia, en lo deportivo, de que hoy, jueves, la vida ha tenido a bien regalarme un entreno bien bueno. Dos horas y media de bici, con Paz: El Bosque-Godelleta-Turís-Alborache-Buñol y regreso, con cuestas para dar, vender y regalar. Subiendolas “sin cadena”, sin usar los piñones grandes, fortísimo. Al terminar la última Paz me ha dado la enhorabuena por lo que, según ella, he mejorado subiendo en este último mes. Calor todo el del mundo, 35º al salir, 33º al regresar. De locura. Pero, de verdad que me he sentido más fuerte que en mi vida. Luego hemos hecho un ratillo de carrera a pie, por la urbanización, ni un metro llano, 27´o subiendo o bajando. Sin problemas. Y maravilloso baño final en la piscina, nadando, pongamos que entre 15 y 20 metros. Lo dicho, un entreno cojonudo. Gracias, Paz, (sé que entras por aquí a escondidas). Como ya te he dicho personalmente, ha sido un placer.

Luego me he ido a darme un masaje y al acabarlo se me agarrotaban, acalambrados, los cuadriceps, como en mi vida. ¡Qué mal lo he pasado! Se ve que esta tarde hemos sudado de lo lindo, lo de las sales, los minerales y tal y cual, che, que por lo visto me he esforzado más de lo que debería y al final mi cuerpo se quejaba. Que se joda (con perdón), total, ya no queda nada.

Aprovecho que más o menos viene al caso y le recuerdo a Paz, a quién le duelen mucho -pero mucho de verdad- los pieses cuando lleva un rato en la bici, una ideilla:

 “Si te hieren las piedras del camino,

sonrie, porque caminas.

Lo importante no son tus pies,

sino tus pasos.”

Pues eso, los cuadriceps lo mismo, que se vayan aplicando el cuento.

Mañana a las 7 de la mañana hemos quedado en la playa para nadar entre 45 y 60 minutos.

Y luego, por la tarde, con tu permiso, Pablo (también a ti te tengo por lector habitual), voy a “retocar” un poco el plan del finde. En vez de correr haré en bici, Valencia-Denia, nos vamos a pasar el fin de semana, de hecho Pepe ya está allí con los abuelos. El sábado quisiera correr bien temprano los 80´ que tocaban mañana, luego bucear con los amigos de Deniamar (será la primera inmersión del año) y por la tarde jugar un par de horas al tenis con Pepe y Diego, nuestro monitor. El domingo trataría de bucear again y, por la tarde, hacer en bici Denia-Valencia con algún kilómetro extra que improvise sobre la marcha + eventual transicioncilla. Ah, y luego ver la final en la falla, claro.

Necesitariamos, por cierto,  un aleman, uno solo, un único alemán, que se viniese a verla con nosotros, a sentarse en medio del Casal y, relajadito, verse el partido. Si sabeis de alguien…

Ilusionados saludos.

» 4 Comentarios

Diario de un triatleta (con perdón) -XXV-

Hola amigos, muy buenas.

Aquí andamos, haciendo lo que podemos. Tratando de que si nos apartamos un poco del camino, que la carne, en el fondo, es debil, sea hasta distancias más o menos reversibles. Dicho de otro modo, toreando al natural las contradicciones del alma, que no son pocas. Acompañándolas, tratando de no forzarla tanto que se termine derrumbando, intentando parar las tentaciones, templarlas y mandar en ellas (como hacía, sin especial esfuerzo, estas últimas dos o tres semanas, que sí he mandado de verdad). Pero, por otro lado, si no se puede, al menos intentando no perder del todo la compostura, acompañar las circunstancias, darles pases sin forzar demasiado, sin que el conjunto de la faena se nos venga abajo, confiando en la enésima resurrección. En esto, en eso de los toros, se acostumbra a decir que quién tiene la moneda la cambia. Pero para eso se ha de estar ahí, en en el camino. Es lo que llevo intentando estos últimos tres días, cambiarla.

El domingo, tras el buen entreno y el cuasi-glorioso 84.1 que, a título meramente testimonial e ilusionante, todavía figura en el post-it de la cabecera (y una inmediata muy simpática comida familiar en “La Cantinella, a tutti-plen) vino el mazazo de lo de Pepe “El Peixero”. Aún no lo he terminado de asimilar. Me jode por Godayla, su amigo, me jode por Ximo, su sobrino, me jode por todos los que de vez en cuando corremos un rato sin más pretensiones que volver a casa más o menos felices. Especialmente mal me supo no poder asisitir el lunes, por el puto trabajo, a su funeral. El domingo cené, supongo que con pocas ganas de andar cuidándonos mucho, en casa de su prima, Alicia, y esposo, mi amigo, compañero del alma, compañero, Josepepe. Quienes, por cierto, hoy andaban también de médicos. Cruzo los dedos, toco madera, etc.,etc.,etc….

Lunes, los 40´de carrera a pie se terminan convirtiendo en “entrenamiento para la Pujada al Castell con Macarena”. Esto es, veinte minutos, veinte, ni uno más, alternando al 50% trotar muy despacito y andar por la playa, esquivando las aproximadamente 200.000 personas a punto de empezar el desenfreno de la noche de San Juan. O sea, a efectos prácticos, digamos que semidescanso. Nada.
Cena en Calabuig. Ni mal del todo ni, por supuesto, bien.

Martes, o sea, ayer, descanso total. Total, total.

Hoy, miercoles, tenía natación y 40´de carrera a pie. Nadar no he nadado, por la mañana no tenía ganas, por la tarde menos. Lo que sí me he obligado a hacer, pese a no apetecerme mucho, ha sido correr un rato por el río. 45´, los primeros 35´de risa, sobre 125-130ppm., los últimos 10´mínimamente más en serio, a 157 de media. Menos da una piedra.

Cena en Casa Montaña, uno de mis clásicos de siempre, con Mar y Macerena, (Pepe está en Denia, con los abuelos). Lo de toda la vida, copa de Möet, botella de Emilio Moro, las tapas habituales, clóchinas valencianas, auténticas, de lujo, anchoas de verdad, montaditos de brandada de bacalao, ensalada de tomate de huerta, ajoarriero, el espectacular solomillo de buey trinchadito con ajitos tiernos, un mixto de queso, Espadán incluido, trufas, cafés, moscateles, che, lo típico. He dejado reservada la sala de catas para montar una buena el jueves 24 de julio, ya de vuelta de Zurich, una cena/cata con un grupo de compañeros/amigos, tras ver a Ponce descerrajar por treintaytantasava vez la puerte grande del coso de Valencia.

Resumiendo, que a ver si mañana, aunque por la noche hay partido de España en la Falla, con pantallas gigantes y todo el peligro ruso del mundo, digo que a ver si mañana, pese a todo, soy capaz de retomar el buen rumbo. Por lo pronto ya llevo la bici en el maletero del coche para rodar con Paz dos horitas y media por El Bosque al medio día, más 40´de carrera a pie. Revisada, engrasada, ajustada, con cadena nueva, manillar más bajo, cámara y cinta de manillar nuevas y, sobre todo, limpia como los chorros del oro, que básicamente para eso la dejé el lunes en el taller, para que me la devolviesen limpita. El resto, como aquel.

Por cierto, ¿Dónde revisan, engrasan, ajustan, renuevan, bajan, cambian y limpian neuronas? Mi peso en vino pago por esa información.

Ilusionados saludos, amigos. ¡Si no fuese, a veces, por vosotros!

Repartios unos cuantos abrazos.

» 3 Comentarios

La vida que nos merecemos -XXIV-

Hola amigos, muy buenas. Por decir algo.

Pepe Alonso nos ha dejado esta mañana. En lo mejor de la vida, sano, deportista, fuerte, disfrutando de un momento familiar, empresarial, social, envidiable, de repente, sin más ni más, al llegar a meta de una carrerita sin más pretensiones, una legua (+/-7km.), ya ves, ha fallecido. Amigo de Godayla, primo de Alicia y Josepepe, tío de uno de mis primeros pasantes, Ximo Alonso, che, una putada.

Su muerte me recuerda, nos recuerda, cosas que por evidentes, por obvias, a veces pasamos por alto mientras dedicamos tiempo, esfuerzo y atención a chorradas, a gilipolleces, a supuestos problemas que no son tales, a complicarnos innecesariamente la existencia, olvidando que ésta, la vida, es prestada, fugaz, efímera, que no tenemos nadie un papelito que nos garantice que mañana estaremos por aquí. Vaya, que si escribo, a veces, lo de “hoy, primer día del resto de nuestras vidas”, no lo hago por poner algo.

“La vida que nos merecemos” es una expresión que asocio al grupo de triatletas que cada año en enero participan con Pablo Cabeza en el Campus que organiza en Pozo Izquierdo. A ver si el año que viene en enero estoy medio en forma y me apunto, que buena ilusión me haría. En algún momento de extrema felicidad, supongo que tras algún entreno exigente, ya relajaditos, quizá con una cerveza en la mano, a la típica frase de “esto es vida” -imaginad, Canarias, enero, solecito, disfrutando como los mengues- alguien contestaría “la vida que nos merecemos”. Y así puede que se acuñase la expresión. Si non e vero, e ben trovatto.

Yo la escuché, por primera vez en el Campus de Altea, comiendo en un paraje idílico, con las cervecitas delante, disfrutando de verdad de la compañía, del ambiente, del momento, de la vida, en definitiva. Alguien la dijo, puede que fuese Toni Cendón (10h.35´hoy en IM Niza, enhorabuena, campeón). Y se me quedó grabada. En resumen, “la vida que nos merecemos” vendría a ser una forma de decir eso de “esto es vida”.

Y sí, es cierto, esos cuatro buenos ratos nos los merecemos, claro que sí, para eso echamos algunas horas de sacrificio, de esfuerzo, de trabajo, de esto, de lo otro y o de más allá. Claro que nos la merecemos. Pero noticias como la de hoy nos recuerdan que, además de merecerla, que sí, claro, deberíamos, también, disfrutarla al máximo, vivir cada día como si fuese el último, exprimir cada instante de felicidad, saborear, disfrutar, disfrutar y disfrutar la vida.

Cada uno como prefiera, como sepa, como quiera, como le guste, pero disfrutadla al máximo, que por aquí estamos -todos- de paso.

La semana, ya que estamos aprovecho y os cuento un poco, ha terminado muy bien.

Ayer, sábado, las tres horitas de bici, impecables, Valencia-Cullera-cuestas varias por la montaña, tratando de subir todo el rato acoplado-Alzira. A las 10 ya había concluido el entreno. Por la tarde renuncié a la verbena de San Juan de la falla. Como el mismísimo Garbanzito en Semana Santa 2007, me sentí.

Hoy, domingo, cuatro horas de bici, con Paz. Arrozales, Cullera, cuestas varias acoplado, mentira piadosa (ella a mi: “el jueves nos vamos al Bosque, para que veas cuánto has mejorado subiendo”) y regreso a Valencia + transición 25´de carrera a pie + espectacular baño en una playa de la Malvarrosa abarrotada de gente.

Otra semana completada prácticamente al 100%. Ya sólo quedan tres para Zurich.

Si Dios quiere. Nunca mejor dicho.

Aunque tristes, sigan siendo ilusionados los saludos.

» 7 Comentarios

Diario de un triatleta (con perdón) -XXIII-

Hola amigos, muy buenas.

Un día más, un día menos.

Hoy, viernes, tocaba natación + carrera a pie, 1h.20´incluyendo dos cambios de 8´a ritmo medio.

La natación me la he quitado de encima ya de buena mañana. Me he bajado a la playa y con 45´seguidos he pulverizado el anterior record de permanencia en el agua de esta temporada. Con muy buenas sensaciones. La semana que viene habrá que intentar hacer un par de días, al menos, de una horita.

La carrera a pie la hemos hecho a última hora de la tarde, todavía con bastante calor. Han sido 45´de ida, por la playa, al trotecillo, calentando, hasta la Ermita dels Peixets, en Alboraya. 3´paseando, para recuperar del calentamiento y, sobre todo, mentalizarme para los cambios. Primer cambio, 8´, muy suelto, no me cuesta esfuerzo ir a 157/158 pulsaciones, los ocho minutos se me pasan volando. Otros 3´de paseo, por mi cuenta y riesgo. Segundo 8´, idéntico al primero, sensación de plenitud. 3´más de recuperación, andando. Decido regalarme un tercero. En el fondo, no hace tanto -o si, bueno, es lo mismo, cuando fuese- corría 42km. a ese ritmo sin despeinarme, total, por ocho minutillos más poco va a pasar. El tercero, sin embargo, no me sale tan bien. Sea porque con la euforia voy algo más deprisa de la cuenta, sea por la calor, los dos cambios previos que se acumulan, pesan o por la p.dieta hipocalórica esta que me lleva a maltraer, la cuestión es que las pulsaciones ya no están tan controladas, se me van todo el rato por encima de 160, para volver a bajarlas he de aflojar el ritmo, che, que no me ha dejado muy satisfecho el tercero. Trotecillo final hasta el Calabuig, donde en menos de lo que se tarda en escribirlo me ventilo dos horchatas grandes y me subo para casa. A contarlo a los amigos, que en el fondo de eso se trata.

Ilusionados saludos.

P.S.: Ya ampliaré la noticia en unos días, pero podeis ir tomando nota, ya es oficial. La 7ª Edición de la Pujada al Castell de Denia será el 16 de agosto. A beneficio de la Fundación Abracadabra. Va a ser una pasada. Plazas limitadas, por riguroso orden de inscripción, como en las carreras importantes.

» 3 Comentarios