Hola amigos, muy buenas.

Ayer, lunes, tocaban 40´de carrera a pie. Llegué a bajar a la calle y todo, vestido de corredor, dispuesto a hacerlos. Pero caía un agua que no veas. Y a mi no me gusta salir a correr lloviendo. Otra cosa es que a mitad de entreno se ponga a llover, eso ha habido veces que hasta lo he disfrutado. Pero empezar ya con todo el aguacero, eso no. Total que descansé, que también viene bien.

 En compensación hoy, martes, que sí tocaba descanso, he madrugado y me ha bajado a la playa a correr un rato. He terminado haciendo los 40´de ayer, incluyendo 6 progresivos de 100m. que he ido intercalando en el tramo de regreso, según me apetecía. Bien, sin problemas, a gusto. Y, por supuesto, bajo la misma lluvia de ayer, o más. Pero bueno, hoy debía estar yo más motivado, o con remordimientos, o vaya Ud. a saber. La cuestión es que sarna con gusto no pica, dicen.

Un par de buenos datos: ayer comencé un periodo de ayuno, a base solo de sirope de savia. En principio van a ser, como mínimo, digamos “garantizado”, cinco días, hasta el viernes, incluido. Sábado y domingo sí comeré algo, en plan muy muy sano, fruta, ensaladas y un arrocito el domingo con los amigos que quieran pasarse por casa tras el tri de Denia. Sin alcohol, ni aperitivos, ni dulces, ni nada de nada. La semana que viene, si tengo narices para hacerlo, que está por ver, me volvería a meter otros cinco días de sirope. O sea, o 5 y ya está, o 5+2+5. Veremos.

El pulso: hacía un montón que no me controlaba las pulsaciones en reposo. Históricamente, cuando empecé a correr, al principio del todo, las tenía sobre 69. Al poco bajaron y se medio estabilizaron en torno a 60-61. Cuando he estado medianamente en forma tenía entre 55 y 59.  Poco antes de la maratón de Nueva York, uno de los momentos en que más fino, fuerte, en forma he estado de mi vida, llegué a ver un 51. Pues bien, ayer, para mi tremenda sorpresa, me tumbo en el sofá al llegar a casa vestido de corredor, pero sin haber corrido (lo de la lluvia que decía antes) y, ya que llevaba el pulsómetro, me dió por controlar un poco: 51, 50, 49, 50, 49, 50, 51…Hasta un 45 y un 47 llegué a ver fugazmente. Si me lo cuentan no me lo hubiese creido. ¿Será posible que me esté poniendo en forma de verdad?

Uff, miedo me empieza a dar ahora cuando adelgace, ¡¡¡¡voy a volar!!!!

 Ilusionados saludos.