Categoría: Triatlón

  • Diario de un triatleta (con perdón) -II-

    Hola amigos, muy buenas.

     Os cuento. Ayer, lunes, primer día de madrugón para bajar a la playa, a nadar un rato con el neopreno. Primera noticia: El trajecito me cupo. No sin esfuerzo, por cierto, pero me embutí dentro como pude y aunque no logré cerrrar del todo la cremallera, técnicamente puede considerarse que me lo puse. Nadé nueve minutos, nueve. Dato que permite varias lecturas. Habrá quien piense que no es mucho. Vale. Yo me consuelo pensando que el año pasado el primer día que bajé a la playa con el neopreno fueron cuatro. O sea, que este año han sido más del doble. Iremos progresivamente aumentando la dosis. Mañana espero que sean ya quince o veinte. Y poco a poco alguno más.

     Luego, por la tarde, aunque ayer no me tocaba correr, en previsión de que hoy no iba a poder ser, me adelanté la carrera a pie de hoy martes. Hice exactamente los cuarenta minutos de lo que Pablo llama «carrera regenerativa». O sea, rascándote las bolas. Yo tengo mis dudas de que regenere nada, pero hecha quedó. Con unas muy buenas agujetas del fin de semana, por cierto.

    Y, por último, todo seguido me metí una buenísima sesión de estiramientos. Ni me acordaba ya.

    De ahí al casal de la Falla Arquitecto Alfaro, donde estamos jugando el campeonato de Valencia de truc. De momento van dos ganadas y dos perdidas, será muy difícil pasar a la siguiente fase. Ganar ese campeonato algún año, esa sí sería la ilusión de mi vida. El balance de anoche se resume en tres o cuatro whyiskies y a las dos a la cama.

     Hoy hubiese debido hacer natación. En vez de eso me he metido el madrugón para hacer Valencia-Coslada en coche, reunión tensa, dura, muy áspera, pantagruelica comida en un asador junto a la A2 y viaje de regreso comentando con el cliente la jugada. Ya nadaré mañana temprano, si Dios quiere.

    Para mañana tenemos natación matinal, yoga al medio día y series por la tarde. Por la noche, más truc. El jueves he quedado al medio día con Paz, triatleta, de correcaminos, inscrita al IM de Zurich, en horas bajas de motivación, para rodar tres horas con las bicis, subir alguna cuestecilla y explicarle lo de siempre, las viejas historias de siempre, las de toda la vida. Nada que ella no sepa ya. Se tratará sólo de volver a creerselo.

    Ilusionados saludos.

  • Diario de un triatleta (con perdón) -I-

    Hola amigos, muy buenas.

     Tómese lo de «triatleta»  casí más como un recurso lingüístico que otra cosa. Para entendernos, que se suele decir. Algunos ya sabeis a lo que me refiero. Para el resto, que por aquí pasa gente de lo más variopinta, y no todos estarán, quizá, informados, me explico brevemente.

     Se trata de que entre la gente que hace triatlón se plantea de tarde en tarde -normalmente en invierno, época en que la gente suele estar más aburrida- una absurda polémica acerca de quién puede considerarse «triatleta». Sobre si basta para ello con apuntarse a un par de pruebas al año, ir y hacerlas o si, por el contario, para ser merecedor de tan alta distinción hay que vivir por y para el triatlón, hay que entrenar y competir al 100% de las posibilidades de uno, cuidarse al máximo, machacarse mucho, sufrir mucho en los entrenamientos, dar siempre lo mejor de uno mismo, relacionarse preferiblemente con triatletas, leer sobre triatlón, ver videos de triatlón, che, hasta echarse una novia/novio triatleta he llegado a leer por ahí como requisito poco menos que esencial.

     Si no, pues no eres triatleta «de verdad». Vienes a ser, en su consideración, una especie de intruso, un gordo inferior al que poco menos que soportan en sus competiciones porque no tienen más remedio, pero vaya, que nunca llegará a poder acceder al selecto grupo de semidioses del Olimpo que, ellos sí, dedicados en cuerpo y alma al tema, se merecen tan alto nombramiento.

     Bueno, no sé si queda muy claro, yo me entiendo.

    En todo caso, quede dicho, desde ya, que tomo prestada la denominación temporalmente, sólo para unas semanas, no más de ocho. En cuanto pase el IM de Zurich la devuelvo, renuncio de nuevo formalmente a ella, sin más trámites ni requisitos, y a otra cosa. Y sólo, como he dicho más arriba, para entendernos. Bueno, y porque espero que llevar este «diario de un triatleta» me ayude un poco a motivarme, a vivir parecido a como lo hacen ellos, mentalizarme casi como ellos, entrenar como ellos, sufrir como ellos, renunciar a tantas cosas (o casi) como ellos, portarme muy muy bien, adelgazar, entrenar como un perro, hacer todo lo que esté en mi mano en las próximas ocho semanas. Excepto lo de la novia triatleta, ya se entiende.

    Otra cosa que, por lo poco que llevo visto de ese mundillo, les jode bastante a los «triatletas de verdad» -y que conste que para nada es esa mi intención al escribir esto- son los planteamientos del tipo «¿se puede hacer un IM en x semanas?», como si se tratase de aprender alemán en diez días o chino en quince, o cocina austrohungara por correspondencia. Habráse visto, un IM, cuando ellos han pasado por todos los escalones del camino, durante años, hasta ver un día la luz blanca esa de la que habla Garbanzito a veces. Pues bueno, aún sin intención de que esto parezca un reality show de la tele, algo del planteamiento ya acabará teniendo, mal que nos pese. Finalizada Ronda, ahora toca IM a saco. El problema es que ya está ahí, quedan sólo ocho semanas, seis si quitamos las dos últimas en que no parece que sea prudente entrenar en exceso. O sea que habrá que intentar sacarles todo el partido que se pueda.

     Las lineas maestras van a ser: a) bici, bici, bici, mucha bici, hasta aburrirla. Tanta como pueda y sea capaz. b) Nadar en el mar, si pudiese, cada mañana de lunes a viernes, más un par de sesiones de técnica en la piscina. c) Cumplir con los planes de Pablo poco menos que en plan militar, religioso, triatlético, vaya y d) no competir ni en Zarautz ni en la QH, lástima de dos dorsales. Me limitaré a los tris de Valencia (01.06, olímpico) y Denia (15.06, sprint, con ida a Denia la víspera y regreso a Valencia tras la prueba en bici).

     De momento, tras los 91/101, hasta el jueves descansé. Descansar en sentido exacto, literal, sin paliativos. Nada de nada, salvo un día tonto de esos de comida, copas, cena, más copas y demás el martes. No es lo que ponía el plan de entrenamiento, claro, Pablo tiene un criterio de descanso menos riguroso. Es por ello que hasta el jueves ni lo abrí, no fuese a ser que me encontrara lo que, efectivamente, contenía.

    El viernes tenía natación. Ni me acuerdo de la vez anterior que nadé. Me fuí a la piscina e hice 1.200m., a mi aire. (300 calentar, casi todo braza, 25+50+75+100+100+75+50+25 crol, descansando a placer entre cada uno, 200 con palas y pullboy, 50 con aletas, tironcillo en gemelos, me las quito y acabo con 150 braza).  Bien, muy bien. No pensaba que pudiese pasar de 1.000m. «el primer día».

    Ayer, sábado, tenía 2h. de carrera+2h. de bici, y por ese orden. Me aproximé bastante. Hice 1h.40´de carrera a pie (15´125ppm., 15´135ppm, 15´145ppm. 6×5´mitad andar, mitad corriendo a saco por la arena blanda de la playa, a reventar, brindis a Sables09, 20´de regreso, tranquilo), 14 minutos de relajada transición y 1h.40 de bici, sin mayor novedad. Casa-Perellonet-casa. Con buenas sensaciones, en general.

    Hoy, cuando Mar me ha preguntado, comiendo en la Tratoria de Carlo -hay entrenos que se pueden perfectamente celebrar, ¿porqué no?- que qué tal el entreno, le he contestado que había sido el mejor entrenamiento de mi vida. Como suena. Tocaban 5h. de bici y 40´de carrera a pie. De bici han acabado siendo algunos menos (4h.20´), casa-Tavernes playa-casa, pero disfrutando como un enano. Todo el rato con el plato grande, casi todo el rato acoplado, feliz, sintiendome bien. Me he cruzado con varios compañeros del club, a los primeros no he podido reconocerles (¿Alfonso, quizá?; ¿Bisbal?). De Javi Abel, Zorol, no tengo ninguna duda, a él sí le he visto bien. Y eso que iba el tío como un misil. Toda la vuelta, desde Cullera, a tope, como si fuese una contrareloj. Cantando a grito pelado, para animarme más. Adelantando a bastante gente, incluso algunos gurpillos de tres y cuatro ciclistas. Che, inconmensurable. Hasta las cuestas de los puentes, ya llegando, donde normalmente ponía siempre un desarrollo un poco más asequible las he subido según venía, acoplado, como si fuesen llanas. Cantando «El rey», «Hoy puede ser un gran día», «Color esperanza» y no sé cuántas más, todo el rato cantando, feliz. Lo mejor ha venido al llegar a casa. Como venía tan fuerte en la bici, estaba poco menos que seguro que la transición me iba a costar un mundo. De hecho me he reorganizado el plan, en una rápida autonegociación para hacer diez o quince minutos de carrera, como se pudiese, y arreando. He salido con esa idea, hacia la playa, pero al cabo de cinco minutos iba como nunca de bien. Me he calentado y me he puesto a correr de verdad, sin tonterías. A los quince minutos he visto que las pulsaciones iban altas, 165, he controlado, bajan a 145, así hasta los 30 minutos, aprieto un poco, 155, aflojo, 150, es fantástica la sensación de que mi cuerpo me obedece, que hace exactamente lo que yo quiero, si quiero voy más rápido, si quiero más lento. No me arrastro por la orilla, corro, corro como un señor, playa arriba, playa abajo, con mi mono nuevo de correcaminos, esponsorizado por mi despacho. Los últimos cinco minutos a tope, por encima de 170ppm. Al final los 40´, de reloj, casi que sintiendo que no fuesen más.

    El final feliz ha consistido en un maravilloso baño en la playa, allí mismo, todo sudadito, para terminar. Ha debido ser poco menos que pecado.

     Ilusionados saludos.

     P.S. De las dos comuniones que «amenazaban» el fin de semana la cosa se ha quedado en media (ayer sí fuimos, por la tarde, pero cuando la cosa se ponía ya golfa, golfa, a las once de la noche, nos escapamos a casa. A la de hoy, al final,  ha ido Macarena sola, pero vaya, lo de Tratoria de Carlo no ha debido ser mucho mejor. Es lo mismo, hoy estoy especialmente contento, no me voy a mortificar. Eso ya a partir de mañana. O no, ya veremos.

  • Semanita de lo más razonable.

    Hola amigos, muy buenas.

     Dentro de una semana, a estas horas, estaremos, si Dios quiere, tragando polvo, a pleno sol, entre Alcalá del Valle y Torrealhequime, empezando a pensar en la puta cuesta del infierno que nos espera un poquito más adelante. Ronda, los 101, la carrera por excelencia, la única, por ahora, que de verdad me ha enganchado con fuerza, la que me hace sentir cientounero todos y cada uno de los días de mi vida, esa de la que tan orgulloso estoy, mi carrera, mi Ronda, digo, con sus cuestas, sus miedos, su Legión, bendita Legión Española, ya está ahí. Ya tengo ganas de llegar, el viernes, con Josepepe,  a la Alameda del Tajo y abrazar uno por uno a un montón de amigos, tipos duros, buena gente, que andarán por allí. Todos haciéndose los relajados, como si nada, aparentemente tan tranquilos, pero todos con los duendes en la barriga. Que, aunque no digamos nada, todos, al final, el viernes, tendremos una mirada muy parecida. Una de esas de las grandes ocasiones, de las que necesitan de pocas explicaciones. 

    Lo dicho, ya tengo ganas de estar allí. Sentirme uno de ellos. Sufrir, reir, pasar calor a las cuatro de la tarde, a pleno sol,  sentir como el frio de la madrugada se te mete dentro y te bloquea, te limita, notar cada dolor, extasiarme con las gentes, con las vistas, empaparme de sudor, de reflex, de aspirinas, de geles, de ampollas, de todo, comerme la Serranía con patatas y volver a sentirme, si Dios me concede de nuevo tamaño privilegio, el hombre más grande del mundo subiendo la p.cuesta del Cachondeo.

     Esta semana, como digo en el título, ha sido, está siendo, razonable. El lunes tocaba descanso. esos los cumplo a rajatabla. El martes natación. Hice 1.000m. a mi aire, lo que me apetecía. Si no recuerdo mal fueron 200 + 200 aletas + 200 pull/palas + 200 aletas + 200 pull/palas. Miercoles 40 minutillos de carrera, al tran-tran, por el río y luego PF en el club. Bien, sin problemas. Antes, por la mañana, había hecho media horita de bici urbana, con la BTT por la playa, de mi cosecha, fuera del plan. El jueves bicicleta. Valencia-Villalonga, unos 73km., 3h.35´. El plan ponía «5h.máximo», o sea que lo cumplí. Pero vaya, con malas sensaciones, no sabía cómo sentarme, me dolía todo, no iba cara al aire. Llevaba veinte días sin tocar la bici, desde Altea, y me parecía como si fuese el primer día de mi vida. Ayer viernes Camino de Santiago, con Mar. La Font de la Figuera-Almansa, 27km., algo menos de 6h., muy bien. Salimos entre viñedos, entramos en la Comunidad de Castilla-La Mancha, por la que haremos más de 400km. Trigales, amapolas, polvo, tierra, camino, largas rectas, sol de justicia, soledad, silencio, campo y satisfacción, mucha satisfacción. Almansa nos recibe con una mascletá, están en plenas fiestas de Moros y Cristianos, pese a lo cual logro comprotarme medio bien. El post-Camino se limita a cuatro claras de cerveza, una, dos, tres, cuatro en menos tiempo de lo que se tarda en escribirlo y sin dar tiempo a que la cosa se complique más nos volvemos a Villalonga, con los nanos.

    Hoy he hecho la bici de regreso. Villalonga-Valencia. Alargando un poco la etapa, al salir me he ido hasta Oliva, allí ya he tomado dirección Valencia, habrán sido ochentaypocos. Unos 10km. más que anteayer, 26 minutos menos. He venido como un señor, a tope, los últimos 50km. con el plato grande, acoplado, como si estuviese haciendo una contrareloj y llevase la cámara de la tele detrás. Una pasada, he disfrutado, me sentía fuerte, en estado de gracia. Muy bien. Espero que no haya sido un espejismo.

    Mañana toca una horita de carrera continua. Bajaré a la playa, tempranito. Podría ser que la terminase con el primer baño de la temporada. Ya veremos. Con eso terminará esta semana, la penúltima. La próxima, en realidad, se limita a cuatro días, lunes a jueves, el viernes ya saldremos de viaje y el sábado, a las once, sonará el cañonazo que da la salida de  los 101. Supongo que lo que procederá hacer será ya muy poca cosa, un par de masajitos, un par de sesiones de yoga, un par de días de natación, dos trotecillos de broma, de esos de veinte minutos por lo de los nervios (el que tenga) y poco más. En cualquier caso, estaremos a lo que mande el Jefe Pablo, que para eso es el que sabe de esto.

    Ilusionados saludos.

  • 29/43

    Hola amigos, muy buenas.

    La vigésimonovena vez no ha deparado ninguna sorpresa reseñable. A estas alturas y con estos kilos estaba más que claro que se trataría de sangre, sudor y lágrimas, de correr despacio hasta dónde se pudiese (media maratón, 2h.18´) y de ir alternando andar y correr en la segunda media (2h.55´) . Ningún kilómetro por encima de 9´, mucho calor, una más que respetable insolación + quemadura de hombros, cansancio generalizado y poco más. Otra medallita a la vitrina y un buenísimo entrenamiento para Ronda. Espero.

     Hoy, por no tener, no tengo ni agujetas. Eso sí, estoy francamente cansado de los últimos cinco días, con más de dos mil kilómetros de coche, varias comidas y cenas (Santceloni inconmesurable, por cierto. Laredo muy bien. La Bola como siempre) y un coñazo de juicio de tres horas hoy en Alcañiz.

    Mañana empezará a normalizarse mi vida, entrenamientos incluidos.

    Ilusionados saludos.

  • La semanita del MA.PO.MA.

    Hola amigos, muy buenas.

     No es uno de los objetivos, nunca lo ha sido. Se trata sólo de correr un rato por las calles de Madrid, en compañía de siete, ocho o nueve mil tíos más. Sin prisa, tiene uno toda la mañana para completar los 42.195. Pero, para que nos vamos a engañar, cuando faltan cuatro días, por muy relajadito que te lo plantees, por mucho que digas, pienses, hagas como que dices o hagas como que piensas, al final, la sensación esa en la barriga, algún ratillo ya la vas teniendo.

    Será por el calor, ¿la calor?, será por las cuestas, será porque ayer corrí una hora, con cuatro cuestecillas (nada al lado de las que habrá que subir el domingo) y me noté cansado, será por lo que sea, pero tengo la impresión de que a esta del domingo, a la de Madrid, le tengo algo más de respeto del que le tenía hace un par de meses a las de Valencia, Sevilla y Barcelona. En fin, lo que tenga que ser será. Ya os contaré.

    Por el momento la semana va muy tranquila. De entrenamientos, quiero decir, que de trabajo vamos serviditos. Lunes y martes descansé. Ayer miercoles bajé al río a correr, a última hora de la tarde. Me cayó una buena tromba de agua encima. Disfruté del olor de la lluvia en primavera, de la tierra mojada, de cuatro cuestas, las de siempre, Parque de Cabecera, algo más suaves que la semana pasada (2´19´´+2´10´´+2´03´´+1´49´´) y, sobre todo, de un maravilloso arco iris, ya llegando al club, de regreso, por encima del puente de Serranos, con las torres, las nubes, el sol, los jardines y, por encima de todo, el arco iris. Bien bonito.

    A partir de hoy, en los próximos días, voy a hacer unos cuantos kilómetros. Con el coche, quiero decir. Hoy, por la tarde, Valencia-Madrid. Mañana Madrid-Valencia. El sábado Valencia-Madrid de nuevo. El domingo Madrid-Valencia. Y el lunes, para rematar la faena, Valencia-Alcañiz-Valencia. Con algunas reuniones, algún juicio y una maratona de por medio. O sea que entrenaremos lo que podamos. Las intenciones serían hacer hoy, al medio día, un par de horitas de bici. Trotar mañana temprano media horita larga por la Casa de Campo, otra media horita, ésta más bien corta, el sábado, por la playa, mi playa, viendo amanecer, Mapoma el domingo y descansar el lunes.

    En cuanto  a «lo otro», pues bueno, al no haberme hecho el esguince, lo del Enópata de la entrada anterior queda descartado. Lo que sí tengo confirmado es que hoy se cena en Santceloni y que el domingo la recuperación del maratón será en La Bola. Supongo que el sábado no comeremos mal, ya que invita un buen cliente, aún no sé dónde y habrá que encontrar un huequecillo para volver por la Taberna Laredo, supongo que el sábado a cenar. También os lo contaré, si Dios quiere.

     Ilusionados saludos.

  • Macrofondo

    Hola amigos, muy buenas.

     Bonito fin de semana el pasado por Rubielos de Mora y alrededores. En compañía de un puñado de socios de Correcaminos, algunos de ellos historia viva del atletismo popular valenciano, leyendas, hombres a los que les debemos mucho. Tipos duros como el pedernal, que con sesentaytantos años, alguno setentatay…se meten entre pecho y espalda 127km. en 48 horas sin darse la menos coba, como quien no quiere la cosa, por la sola y exclusiva satisfacción personal de haberlo hecho.

    Paquito López, organizador, ha corrido las 24 ediciones, si con calor, con tirantes, si con frio, manguita corta. Ordiñana, sesentaypico, corrió la primera maratón de Valencia. Y unas cuantas más, ya se entiende. Ahí sigue. LLentiscle, José María, no sólo es que la termina, no, es que, además, va como un tiro. A sus sesenta y muchos. O Eleuterio, al que conocí hace dos años, en mi primera participación. Se ha quitado un puñado de kilos (no como yo, dicho sea de paso) solo por no quedarse atrás. Lo mismo, sesentaytantos.

    Dejo para el final a Ricardo Fayos, «El Juvenil». Setenta y uno. La leche. Sube más que yo, lo cual no es difícil, pero baja, ¡cómo baja!, me la jugaría con cualquiera de vosotros en una carrera bajando. Tú vas hecho una mierda y él, que lleva a esas alturas cientoypico kilómetros, él va cantando, contando chistes, sin la menor queja de nada. Alucinante.

    El otro día, leyendo la segunda parte de «La columna de Andrópolis» de Toni Lastra, donde recopila sus mejores columnas en Las Provincias entre 1993 y 1999 ya se refería a todos ellos, a estos mísmos, en términos elogiosos. Quince años después su leyenda continua. Y que dure. Solo espero que la del año que viene, la 25ª, no sea completa y absolutamente incompatible con Sables, por las fechas, digo. Me gustaría llegar en condiciones de plantar cara en la carretera a todos esos campeones.

    Junto a ellos, otros veteranos de edades, digamos «más normales», Jorge Pérez, ciencuenta tacos, unas cuantas macros, Toni Allueva, Salva Gallach, también curtiditos en unas cuantas batallas y algunos debutantes, jóvenes, de esos finos finos que van que vuelan, de los que se toman esto en serio.

     Y yo.

    Imaginad.

    Viernes tarde, 18:00: Manzanera-Rubielos de Mora. 30km., rompepiernas, toboganes, montaña. Los hago todos, y casi todos corriendo, a excepción de una única subida, el último puerto, +/- 2km. El resto bien. 3h.12´.

    Sábado : Salgo dos horas antes que el grupo, andando, con Ordiñana. Subimos de 1.000 a 1.800m. de tirón. Sierra de Gudar. 22km. de subida, el resto hasta el hotel bajando. De los 58km. previstos sólo hago 30km, la mayoría andando, todavía alguno trotando cuesta abajo. A las 5h., helado de frio, empezando a nevar, me subo a una de las furgonetas de apoyo. Ellos siguen. Ampollas de órdago.

    Domingo, nuevo madrugón, nueva salida dos horas antes, andando. Bajo una lluvia torrencial. Cuatro horas mojándome, helado de frio. Tras 25km., prácticamente todos andando, en La Venta del Aire, a falta de otros 15 lo dejo. Me meto en el Bar Los Maños y me pongo ciego de embutido, queso, vino y carajillos hasta que llega Mar a pagar la cuenta y «rescatarme».

    Al final han sido 85km. en 41h., un buen entreno para Ronda, supongo.

    Lo dicho, lo mejor, como siempre, la gente, la buena gente.

    Ilusionados saludos.

  • Un regalo de Talín.

    Pepopancarta.

     Hola amigos, muy buenas.

     Es la primera foto que pongo aquí, en una entrada del blog. De un lado soy muy zoquete, de hecho aún no estoy seguro de que vaya a quedar bien. De otro, no quería poner fotos por poner, prefiero que se lea lo que escribo, sin más. Pero hoy se impone la excepción. La foto me la manda un tipo muy especial, Talín. Triatlón, Ironman, Espíritu Finisher en estado puro. Lleva tropocientosmil triatlones de esos largos terminados, sin despeinarse. Lanzarote, sin él, no sería Lanzarote. Conoce a todos y cada uno de los míticos, de los legendarios, de los de verdad. Su blog es mucho más que un blog, es el sitio donde puedes encontrar todo lo que necesites saber al respecto. Él, a su vez, lo sabe todo y más. Y, sin embargo, es un tipo cojonudo, que ve por ahí una foto en un reportaje del IM Arizona y se acuerda del gordito de Valencia, y la copia, y se la manda en un amabilísimo email. Gracias, Talín, un placer compartir contigo cuatro ratos de estos.

    Obviamente el «Pepo» de la pancarta, el del 1220 que tiene que llevar a Kona a no sé sabe quién a cambio de amor eterno no soy yo, ni este año parece que vaya a poder ser lo de Hawaii (la lotería ha fallado y clasificarme en Zurich no sé, no sé cómo va a estar, dependerá mucho del nivel que traigan los demás, pero lo veo bastante improbable), ni aspiro a más love4ever de ese que el de Mar. Pero bueno, me ha hecho gracia que en Arizona, ahí al ladito mismo, con el calor que debe hacer por allí, le hayan puesto semejante pancarta a mi primo el triatleta.

    Pues eso, Bernardino, que te debo una cervecita, será en Zurich, si Dios quiere.

    Agradecidos saludos.

  • Cosas que van pasando.

    Hola amigos, muy buenas.

     Esta podría ser la penúltima entrada antes de partir mañana al medio día a Macrofondear un poco por la Comunidad. Si no querías ir, no haberte apuntado, burro.

     Realmente hubiese podido esperar y contarlo todo el domingo, al regresar, pero bueno, hay algunas cosillas, ninguna especialmente trascendente, nada serio, pero me apetece comentarlas, siquiera brevemente.

     Por ejemplo, que cada vez es más público y notorio que soy un desastre de mentalista, que haciendo predicciones no me ganaré la vida. Me he pasado todo el fin de semana de Altea anunciando que ayer martes, día 15, mi nombre sería uno de los que aparecerían en la lista de agraciados con una plaza en la lotería del IM de Hawaii. Pues no. Chufa. No nos ha tocado la lotería. Ellos se lo pierden. Yo también, claro.

     Más cosas. El año que viene está lejísimos. Antes hay todavía que cumplir con los objetivos de esta temporada (Ronda + IM Zurich), descansar, recuperarse, disfrutar, organizar la Pujada al Castell, quizá, incluso, preparar como Dios manda la maratón de B.B.A.A., a ver si me saco una espinita que me quedó por ahí clavada hace ya cinco años. Pero ya os digo, y no voy de coña, ni es un calentón de esos de leer crónicas de los amigos (o, al menos, no es sólo eso, quiero decir) que en 2009 el objetivo principal será la Marthon des Sables. Se me ha metido en la cabeza y sólo la podré sacar de ella haciéndola. Es tan sencillo como eso.

    El Valencia campeón de copa. Bueno, ellos no se lo merecen, nosotros sí. O sea que no está mal del todo. Aunque reconozco que no me hubiese importado que ganase el Getafe. Por los chavales, que se merecían una alegría tras lo del Bayern, por lo poco que se lo merecen estos y, sobre todo, muy especialmente, por mi amiga Mina, mejor persona que corredora, lo que, en su caso, con lo que corre, quiere decir, necesariamente, ser muy buena persona. Un beso, guapa.

     Seguimos entrenando. El martes natación con Vanessa, 1.200m., (200 + 4x100pn/brazos/crol+4×50 remadas/crol + 1×400 crol/braza). Ayer miercoles carrera a pie. Mismo entreno de la semana pasada, las cuestas en el Parque de Cabecera un pelín más rápidas y con un poco menos de sensación de ahogarme, o sea que algo se podría decir que hemos mejorado de un miercoles a otro. Los tiempos, de memoria, creo que fueron 2´05´´ + 2´03´´ + 1´51´´+1´45´´(frente a 2´28´´ + 2´10´´+1´58´´+1´50´´ que ya me habían parecido muy meritorios). La recuperación tras la última impecable, al minuto 125ppm., al siguiente 94ppm. Todo perfecto. Antes, al medio día, masaje, luego, tras el entreno, P.F. en el club.

    Hoy tengo 2h.30´de bici. haré 1h.30´con la de carretera, de 13 a 14:30, luego con la de montaña me iré por el rio, paseando a la piscina de la Petxina, donde he quedado con Vanessa «a recuperar» la natación que no hice el lunes. De ahí al despacho y luego a casa en la bici, en total serán unos 20km. de bici urbana. Si por la noche tuviese huevos, con perdón, de poner la vieja Razesa en el rodillo y hacer media horita, podría haber instaurado el entreno de las tres bicis. Veremos, nunca se sabe.

    Pues eso, amigos, que todo sigue bien, os dejo, voy a seguir currando un poco.

    Ilusionados saludos.

  • Campus Altea.

    Hola amigos, muy buenas.

    Cuando, dentro de unos años, probablemente no muchos, el Campus de Triatlón de Altea tenga el reconocimiento, el prestigio, el nombre que su calidad y sus organizadores se merecen yo podré decir, orgulloso, que en su primera edición «estuve allí». Ha sido un fin de semana genial, del que he vuelto con las pilas puestas, con la motivación por las nubes, los votos triatléticos (con perdón) renovados.

     Podría decir que he disfrutado entrenando fuerte y bien, para mi nivel actual incluso muy fuerte y muy bien. Pero no sería del todo cierto. De lo que de verdad he disfrutado, como un enano, ha sido de la gente, de las relaciones humanas, de las risas, las historias, las miradas, los sentimientos. Del placer de sentirme, desde el primer instante, uno más, de saberme bien acogido, bien recibido, entre gente que -ellos sí- podrían, de no ser precisamente tan buena gente como son, haberse preguntado de dónde coño había salido el gordito.

     Por no hacerlo demasido largo, Pablo, Juandiego, Vive, Toni, David, Dani, Javier, Fer, Benjamín, Jose Antonio, Jorge, que sepais, si es que alguna vez pasais por este rinconcito de la I´net, que ha sido, de verdad, un placer. Pero no la natación del viernes, toda técnica, tan interesante, no. Ni la bici del sábado, en mi caso 3h.35´ por carreteras de montaña, Callosa-Tárbena- Col de Rates- Jalón- Benissa- Altea, no. Ni la carrera a pie del sábado tarde, una horita, de la cual 16´a saco, como hacía tiempo. Tampoco. No, señores, no. Ni siquiera la relajada bici por montaña del domingo, tres horas de paseo Altea-La Nucia-Benidorm-Finestrat y un poco más y volver. No. El placer de verdad, el lujo, ha sido simple y llanamente, compartir todo eso, y mucho más, con gente como vosotros. Gracias.

    En cuanto a Silvia, mi compi en las dos salidas de bici, en los baños en la piscina heladita tras cada entreno y, sobre todo,  en una maravillosa cervecita en la plaza de la iglesia de Altea, esperando que volviesen los maquinorris que se iban a meter un par de horas más, a ti que te voy a decir…

    Lo mismo que al resto, supongo, claro, que gracias, muchas gracias, ha sido un placer.

    Ilusionados saludos.

    P.S.: Aprovecho, por si pasase por aquí el jefe Pablo, que nunca se sabe, y cuento que hoy he corrido 40´al tran-tran, bien, sin problemas. Luego he hecho la P.F. en el club. Y, aunque tocaba, no he nadado.

    Esta semana será relativamente tranquila en los próximos tres días (martes natación, miercoles carrera con cuestas y ejercicios de fuerza -que ahora ya sí sé lo que es, ventajas del Campus- y jueves bici tranqui 2h.30´). Luego ya viene el lío, Macrofondo de la C.V., 127km. en 48h., acojonadito empiezo a estar ya.

    Más saludos de esos.

  • Me está costando.

    Hola amigos, muy buenas.

     Me está costando más que otras veces coger el puntito ese de motivación, de ilusión, de ganas de hacer las cosas. Las hago, sí, más o menos, pero no como me gustaría, no como otras veces, no bien del todo.

    Por ejemplo, nadar. Cuando no es por pitos es por flautas, siempre acabo encontrando algo mejor que hacer que ir a la piscina. Y las pocas veces que voy tampoco me salen entrenamientos dignos de ese nombre. La semana pasada dos ratillos, esta que estamos, de momento, se limita a 800m. ayer, yo solo, sin ganas de más. Puede que esta tarde, a última hora pase por la piscina y haga 1.000 o 1.200 más. O no, ya veremos. Pero no es plan. Me autoconsuelo pensando en que para los 101 de Ronda no me hace falta y que a partir del 10 de mayo ya nadaré en la playa, cada mañanita, que si esto, que si lo otro, pero, de momento, chufa.

    También me está costando, y mucho, bajar de peso. Debe ser que soy aún más golfo de lo que yo pensaba, que ya es decir. Enero fue bien la cosa (de 99 a 91), febrero regularcillo (91 a 89), el inicio de marzo bien (89 a 87), pero fue llegar fallas y y Semana Santa y tirarlo todo por el aire, terminé marzo con 92 y pico. Y sí, es cierto que ya vuelven a ser 89,4, y supongo que están bajando, pero el tiempo se acaba, dentro de exactamente un mes es lo de Ronda. O sea que estas cuatro semanas van a ser decisivas. A ver si es verdad, joder, a ver si es verdad.

    Por lo demás, tampoco se puede decir que haya nada que vaya especialmente mal. Sigo ahí, en el camino, dando una de cal y una de arena, pero sin dejarlo estar. El lunes descansé, el martes me limité a un maravilloso trotecillo matinal, 40 minutos por la playa, viendo amanecer, de esos que no tienen precio. Ayer, miercoles, hice doblete, la natación cutre (800m.), pero la carrera a pie muy bien, de lujo, para nota. Me tocaba una hora, incluyendo dos cuestas de 1km. y dos x 30´´ » fuerza de carrera». Como una cuesta de un kilómetro no tenía a mano, me fui a la del Parque de Cabecera, obviamente más corta. La subí cuatro veces: 2´28´´ la primera, recupero bajando al trote,  muy tranquilo (3´). La segunda, 2´10´´, me cuesta un poco más pero noto que tengo el día bueno, me siento fuerte, a gusto. Vuelvo a bajar en 3´.  Decido subir corriendo medio en serio. 1´58´´ en la tercera, las pulsaciones arriba como en los viejos tiempos, desbocaitas, me siento bien. De nuevo bajo tranquilo, otros 3´, en la cuarta y última echo el resto, 1´50´´. Muriéndome, claro, pero muy satisfecho. Ciento ochenta y pico pulsaciones. Controlo la recuperación, impecable, al minuto han bajado a 120 y a los dos minutos ya están en 96´. De puta madre. Vuelvo trotando, me caliento, me siento bien, aumento el ritmo, sobre 155ppm., voy a gusto. Como no sé qué es eso de la fuerza que he de hacer, opto por dos cambios de ritmo como los de la semana pasada, un minuto ritmo medio (más o menos al que venía) otro a saco y dos suavecillos para recuperar. Lo repito un par de veces y termino con tres minutos a saco, a reventar, con cuesta final para salir del rio incluida. De nuevo el pulsómetro a punto de estallar. En total, 59´de mucha calidad.

    Hoy, como digo, ya veremos si al final hago algo o no.

    Y mañana a Altea, al Campus que organizan Pablo y Serfinisher, a entrenar tres días de verdad, con triatletas de verdad. ¡Qué no me pase nada!

    Ilusionados saludos.